Configuración Wi-Fi
Acabo de comprar una impresora con sistema Wi-Fi y cuando la he estado configurando para conectarla a la Red, el programa de instalación me indica que debo hacerlo desde el panel de control de la propia impresora. El programa me va dando instrucciones y no hay problema alguno en la interpretación de los pasos a seguir hasta que aparece el mensaje indicándome que debo introducir mi "contraseña", y me pregunto qué contraseña si no tengo ninguna para acceder al ordenador.
Así que, por favor, a ver los expertos en resolución de dudas de los patosos podéis darme una sugerencia. He de recordar que como "patoso" no domino el lenguaje informático, con lo que cualquier término deberá ir acompañado de explicación tipo: "no hagas eso porque te la cargas" o "si lo haces te dará calambre". O sea, tiene que ser algo así como: "tú enchufa, verás que te sale una ventanita diciendo no sé qué; bueno, pues ni caso, das al siguiente y... cuando te aparezca otra vez el mensaje de la contraseña, escribes... Y si eso no te funciona, devuelves la maquinita a la tienda y que te la cambien por otra más sencilla y adaptada a lerdos como tú..
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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