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Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
1
Epoca del rey Atanagildo.
MILAGRO DE UN CRUCIFIJO Á QUIEN ULTRAJÓ UN JUDÍO.
(De Lorenzo de Sepúlveda.)
Atanagildo, rey godo, De España el reinado habia ;
Hace bien por Jesucristo; Gran creencia en el tenia.
Contaráse aquí un milagro Que en su tiempo acontecia
Un judío entró en un templo Llamado Santa Maria;
En él está un crucifijo Muy pequeño en demasia :
El judio lo firió Con un dardo que traia,
Y a excusa de los cristianos, So el vestido lo metia
Para quemarlo en su casa; Mas cuando lo descubria,
Traia todos sus paños Sangrientos de la ferida,
Que le dió al crucifijo : ¡Muy gran pavor le ponia!
No lo osara quemar, Mas escondido lo habia.
Los cristianos no lo hallan Allí donde estar solia :
Hallaron rastro de sangre, Y por el rastro seguian
Hasta dar en la posada Donde el judio vivia:
Halláronlo por la sangre, Que mucha estaba vertida.
Volviéronlo á la iglesia, Y al judío lo prendian :
Vivo lo apedrearon Por el delito que hacia.
(SEPÚLVEDA, Romances meramente sacados, etc.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
2 Época del rey Vamba
ELECCION DE VAMBA POR REY DE LOS GODOS
(Anónimo)
En el tiempo de los godos, Que en Castilla rey no habia ,
Cada cual quiere ser rey, Aunque le cueste la vida.
Sabiéndolo el Padre Santo, Que en santidad florecia,
Pusiérase en oracion, Rogando en su rogativa
Que le revelase Dios Quién seria rey de Castilla.
Por su profunda humildad Reveladoselo habia,
Que el rey que ellos esperaban Su nombre Vamba seria,
Y lo habian de hallar arando Cerca de la Andalucía,
Con un buey blanco y cereño Y un prieto en su compañía.
Todo esto el Padre Santo A los godos lo decia.
Los godos, siendo informados, Cada cual se departia :
Allá le van á buscar, A do hallarse presumia.
Un dia, estando los godos Cansados en demasia
De ir a buscar á Vamba, Volviendo sin alegría,
Vieron venir una dueña Por una cañada arriba,
Con una canasta al hombro, Y estas palabras decia :
- Venid ya, Vamba, á comer; Desuncid, qu'es mediodía. –
Los godos, cuando lo oyeron, Luego á Vamba se venían;
Las rodillas por el suelo, D'esta manera decian :
- Dénos las manos tu Alteza, Con amor y cortesia. –
Vamba, atónito, espantado, Temblando, así respondia:
-- No me malédes, señores, No me quitédes la vida.
- ¡De quitártela, rey Vamba! No es por tal nuestra venida,
Sino á hacerte sabidor Qu'el Padre Santo que hoy dia
Rige la Iglesia romana, Por revelacion divina
Supo, y nos dijo que Vamba Nuestro rey, nombre tenia,
Y por tanto tú lo eres ; No dudes , ten alegria.
Vamba , dudoso de oirlo, Una vara que traia,
Ya despues de hincada en tierra, Estas palabras decia :
- Cuando esta vara florezca, Yo seré rey de Castilla.
Aun no lo hubo bien dicho La vara ya florecia.
Llevan marido y mujer Do el consejo residia :
A él le coronan por rey, A ella cual convenia.
Este rey hizo en España Hechos de gran nombradía ;
Por él está la coyunda Puesta en reales de Castilla.
(TIMONEDA, Rosa gentil. — It, WOLF, Rosa de Romances.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
3 Entrada de Vamba en Toledo para coronarse rey.
ENTRADA DE VAMBA EN TOLEDO PARA CORONARSE REY.
(Anónimo.)
Por la puerta del Cambron, Una de las mas nombradas
Que adornan la gran Toledo, Imperial ciudad de España,
Con grande acompañamiento Entra el valeroso Vamba
A recibir la corona Con su mujer Doña Sancha.
Por humildad quiso el Rey Que el alcaide de su alcázar,
En vez de la espada lleve Delante de él su hijada.
Hombres, niños y mujeres, Por balcones y ventanas,
Mirando los santos reyes, Les dicen en voces altas :
« Toledo, España por Vamba, » Y por la reina Sancha ;
» Y el Tajo les responde manso y ledo, » Unas veces España, otras Toledo, »
La melena rubia el Rey Lleva compuesta, atusada.
Porque no estorbe á los ojos; Peinada y ancha la barba.
Sobre un vestido morado. Con alcachofa de plata,
A manera de tuson, Lleva una cruz colorada.
La Reina, de tela verde Lleva una saya bordada;
El cabello suelto al viento, La mitad å las espaldas :
Donde llega el palafren Cubren el patio las damas
De flores y bendiciones, Y dicen en voces altas :
a Toledo, España por Vamba, » Y por la reina Sancha;
» Y el Tajo les responde manso y ledo, » Unas veces España, otras Toledo. »
(Codice del siglo XVI.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
4 Castiga el rey Vamba al rebelde Paulo y sus secuaces
CASTIGA VAMBA AL REBELDE PAULO Y SUS SECUACES.
RESUMEN DE LOS HECHOS DE DICHO REY. -SU ABDICACION Y MUERTE.
(De Lorenzo de Sepúlveda.)
Esos nobles fuertes godos Por su rey alzan á Vamba,
Caballero mucho honrado En linaje y buena maña.
En Toledo, esa ciudad, La corona le fué dada;
Juráronlo por su rey Todos los nobles de España.
Una abeja de su boca Salió, y al cielo volaba,
Despues que fuera ungido, De su bondad señal daba :
Los sabios dicen será España bien gobernada.
Un muy mal conde de Nimes, Ilderico se llamaba ,
Alzóse con su condado : A Vamba mucho pesaba ,
Que robó sus ricos-hombres, Y a muchos d'ellos mataba.
Ayuntó el Rey muchas gentes; Por capitan señalaba
Un caballero de Grecia , El cual Paulo se llamaba,
Quien tambien hizo homenaje, Y serle leal juraba.
Paulo fué contra el traidor , Y ambos gran traicion obraban;
Juntose con Remismundo, Ese duque de Cantabria;
Alzan á Paulo por rey Porque dádivas les daba.
Rey que se vido ser Paulo, Al rey Vamba guerreaba;
Vamba con sus caballeros Dióle muy cruda batalla ;
Mató muchos caballeros, Toda su tierra cobraba.
En Narbona prendió á Paulo , Y á muchos de su mesnada :
Ante él vino el Arzobispo; Por sus vidas suplicaba :
El Rey lo perdona á él solo, Y en los demas razonaba
Que se viese por su corte, Qué pena les sería dada.
Trujeron ante él á Paulo, El cual escondido estaba
En una cueva so tierra; Por los cabellos lo sacan.
El Rey, al verlo ante si, - Conjúrote, bestia brava,
Dijo, por mi Dios del cielo Me digas si hobiste causa
Para alzarte contra mí, Paulo luego replicaba :
- Pues por Dios me conjuraste, De verdad será mi habla :
Mal de vos no recibi, Sino merced señalada;
Siempre fui por vos honrado, A mi el diablo engañara,
Que metió en mi corazon Hacer la traicion tamaña,
Luego traen el homenaje Y jura que Paulo daba
Cuando á Vamba alzan por rey En Toledo la nombrada,
Y el juramento que Paulo Tomara alli á su compaña,
Que à él le tengan por su rey, Y no á ese noble Vamba.
Pronunciara el Rey sentencia Contra Paulo y su mesnada :
Que mueran por ser traidores, Pues contra su rey se alzaban.
El Rey les guarda las vidas, Que d'ello palabra daba.
Partese para Toledo, Consigo à Paulo llevaba ,
Y antes que allá llegasen , Paulo en cruz tresquilaban
Junto con sus compañeros, Y las barbas les rapaban.
A todos sacan los ojos, De jerga los cobijaban,
Cabálganlos en camellos, Paulo delante guiaba :
De pez era una corona Que en su cabeza llevaba;
Los otros iban descalzos, Con sogas á las gargantas
Ansi entraron por Toledo, Y todos los denostaban.
Pusiera sobre las puertas Unas losas mucho claras,
Con unas letras latinas, Que decian : « El rey Vamba
Con el ayuda de Dios » A Toledo mejoraba ,
Para acrecentar la honra Y nobleza que ahí estaba. »
En las torres de la iglesia Otras letras que ansi hablaban ;
Oh vosotros, santos de Dios, » Que en este lugar se honraban,
» Salvad y honrad este pueblo, Pues en él gracias se os daban!.
El Rey á sus ricos hombres, Que en la guerra le guardaran,
Diérales de sus haberes, Que muy contentos quedaran,
Enviólos á sus tierras, En Toledo el Rey fincaba;
Hizo concilio en Toledo Con los perlados de España.
Confirmó sus privilegios Como de ántes se guardaban;
Dió renta á los obispos, Hizo otras cosas muy santas.
Muchos alarbes venció Que venían en armada;
Metiose monje en Pampiega, Do vivió vida muy santa.
Muerto se llevó a Toledo, Y allí está en Santa Leocadia;
Que el rey Alfonso Deceno Fue el que allí lo trasladara.
(SEPÚLVEDA, Romances nuevamente sacados, etc.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
EPOCA DEL REY DON RODRIGO
5 Rodrigo electo rey de los godos
RODRIGO ELECTO REY DE LOS GODOS.
(De Gabriel Lobo Laso de la Vega.)
Por muerte del rey Acosta, De los godos en España
Quedó el principe Don Sancho Su hijo, en edad temprana,
El cual no pudo reinar, Que el ser niño lo estorbaba;
Y tratándose en el reino De lo que mas importaba
Para la paz y sosiego De la gente alborotada,
Y diferencias civiles, Robos, fuerzas, muertes, talas,
Que sobre reinar el niño, elegir rey nuevo andaban,
Viniéronse á concordar, Despues de algunas batallas
Y sanguinosas refriegas De ambas partes porfiadas,
En que se diese el gobierno De todo el reino de España,
Al mas valeroso godo, Y mas propincuo á la casa
Del tierno infante Don Sancho, En tanto que él se hallaba
En edad para reinar, Con protesta, en confianza,
Que en siendo capaz de hacerlo Luego del gobierno salga
Aquel á quien se encargare, Sin requerirle lo haga,
Y que á su rey natural Deje el reino sin baraja.
Vinieron todos en esto, Yá Don Rodrigo señalan
Para tal gobernador ¡Que nunca le señalaran!
Tio del mesmo Don Sancho, A quien con instancia llaman,
Que lo viniese á aceptar, Que fuera del reino estaba.
El cual a Toledo vino Do con la jura ordinaria
Prometió de gobernar En paz, por Don Sancho, á España,
Jurándole por señor, Y de en creciendo entregarla.
Apoderado del reino Rodrigo, á cortes llamaba,
Donde al parecer de todos Comenzó cual deseaban,
Prometiendo sus principios, No los fines que esperaban;
Porque del que bién comienza Nunca fin malo se aguarda,
Y aquel que tuerce esta via Es porque al principio engaña,
Y de su mal proceder Encubre la raza cauta,
Que con sus obras el tiempo Nos manifiesta y declara.
Era mozo Don Rodrigo Y casó con Eliata,
Del rey de Fez hija hermosa, Por concierto, y fué cristiana,
Haciendo en bautismo y bodas Fiestas costosas y extrañas.
Tras esto, contra la fe Que á Don Sancho tenia dada,
Por fuerza, ruegos y astucias Se coronó rey de España,
Tomando por propio el reino Que tenia en confianza;
Que á todo aquesto se obliga Quien del malo no se guarda.
(Lobo LASO DE LA VEGA, Romancero y tragedias de.)
Asunto tomado de la Crónica del rey Don Rodrigo.
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
6 Ampara Rodrigo a la duquesa de Lorena.
AMPARA RODRIGO Á LA DUQUESA DE LORENA.
(Anónimo.)
En la ciudad de Toledo Muy grandes fiestas hacia
Ese rey godo Rodrigo Con su gran caballería,
Y mucha gente extranjera A la tal fiesta venía:
Vienen duques y marqueses Y reyes de gran valía:
En España era entónces La flor de caballería.
La duquesa de Loreyna A aquella corte venía,
No para mirar los juegos, Sino á ver si hallaria
Quien se combata por ella Sobre un pleito que traia.
Es el pleito d'esta suerte: Que ella un marido tenía
Que la hacia heredera de toda su señoría,
Si de su muerte en dos años Castidad le mantenia,
Y lo contrario haciendo Que todo lo perderia.
Lembrot, hermano del Duque, Con codicia que tenía
De heredar el su Ducado, Testigos falsos ponia
Que acusen á la Duquesa Que con un varon dormia.
Fuéronse al Emperador, Y cada uno decia
De su razon y derecho Segun que mejor sabía.
La razon que da Lembrot D'esta manera decia:
Que buscase la Duquesa Dentro de un año y un dia
Quien le combatiese á él Y á dos tios que tenía,
La contienda del Ducado Sobre que era la porfia,
Y que si Lembrot venciese Suyo el Ducado sería,
Si venciese la Duquesa, Que firme le quedaria.
Al Emperador aplace Lo que Lembrot proponia.
Firmaron ambos á dos, Todo así se trataria,
Con tal que fuese obligado Lembrot y su compañia
De aceptar la batalla Do ella señalaria.
De allí se ya la Duquesa, Ya muy triste en demasia,
Porque en toda aquella córte Tres caballeros no habia
Que osasen á combatirse Con los tres de la porfia:
Así partió para España Y á Toledo se venía.
Muy bien la recibe el Rey, Hácele gran cortesía:
Cuando contó la Duquesa A qué fuera su venida,
Ofreciósele Sacarus, Flor de la caballería,
Ofreciósele Almeric, Lo mesmo Agresés hacia,
Todos buenos caballeros Que otros mejores no habia.
Las fiestas se comenzaron, La Duquesa bien las via.
Cuán bien que mostraba en ellas Sacarus su gran valía!
Bien se cree la Duquesa Que por él libre sería;
Las fiestas son acabadas, Luego la Duquesa envía
A citar sus enemigos Que vengan á cierto dia
A combatirse en España Con quien por ella salia.
El término no es cumplido Cuando ya Lembrot venía
Con los dos tios consigo, ¡Oh cuán bien que parecia !
Porque era grande de cuerpo, Gentil hombre en demasía.
Señálanles la batalla, Señaláronles el dia.
Ya los meten en el campo Y mucha gente los mira;
Partido les han el sol Porque no haya mejoría.
Como todos fuéron dentro, Una trompeta se oia;
Corren unos para otros Con esfuerzo y valentía.
Del encuentro de Sacarus Lembrot en tierra caia,
Agresés y su contrario Ambos á tierra venían;
Lo mesmo hace Almeric, Y el contrario que tenia.
Levántanse muy lijeros Sin punta de cobardia,
Y como Sacarus vido Que apearse le cumplia,
Deciende de su caballo Y contra Lembrot venía.
Tantos se dan de los golpes Que gran espanto ponian;
Pues los otros caballeros Tan sin duelo se herian,
Que á los que los miraban A gran compasion movian.
Hora y media se combaten Sin conoscer mejoria;
Mas como el sol era grande, Gran trabajo les ponia:
Apártanse por holgar, Que bien menester lo habian.
Como hobieron descansado A la batalla volvian:
Todos seis andan en campo Que otra cosa no hacian
Sino dar y recibir Fuertes golpes á porfia.
Todos están espantados De cómo durar podia
Una tan fuerte batalla Sin sentirse mejoría.
Tornaron á descansar Ya cerca de mediodía;
Lembrot está mal herido, Mucha sangre dél salia;
Entre sí estaba diciendo : — Válgame Santa María
Este hombre es infernal, Que destruirme queria,
Porque si él humano fuese Mis golpes bien sentiria;
Mas veo que cada hora Le recrece la osadía. —
Ya embrazaba Sacarus Con vergüenza que tenia,
Y vase contra Lembrot, El cual bien lo recebia :
La batalla que comienzan Nueva á todos parescia;
Pues Almeric y Agresés ¡Cuán bien que se combatían!
Tienen fuertes enemigos, Bien menester les hacia
Mostrar todo su ardimiento Por salir con su porfia.
Sacarus muy enojado, Que la ira le crescia,
Tres golpes le dió a Lembrot; De manos dar le hacia;
Mas Lembrot era lijero, Levantóse muy aina;
Pero ya anda mirando Cómo se defenderia.
Almeric viendo á Sacarus Como á Lembrot mal traia,
Pensó en su corazon Que retraido sería
Si en el librar su batalla El mucho se detenia.
Agresés era mancebo, Ardimiento le crescia;
Fué contra su enemigo Que cansado lo tenía,
Y hízole dar de manos, Reciamente lo heria:
Gran placer habian las damas De lo que Agresés hacia.
Sacarus muy enojado A Lembrot del yelmo tira
Las enlazaduras quiebra, La cara le descubria;
Mas Lembrot, que así se vido, Con Sacarus remetia
Pensando que por ser grande Que á lucha lo venceria,
cogiéndolo debajo Que luego lo mataria;
Mas Sacarus con su espada La cabeza le hendia.
Los tios que aquesto vieron Cómo Lembrot muerto habia,
Caen ambos en el suelo, Corazon les fallecia:
Cortáronles las cabezas, En el campo las ponian.
Luego preguntan al Rey Si mas que hacer habia;
Dijo el ¿que bien estaba, Que nada les fallescia.
(Cancionero de Romances. —
lt. SEPULVEDA, Romances nuevamente sacados.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
7 Rodrigo abre la cueva encantada de Toledo
RODRIGO ABRE LA CUEVA ENCANTADA DE TOLEDO
(Anónimo.)
Don Rodrigo, rey de España, Por la su corona honrar,
Un torneo en Toledo Ha mandado pregonar :
Sesenta mil caballeros En él se han ido á juntar.
Bastecido el gran torneo, Queriéndole comenzar,
Vino gente de Toledo Por le haber de suplicar
Que á la antigua casa de Hércules Quisiese un candado echar,
Como sus antepasados Lo solian costumbrar.
El Rey no puso el candado , Mas todos los fué á quebrar,
Pensando que gran tesoro Hércules debia dejar.
Entrando dentro en la casa Nada otro fuera hallar
Sino letras que decian : «Rey has sido por tu mal;
»Que el rey que esta casa abriere A España tiene quemar. »
Un cofre de gran riqueza Hallaron dentro un pilar,
Dentro dél nuevas banderas Con figuras de espantar;
Alárabes de caballo Sin poderse menear,
Con espadas á los cuellos, Ballestas de bien tirar.
Don Rodrigo pavoroso No curó de mas mirar.
Vino un águila del cielo, La casa fuera quemar.
Luego envía mucha gente Para Africa conquistar:
Veinte y cinco mil caballeros Dió al conde Don Julian,
Y pasándolos el Conde Corria fortuna en la mar :
Perdió doscientos navíos, Cien galeras de remar,
Y toda la gente suya, Sino cuatro mil no mas.
(Cancionero de Romances. - It. TIMONEDA, Rosa española.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
8 Al mismo asunto
AL MISMO ASUNTO.
(De Lorenzo de Sepúlveda *)
De los nobilísimos godos Que en Castilla habian reinado,
Rodrigo reinó el postrero De los reyes que han pasado,
En cuyo tiempo los moros Toda España habian ganado ,
Si no fuera las Asturias Que defendió Don Pelayo.
En Toledo está Rodrigo : Al comienzo del reinado
Vínole gran voluntad De ver lo que está cerrado
En la torre que está allí, Antigua de muchos años.
En esta torre los reyes Cada uno echó un canado,
Porque lo ordenara ansi Hércules el afamado,
Que ganó primero á España, De Gerion gran tirano.
Creyó el Rey que había en la torre Grande tesoro guardado :
La torre fué luego abierta, Y quitados los canados.
No hay en ella cosa alguna, Solo una caja han hallado :
El Rey la mandara abrir, Un paño dentro se ha hallado
Con unas letras latinas Que dicen en castellano :
« Cuando aquestas cerraduras » Que cierran estos canados
» Fueren abiertas, y visto » Lo en el paño dibujado,
» España será perdida » Y en ella todo asolado.
» Ganarála gente extraña » Como aquí está figurado,
» Los rostros muy denegridos, »Los brazos arremangados
» Muchas colores vestidas, »En las cabezas tocados :
» Alzadas traerán sus señas » En caballos cabalgando,
»En sus manos largas lanzas, » Con espadas en su lado.
»Alárabes se dirán » Y de aquesta tierra extraños;
» Perderáse toda España, » Que nada no habrá fincado. »
El Rey con sus ricos-hombres Todos se habian espantado
Cuando vieron las figuras, Y letras que hemos contado :
Vuelven á cerrar la torre, Quedó el Rey muy angustiado.
(SEPÚLVEDA , Romances nuevamente sacados , etc.)
* De la Crónica del rey Don Rodrigo
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
9 De cómo el rey Don Rodrigo se enamoró de la Cava
DE COMO EL REY DON RODRIGO SE ENAMORÓ DE LA CAVA,
VIÉNDOLA LAVAR SUS CABELLOS Á LA VERA DE UNA FUENTE.
(Anónimo.)
En una fuente que vierte Por agua, cristal y perlas,
Está bañando la Cava El oro de sus madejas.
Sobre el cuello de marfil Lleva esparcidas las hebras,
Que como sirven de lazos, Tambien al cuello se acercan.
Míranla sus bellos ojos, Porque viendo su belleza
Como segundo Narciso Al primero no parezcan.
Mirándola está Rodrigo Por entre las verdes yedras,
Y embelesado y suspenso Le dice d'esta manera.
- ¡Ay Dios , quién fuese Troya, O Páris de tal Elena,
Aunque en España no quedase joya Qu'el fuego no abrasase como á Troya!
(Romancero general.— It. Códice de principios del siglo XVII.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
10 Don Rodrigo viola a la Cava
RODRIGO VIOLA Á LA CAVA.
(Anónimo )
De una torre de palacio Se salió por un postigo
La Cava con sus doncellas Con gran gusto y regocijo.
Metiéronse en un jardin Cerca de un famoso hombrío
De jazmines y arrayanes, De pámpanos y racimos.
Sentadas á la redonda, La Cava á todas las dijo
Que se midiesen las piernas Con un liston amarillo.
Midiéronse las doncellas, La Cava lo mismo hizo,
Y en blancura y lo demas Grandes ventajas les hizo.
Pensó la Cava estar sola; Pero la ventura quiso
Que por una celosía Mirase el rey Don Rodrigo.
Puso la ocasion al fuego, Y sacóla cuando quiso,
Y amor batiendo las alas Abrasóle de improviso.
Fuéron del jardin las damas Con la que habia rendido
Al Rey con su hermosura, Con su donaire y su brío.
Luego la llamó al retrete, Y estas palabras le dijo :
-- Sabrás, mi florida Cava , Que de ayer acá no vivo;
Si me quieres dar remedio A pagártelo me obligo
Con mi cetro y mi corona , Que á tus aras sacrifico. --
Dicen que no respondió, Y que se enojó al principio;
Pero al fin de aquesta plática Lo que mandaba se hizo.
Florinda perdió su flor, El Rey quedó arrepentido,
Y obligada toda España Por el gusto de Rodrigo.
Si dicen quién de los dos La mayor culpa ha tenido,
Digan los hombres «La Cava, Y las mujeres « Rodrigo.»
(DEPPING, Romancero castellano.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
11 Otra versión. Don Rodrigo viola a la Cava
AL MISMO ASUNTO
(Anónimo.)
Revuelta en sudor y llanto Desmelenado el cabello,
El rostro blanco encendido De dolor, vergüenza y miedo;
Las manos de un hombre asidas, Rey poderoso y mancebo,
Una mujer flaca y sola, Ausente del padre y deudos
Asi le dice á Rodrigo, Ya por voces, ya por ruegos,
Como si ruegos y voces Valieran en tales tiempos.
- No quieras, señor, le dice, Sol del español imperio,
Escurecer con tus rayos La nube de mi deseo.
La Cava soy de tu fuerza, Aunque al muro de mi pecho
La barbacana le falla, De todos es padre el cielo.
Sirviéndoos la tiene el mio Desde el primer bozo negro :
Mancebo le distes cargos, Cargaisle de afrentas viejo :
Con la sangre de mi honra No se tiña el honor vuestro
Mirad que eclipse de sangre En reyes es mal agüero.
Miéntras él vierte la suya Defendiendo vuestros reinos,
En otra batalla infame La suya estáis ofendiendo.
Temed, temed ofendelle, Que podrá vengarse un tiempo,
Pues los nobles y soldados Vos sabeis si son soberbios;
Y si ley, Dios, honra y padre No estorban vuestros deseos,
Soy Cava, y seré principio De vuestros daños eternos. –
Rodrigo, que solo escucha Las voces de sus deseos,
Forzóla y aborrecióla, Del amor propios efectos.
Quedóse dando suspiros, Porque al fin de tales hechos,
Si con extremo se ama, Se aborrece con extremo.
(MADRIGAL, Segunda parte del Romancero general. )
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
12 Otra versión. Don Rodrigo viola a la Cava
AL MISMO ASUNTO.
(Anónimo.)
Amores trata Rodrigo : Descubierto ha su cuidado;
A la Cava se lo dice De quien anda enamorado.
- Mira , mi querida Cava, Mira agora que te hablo :
Darte he yo mi corazon, Y estaria á tu mandado. –
La Cava, como es discreta, Como burlas lo ha tomado.
Respondió muy mesurada Y el gesto bajó humillado :
- Pienso que burla tu Alteza , O quiere probar el vado :
No me lo mandeis, señor, Que perderé gran ditado. –
Don Rodrigo le responde, Que conceda lo rogado;
Que d'estos reinos de España Puede hacer á su mandado.
Ella hincada de rodillas, El la estaba enamorando :
Sacándole está aradores De su odorifera mano.
Fué á dormir el Rey la siesta : Por la Cava ha enviado :
Cumplió el Rey su voluntad Mas por fuerza que por grado,
Por lo cual se perdió España Por aquel tan gran pecado.
La maldita de la Cava A su padre lo ha contado.
Don Julian, qu'es el traidor, Con moros se ha concertado
Que destruyesen á España, Por lo haber así jurado.
(Cancionero, Flor de enamorados. - It. Silva de varios Romances.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
13 De cómo la Cava escribió a su padre, conde don Julián, su afrenta
DE CÓMO LA CAVA ESCRIBIÓ Á SU PADRE SU AFRENTA,
Y LE PIDE VENGANZA.
(De Juan de Timoneda)
Cartas escribe la Cava : La Cava las escribía
A ese conde Don Julian Que en allende residia :
No eran cartas de placer, Ni eran cartas de alegria,
Sino de tristeza y lloro Para España y su valía.
Lo que en las cartas escribe D'esta manera decia :
- « Muy ilustre señor padre, El mayor que hay en Castilla ,
» Trujísteme en esta córte Como hija muy querida,
» Para servir à la Reina Y estar en su compañía,
» Con otras hijas de grandes Y dueñas de alta estima.
» Ese gran rey Don Rodrigo, No mirando lo que hacia
» Enamoróse de mí, Y de mi gran lozania.
» Muchas veces me lo dijo Con amor y cortesia,
» Que mi hermosura y gala, Para un rey pertenecia,
» Y que diese yo lugar, Pues en mí estaba su vida,
» De cumplir su mal deseo, Y su tan loca porfía;
» Mas á cuanto él me hablaba Yo jamas le respondia,
» Por ser hija de quien soy, Y de castidad ceñida.
» No despues de dias muchos Que esa plática seria,
» Sin saberlo, yo, ¡cuitada! Entró donde yo dormia,
» Y con fuerza muy forzosa Me quitó la honra mia.
» Debeis de vengar, señor, Esta tan gran villania,
» Y ser Bruto, el gran romano, Pues el Tarquino se hacia;
» Si no, yo seré Lucrecia , La que dió fin á su vida.»
(TIMONEDA, Rosa española. - It. WOLF, Rosa de romances.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
14 El Conde don Julián jura vengar la violencia hecha a su hija
EL CONDE JULIAN JURA VENGAR DE RODRIGO
LA VIOLENCIA HECHA Á SU HIJA.
(Anónimo.)
-¡Oh canas ignominiosas, Dice el señor de Tarifa,
Provocadas á venganza, Y de su rey ofendidas!
Cantidad esparce al viento Cual hebras de plata lisa ,
Que con rigurosa mano De barba y cabeza quita;
Hiere el venerable rostro, Donde dos fuentes se vian
Que con abundante vena Hacen mayor su desdicha.
Ya mira ofendido al suelo, Ya con altas manos mira
Al estrellado dosel Testigo de su fatiga.
-¡Oh misera suerte! dice: i Afrentosa , ejecutiva !
¡Villana sin exempcion, Que á la nobleza aniquila !
¡Oh Rey inconsiderado , Tan obediente á tu vista,
Cuan presto á mi deshonor Y al de mi cuitada hija !
Deme la justa venganza Quien de mi diestra limita
El poder, que justo pide Quien pide al cielo justicia.
No se espanten los que oyeren Alguna cosa indebida;
Que rey tirano y aleve Vasallos traidores cria.
¡Vive el cielo que ha de ser De España total ruina
La torpeza de mi rey En mi sangre cometida!
Pagarán los inocentes De su señor la malicia;
Que no aguarda ménos, reino Do rey tirano administra :
Que estos suelen ser verdugos, Por disposicion divina,
Muchas veces de sus gentes, Como fueron Mario y Sila.
Yo tomara, Dios lo sabe, Si me fuera concedida,
De otra suerte esta venganza , No tan atroz ni sanguina ;
Mas no me será posible : Entre el libio por Tarifa
Tale , robe, asuele y mate En mi estado y tierras mismas.
Ya la suerte va rodando Para siniestra ó propicia;
El dado va por la tabla, No hay quien el correr le impida.
¡Vive Dios, que el torpe Rey Por bien que le acuda y diga,
Que ha de dejar d'esta vez La honra, el cetro y la vida!
¿No hay mas de hacer sinrazones Y ejecutar sus delicias,
Fiados con que en el suelo Su maldad no se castiga?
¡Cielo, que enmiendas agravios Con balanza justa y lisa,
Los d'este agraviado viejo Con piadosos ojos mira! –
Esto el conde Don Julian Leyendo un papel decia
Que recibió de la Cava, Contándole sus desdichas.
(Romancero general.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
15 Traición del Conde don Julián
TRAICION DEL CONDE JULIAN
(De Gabriel Lobo Laso de la Vega.)
Con rigurosas señales Está el cielo amenazando
Al descuidado Rodrigo, Futuro mal denunciando.
Cometas, con largas colas, Ven con sanguinoso rastro,
Y bajar rayos al suelo En dia sereno y claro.
Oyen aullidos de perros En los campos y poblados,
Y en las hondas sepulturas Triste gemir de finados,
Y en sus cuevas las serpientes Dar silbos roncos y extraños :
Sintióse temblar la tierra Abierta por muchos cabos
Y por la region del aire Pelear hombres armados,
Y en los desiertos, de noche Ruido, bien como cuando
Dos gruesas haces se embisten Confusas voces sembrando.
Temerosa estaba España; Mas Rodrigo descuidado,
Que un lascivo pensamiento Le trae de sentido falto.
Tanta fuerza tiene amor En quien no le da de mano ,
Que sujeta la razon Y se rie del mas sabio.
En esto andaba Rodrigo, No en los agüeros pensando,
Ni en cómo de España iria Los limites dilatando;
Ni cómo á la sangre goda Mayor nombre de su brazo :
Solo con amor vacila, Con amor solo es su trato;
En la Cava solo piensa, No hay sin Cava alegre rato,
Y todo cuanto no es ella Es tiempo mal empleado;
Que esta es la vida ordinaria En cualquier enamorado.
Había Rodrigo á la Cava Su dolor manifestado,
A quien siempre halló firme En un propósito casto.
Mas como trae la ocasion Crin donde le echar la mano,
Y sea el medio mejor Para alcanzar lo intentado,
Hallóla Rodrigo, y tal Cual la demandaba el caso;
Porque como siempre estaba La Cava dentro en palacio
En servicio de la Reina, Iba la vista cebando,
Con cuya continuacion Crece el amor de lo amado.
Al fin, tomando por fuerza Lo que le era denegado,
Gozo de la bella Cava : ¡Hecho, en rey, por cierto malo!
Vino el conde Don Julian, Padre d'ella, que enviado
Fué á Roma con embajada Por el Rey con celo cauto,
Para poder conseguir Su intento mas á su salvo :
A quien la Cava se queja De la fuerza y duro rapto.
Tomólo el Conde de suerte, Que para poder vengarlo,
Viéndose falto de fuerzas Movió con los moros trato,
En que á España les daria Siendo d'ellos ayudado,
Y entrada por Algecira, O por Tarifa, su estado,
Donde á la Cava llevó, Y a su mujer, convocando
Criados, amigos, deudos, Que era el Conde emparentado,
Para el efecto ya dicho: ¡Tanto indigna un tal agravio,
Que obliga á un hombre á perder Vida , honra , alma y estado!
(Lobo LASO DE LA VEGA, Romancero y tragedias, etc. de.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
16 Traición del Conde don Julián (otra versión)
AL ASUNTO ANTERIOR.
(Anónimo)
En Ceuta está Don Julian, En Ceuta la bien nombrada :
Para las partes de aliende Quiere enviar su embajada;
Moro viejo la escrebia, Y el Conde se la notaba :
Despues de haberla escripto, Al moro luego matara.
Embajada es de dolor, Dolor para toda España :
Las cartas van al rey moro, En las cuales le juraba
Que si le daba aparejo Le dará por suya España.
España, España, iay de ti! En el mundo tau nombrada,
La mejor de las partidas, La mejor y mas ufana,
Donde nace el fino oro Y la plata no faltaba,
Dotada de hermosura, Y en proezas extremada;
Por un perverso traidor Toda eres abrasada,
Todas tus ricas ciudades Con su gente tan galana
Las domeñan hoy los moros Por nuestra culpa malvada,
Si no fueran las Astúrias, Por ser la tierra tan brava.
El triste rey Don Rodrigo, El que entonces te mandaba,
Viendo sus reinos perdidos Sale á la campal batalla.
El cual en grave dolor Ensaña su fuerza brava;
Mas tantos eran los moros, Que han vencido la batalla.
No paresce el rey Rodrigo, Ni nadie sabe do estaba.
Maldito de ti, Don Oppas, Traidor y de mala andanza:
En esta negra conseja Uno á otro se ayudaba.
¡Oh dolor sobremanera! Oh cosa nunca pensada!
Que por solo una doncella, La cual Cava se llamaba ,
Causen estos dos traidores Que España sea domeñada ,
Perdido el Rey y señor, Sin nunca dél saber nada.
(Cancionero de Romances.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
17. De cómo el rey Rodrigo perdió la batalla de Guadalete
DE COMO EL REY RODRIGO PERDIÓ LA BATALLA DE GUADALETE,
Y LOS MOROS GANARON LA ESPAÑA.
(De Gabriel Lobo Laso de la Vega.)
Del conde Julian traidor, Moros entran por Tarifa :
Júntanse con los cristianos Que su favor atendian,
Y en la descuidada tierra Dan principio á su conquista.
Roban, destruyen y atalan La fértil Andalucía,
Sin hallar defensa alguna , Que ya olvidado tenian
El militar ejercicio, Porque derribado habian
Las murallas y castillos Por orden del rey Bectisa , (*)
lndigno de que se tenga, De que fue godo, noticia ;
Que del que procede mal Solo es bien que mal se diga,
Y se calle de á do viene, Pues á decirlo no obliga.
Hizo tambien de las armas, En los godos tan temidas,
Hacer azadones, rejas, Y herramientas infinitas
Para cultivar los campos, Temiendo que su malicia
Y abominables pecados Los reinos levantarian.
Pero no fué sin castigo, Que el cielo todo lo mira;
Pues como seguros puertos Miramamolin tenia ,
Echó doce mil caballos En Gibraltar y Algecira,
Y mas de cien mil peones Expertos en la milicia.
Caudillos, Muza y Tarife, Dos moros de mucha estima,
Sin otros seis mil cristianos, Que llamaban julianistas,
Que la parte del mal Conde con tal nombre defendian.
Sabido por Don Rodrigo La gran traicion cometida ,
Y el estrago que los moros Tan á su salvo hacian,
Añadiendo yerro á yerro Hizo que con grande prisa
Fuese el principe Don Sancho, No tan bien cual convenia,
A resistir á los moros De Castilla la venida;
Murió el mozo valeroso haciendo lo que debia,
Con el infante Eyler, Otro hermano que tenia.
Viendo el Rey las muchas quejas De su reino , y la ruina,
Ir por su propia persona A la guerra determina,
Y ansi partió de Toledo, Y entró en el Andalucía
Con gente, aunque de armas falta, Mucha en número y lucida,
Bisoña, sin experiencia En la militar doctrina,
Porque con las largas paces Todo olvidado lo habian.
Digo pues, por no cansar Con historia tan sabida,
Que peleando ambos campos Con igualdad siete dias,
Sin conocerse ventaja, Do mucha gente moria,
La parte de los cristianos A los ocho fué vencida,
Por la gran traicion que hicieron Dos hijos del rey Bectisa, (*)
Capitanes de Rodrigo; Que fué ponerse en huida,
Como que ya con los moros Tratado así lo tenian.
Huyo el Rey de la batalla Viéndola rota y vencida,
Habiendo con gran esfuerzo Peleado todo el dia :
El cual cansado y herido Dicen que llegó a una ermita,
Donde haciendo penitencia En breve acabó su vida.
Continuaron pues los moros Sin defensa, la conquista
En ocho meses, haciendo De libre, á España cautiva .
La sujetaron á toda, Salvo á Asturias y Galicia,
A Vizcaya y á Guipúzcoa, Por la aspereza que crian;
Donde la acosada gente Se fué que escapado habia
Del alárabe furor Habiendo muerto infinita.
Y no el valor de los moros Es de creer se extendia
A ser señores de España Sin providencia divina ,
Que como premia á los buenos, Tambien los malos castiga
Cuando con perseverancia Va delante su malicia.
(LOBO LASO DE LA VEGA, Romancero y tragedias, etc. de.)
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(*) rey Bectisa: rey Witiza
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
18. El mismo asunto
AL MISMO ASUNTO.
(Anónimo.)
De lo mas alto de un monte , A quien Guadalete baña,
Mirando estaba Lisberto La temerosa batalla.
Mira que los españoles Y bravos godos desmayan,
No pudiendo resistir La mahomética saña,
Dice con cansada voz El Infante estas palabras,
Contemplando la ruina De toda la gente hispana :
« ¡ Ay España, España, Que culpa no mereces y te abrasas ! »
¡Oh cruda causa, Y mas traidor Rodrigo,
Que por tu torpe amor fué tal castigo!
¡Ay dulce patria querida , De tantos grados honrada
A costa de noble sangre En su amparo derramada !
¡Ay madre honrada del mundo, Y de un hijo deshonrada,
Que sin ser nada, le hiciste Rey, para hacerte nada !
El sér le diste de rey, Y desconocido paga
Tan subido beneficio Con deshonrar á la Cava,
«¡Ay España, etc. »
¡Oh traidor conde Julian ! ¿En qué te ofendió tu patria ?
Di ; por qué el pecado ajeno Lo haces su propia causa?
Si Rodrigo te ofendió, Matárasle, y abrasaras
Su linaje, sus parientes, Su vida, su honor, su casa :
Mas en efecto un traidor Ningunos respetos guarda
A patria, padre, ni rey, Si la traicion es pensada.
«; Ay España, España, Que culpa no mereces y te abrasas ! »
(Romancero general. - It. MADRIGAL, Segunda parte del Romancero general.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
19. El rey Rodrigo, fugitivo y derrotado
Rodrigo, fugitivo y derrotado
(Anónimo.)
Cuando las pintadas aves Mudas están, y la tierra
Atenta escucha los rios Que al mar su tributo llevan,
Al escaso resplandor De cualque luciente estrella
Que en el medroso silencio Tristemente centellea;
Teniendo por mas segura Del traje humilde la muestra,
Que la acechada corona, Ni la envidiada riqueza;
Sin las insignias reales De la majestad soberbia,
Que amor y temor de muerte Junto á Guadalele dejan,
Bien diferente de aquel Que ántes entró en la pelea
Rico de joyas, que al godo Dió la victoriosa diestra ;
Tintas en sangre las armas, Suya alguna, y parte ajena,
Por mil partes abolladas Y rotas algunas piezas ;
La cabeza sin almete, La cara de polvo llena,
Imagen de su fortuna Que en polvo la ve deshecha
En Orelia su caballo Tan cansado ya, que apenas
Mueve el presuroso aliento, Y á veces la tierra besa,
Por los campos de Jerez, Gelboe llorosa y nueva,
Huyendo va el rey Rodrigo Por montes, valles y sierras.
Tristes representaciones Ante los ojos le vuelan;
Hiere el temeroso oido Confuso estruendo de guerra;
No sabe donde mirar, De todo teme y recela;
Si al cielo, teme su furia, Porque hizo al cielo ofensa;
Si á la tierra, ya no es suya, Que la que pisa es ajena :
Pues, si dentro de si mesmo, Con sus memorias se encierra,
Mayor campo de batalla Dentro el alma le apareja,
Y entre sollozo y suspiros Así el rey godo se queja :
-¡Desventurado Rodrigo, Si esto en otro tiempo hicieras
Y huyeras de tus deseos Al paso que ahora llevas
Y á los asaltos de amor No mostraras la flaqueza,
Tan indigna de hombre godo, Y mas de rey que gobierna,
Gozara su gloria España Y aquella fuerte defensa,
Que ya por el suelo yace Y el color trueca á las yerbas!
Amada enemiga mia, De España segunda Elena ,
¡Oh si yo naciera ciego, O tú sin beldad nacieras!
Pedernal fué tu hermosura, Y yo el eslabon y yesca,
Que las centellas cogí En que el mundo se arde y quema.
Fuerza fué la que te hice: Mas tambien mirar debieras,
Que tu beldad poderosa Usó conmigo de fuerza.
Eres mar tempestuoso, Y entendí que Cava eras ,
Mas lo uno y lo otro fuistes, Pues que me acabas y anegas.
¡Maldito sea el punto y hora Que al mundo me dió mi estrella!
¡Pechos que me dieron leche , Mejor sepulcro me dieran!
¡Pagara á la tierra el censo, Y en su soledad durmiera
Con los cónsules y reyes, O con los plebeyos d'ella!
¡Quitárale á la fortuna Carro en que triunfar pudiera ,
Y un Rodrigo para España, Materia de tantas quejas!
¡Traidor conde Don Julian! Si uno solo es el que yerra,
¿Por qué tan injustamente Hiciste comun la pena ?
Matárasme á puñaladas, Pues pudiste , y bien hicieras,
Mas si el traidor es cobarde Jamas hace cosa buena.
No ofendi yo al africano, ¿Por qué africano te venga ?
¡Oh si este agudo puñal Rasgara tus falsas venas! –
Mas iba á decir Rodrigo, Pero las palabras medias
Las arrebató el enojo Y entre los dientes las quiebra.
Cayó muerto su caballo, Y librando de las piernas,
Hizo el arzon almohada Miéntras huyen las tinieblas,
Y diciendo : -Adios, España, Que el bárbaro señorea, -
Junto a su Orelia querido La luz enemiga espera.
( Romancero general.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
20 El mismo asunto
AL MISMO ASUNTO.
(Anónimo.)
Las huestes del rey Rodrigo Desmayaban y huian
Cuando en la octava batalla Sus enemigos vencian.
Rodrigo deja sus tierras Y del real se salia :
Solo va el desventurado, Que no lleva compañía.
El caballo de cansado, Ya mudar no se podia :
Camina por donde quiere, Que no le estorba la via.
El Rey va tan desmayado Que sentido no tenia :
Muerto va de sed y hambre Que de velle era mancilla;
Y va tan tinto de sangre, Que una brasa parecia.
Las armas lleva abolladas, Que eran de sangre perdida;
La espada lleva hecha sierra, De los golpes que tenia ;
El almete de abollado En la cabeza se hundia;
La cara llevaba hinchada Del trabajo que sufria.
Subióse encima de un cerro El mas alto que veia :
Desde alli mira su gente Cómo iba de vencida.
De allí mira sus banderas, Y estandartes que tenia,
Cómo están todos pisados Que la tierra los cubria.
Mira por los capitanes Que ninguno parescia;
Mira el campo tinto en sangre, La cual á arroyos corría.
El triste de ver aquesto Gran mancilla en sí tenia ;
Llorando de los sus ojos D'esta manera decia :
-Ayer era rey de España, Hoy no lo soy de una villa ;
Ayer villas y castillos, Hoy ninguno poseia;
Ayer tenia criados Y gente que me servia,
Hoy no tengo una almena Que pueda decir que es mia.
Desdichada fué la hora, ¡Desdichado fue aquel dia
En que nací y heredé La tan grande señoría,
Pues lo habia de perder Todo junto y en un dia!
¡Oh muerte! ¿por qué no vienes Y llevas esta alma mia
De aqueste cuerpo mezquino, Pues le se agradeceria?
(Cancionero de Romances.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
21. Llegan nuevas a la reina de la derrota de Guadalete.
LLEGAN NUEVAS Á LA REINA DE LA DERROTA DE GUADALETE.
(Anónimo.)
Ya se sale de la priesa El rey Rodrigo cansado;
Pusiérase hácia una parte Por de allí mirar su campo :
Ve que su gente se apoca, Y que ya va desmayando.
Desque esto vido Rodrigo No pudo de mas mirallo,
Porque bien ve que los suyos Ya no pueden soportallo.
Volvió las riendas apriesa, Da de espuelas al caballo;
Huyendo va á mas andar Por un dromedal abajo.
Violo huir Aliastras, Un su capitan honrado;
Acordo seguir tras él, Pero no pudo él hallarlo.
Desque vio que no le halla, A Toledo hubo llegado,
Donde quedara la corte, Y la Reina habia quedado.
Pesábale por llevar De su rey tan mal recaudo;
En entrando por la puerta Comenzó á decir llorando :
-Ya, señora, no sois reina, Ya no teneis ningun mando,
Porque en ocho batallas Perdiste todo el Estado:
Perdisteis el rey Rodrigo El vuestro marido honrado,
Porque le vi ir huyendo Muy malamente llagado,
Y que a la hora de agora Será muerto ó cativado.-
La Reina sin oir mas Cayó tendida en su estrado :
Despues de grandes cuatro horas En su sentido ha tornado :
Mandó á Aliastras que cuente Todo como habia pasado.
Aliastras se lo cuenta, Que nada habia dejado.
La Reina con gran congoja Dijo: - Ya lo he yo tragado,
Y es que via el rey Rodrigo Con el gesto muy airado,
Con ojos vueltos en sangre, Que iba muy apresurado
Para ir vengar la muerte Del desdichado Don Sancho,
Y que se volvia sangriento, Y su cuerpo mal llagado,
Y que llegaba á mi Y me tiraba del brazo,
Y decia estas palabras Muy fuertemente llorando :
«Quédate adios, Reina triste, Quédate adios, que me parto :
Los moros me han ya vencido, Los moros me han soyogado.
No cures llorar mi muerte, No cures llorar tu Estado,
Procúrate de esconder Allá en lo mas apartado ;
Vete luego a las montañas De aquel reino Asturiano,
Porque no hay otro remedio Si quieres quedar en salvo,
Porque España y lo demás Todo está ya sujetado. »
(Cancionero de Romances.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
22. La pérdida de España por Don Rodrigo.
LA PÉRDIDA DE ESPAÑA POR RODRIGO.
(De Lorenzo de Sepúlveda.)
Triste estaba Don Rodrigo, Desdichado se llamaba;
Gimiendo estaba y llorando La gran pérdida de España,
No solo porque la pierde, Mas porque d'ello fué causa,
Porque dio bestial amor A esa maldita la Cava.
Si al Rey d'aquesto le plugo A la Cava le pesaba ;
Mas su padre Don Julian Ha tomado la venganza.
El y su malvada hija En Berberia se pasan
Con el obispo Don Oppas, Que con él se concertaba.
Hace trato con los moros, Venden la tierra cristiana;
Entraron por Gibraltar Como quien entra en su casa.
Ganan à Málaga y Ronda, Antequera con Granada.
Toda Castilla la Vieja, Que ninguno lo estorbaba,
Sino el triste rey Rodrigo Que hobo con ellos batalla,
De donde salió vencido, Ya que la noche cerraba.
Llamándose va cuitado, Su persona denostaba;
Los ojos mirando al cielo Con gran pena lamentaba ;
Quéjase de su ventura, D'esta suerte razonaba :
--; Oh mal venturoso rey, Postrer godo que reinaba,
Hoy pierdes tu tierra y reino, Fortuna lo trastornaba!
¡Oh conde Don Julian! ¡Maldita sea tu saña ,
Que gran crueldad has mostrado Contra la triste de España !
Yo malo, que obré el pecado, Merecia haber la paga.
¡Maldita sea la tu hija Que de tan gran mal fué causa!
¡Mis ojos sean malditos Que su hermosura miraran,
Que á no mirarla ellos Todo este mal se excusaba!
¡Oh gran Dios de cielo y tierra! Perdona esta mi alma :
No mireis, justo Señor, Su pecado, pues pagaba
El cuerpo que lo tal hizo; A ella haced librada.—
Y con gemidos crecidos, Sus ojos tornados agua,
Entrara por un jaral; Sus vestidos desnudaba.
Perdióse el rey Don Rodrigo, Que hasta agora no se halla;
Los moros siguen victoria Hasta la Peña horadada.
Hízoles cara Pelayo, Ese duque de Cantábria,
Que con su sobrado esfuerzo De lo perdido ganaba,
Con las gentes que han huido. A Esturias de Santillana.
Dióle Dios muy gran victoria Que hasta Leon cobraba ;
Toman todos corazon Sobre la gente pagana.
Otros reyes sucedieron Que lo perdido ganaran,
Hasta el Quinto Fernando Que el Católico llamaran,
Que con su esfuerzo ganó El buen reino de Granada.
(SEPÚLVEDA, Romances nuevamente sacados, etc.,)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
23. Profecía sobre la conquista de España por los moros.
PROFECÍA SOBRE LA CONQUISTA DE ESPAÑA POR LOS MOROS.
(Anónimo)
Los vientos eran contrarios, La luna era crecida,
Los peces daban gemidos Por el tiempo que hacia,
Cuando el rey Don Rodrigo Junto á la Cava dormia,
Dentro de una rica tienda De oro bien guarnecida.
Trescientas cuerdas de plata La su tienda sostenian,
Dentro habia cien doncellas Vestidas á maravilla;
Las cincuenta están tañendo Con muy extraña armonia :
Las cincuenta están cantando Con muy dulce melodia.
Allí hablara una doncella Que Fortuna se decia :
--Si duermes, buen rey Rodrigo, Despierta por cortesia ,
Y verás tus malos hados, Tu peor postrimeria,
Y verás tus gentes muertas Y tu batalla rompida,
Y tus villas y ciudades Destruidas en un dia.
Castillos y fortalezas Otro señor las regía.
Si me pides quién lo ha hecho, Yo muy bien te lo diria :
Ese conde Don Julian Por el amor de su hija,
Porque se la deshonraste Y mas d'ella no tenia.
Juramento viene haciendo Que te ha de costar la vida.—
Despertó muy enojado Con aquella voz que oia;
Con cara triste y penosa D'esta suerte respondia :
--Mercedes á tí, Fortuna, D'esta tu mensajería.—
Estando en esto llegó Uno que nuevas traia,
Como el conde Don Julian Las tierras le destruia.
Apriesa pide el caballo Y al encuentro le salia ;
Los enemigos son tantos Que esfuerzo no le valia;
Que capitanes y gentes Huia el que mas podia.
Rodrigo deja sus tierras Y del real se salia :
Solo va el desventurado Que no lleva compañía.
El caballo de cansado Menearse no podia ;
Camina por donde quiere, Que no le estorba la via.
El Rey va tan desmayado, Que sentido no tenia;
Muerto va de sed y hambre, Que de verle era mancilla.
Iba tan tinto de sangre Que una brasa parecia;
Las armas lleva bolladas, Que eran de pedrería;
La espada era una sierra De los golpes que tenia ;
El almete de abollado La cabeza le hundia;
La cara llevaba hinchada Del trabajo que sufria.
Subió encima de un cerro, El mas alto que allí habia;
De alli miraba su gente Cómo iba de vencida;
De allí mira sus banderas, Y estandartes que tenia
Cómo están todos pisados Y la tierra los cubria.
Mira por los capitanes Que ninguno parecia;
Mira el campo tinto en sangre, El cual á arroyos corria.
El triste de ver aquesto Gran mancilla en sí tenia;
Lloraba de los sus ojos, D'esta manera decia :
--Ayer era rey de España, Y hoy no lo soy de una villa ;
Ayer villas y castillos, Hoy ninguno poseia;
Ayer tenia criados Y gente que me servia ,
No tengo ahora una almena Que pueda decir que es mia.
¡Desdichada fué la hora, Desdichado fué aquel dia
En que nací y heredé Tan gran reino y señoría,
Pues lo habia de perder Todo junto y en un dia !
¡Oh muerte! ¿por qué no vienes Y llevas esta alma mia,
De aqueste cuerpo mezquino, Pues se te agradeceria ?
(TIMONEDA, Rosa española. - It. Floresta de varios romances.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
24. Don Rodrigo llora la pérdida de su reino.
RODRIGO LLORA LA PÉRDIDA DE SU REINO.
(Anónimo.)
Llorando mira Rodrigo Las ruinas castellanas,
Los ejércitos vencidos, La venganza de la Cava.
La fiera trompeta escucha Que forzosamente llama,
Y otra vez en su memoria Mas le aflige y le maltrata.
Confusos miran los cielos La fatal hora menguada,
Que de lo que Dios no hace El mismo cielo se espanta.
Y el campo grita :«Guerra, al arma, al arma.»
Y el Rey : «Aquí fué Troya, adios, España.»
Miran al Rey sin corona, Que siendo del cielo dada,
Sin que el cielo se la quite, Ni la tiene ni la halla.
El mismo polvo medroso, Salpicado de las armas,
Encontrando al Rey, se esconde En el sudor de su cara.
Sonaban las voces tristes, Relumbraban las espadas
Que penetraban sangrientas Por las vencidas gargantas.
Y el campo grita : «Guerra, al arma, al arma.»
Y el Rey: «Aquí fué Troya, adios, España !»
(Maravillas del Parnaso.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
25. Al mismo asunto
AL MISMO ASUNTO.
(Anónimo.)
Las armas y venas rotas, El estoque en sangre tinto,
Huye vergonzosamente De la batalla Rodrigo.
Ciégale el polvo los ojos, Y con temor del peligro
Los pies y la razon pierden Juntamente los estribos.
Al fin subió como pudo Sobre un cerrillo propincuo,
Si de alguna suerte sube Quien de tan alto ha caido.
Mira desde alli la sangre De aquellos godos antiguos
Vertida en balde y mezclada Con la de infames morillos;
Mira las cruces bermejas, Divisa del Cristianismo,
Rendidas infamemente Al estandarte morisco.
Esto contempla, y tras esto Sus dos ojos vueltos riscos,
Conociéndose culpado Así razona consigo :
- Justamente ordena el cielo Que pues á Dios hice guerra,
Perdido el reino del suelo, Solo para mi consuelo
Tenga siete piés de tierra. Y si por vanos antojos
Quebré la divina ley, Hoy me miren estos ojos
Vasallo de mil enojos Habiéndome visto rey.
Tambien porque mi castigo Igual á la culpa sea,
El reino da al enemigo; Porque siendo yo testigo,
El lo goce y yo lo vea. Y déjame solamente
Por mejor me deshonrar, Caballo que me consiente,
Huir vergonzosamente, Y estoque por me matar.
(MADRIGAL, Segunda parte del Romancero general.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
26. Lamento sobre la pérdida de España.
LAMENTO SOBRE LA PÉRDIDA DE ESPAÑA.
(Anónimo.)
Volved los ojos , Rodrigo, Volvedlos á vuestra España,
Mirad cómo os la destruyen Vuestros amores y Cava :
Mirad la sangre que vierten Vuestras gentes en batalla,
Castigo de la inocente Que fue por vos derramada.
«¡Ay, España, Perdida por un gusto y por la Cava! »
La honra de los antiguos Por tantos siglos ganada,
Vos solo por un momento Perdeis reino, cuerpo y alma.
Acabóse vuestro bien Y vuestros males no acaban;
Que el mal suele acabar honras Que acaban la vida y fama.
«¡Ay, España, Perdida por un gusto y por la Cava! »
(Códice del siglo XVII. - DEPPING, Romancero general.)
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Re: Romances de tema visigodo; de Don Rodrigo, su derrota; y “pérdida de España”
27. Don Rodrigo penitente, y su muerte
RODRIGO PENITENTE, Y SU MUERTE.
(Anónimo.)
Despues que el rey Don Rodrigo A España perdido habia,
Ibase desesperado Por donde mas le placia.
Métese por las montañas Las mas espesas que via,
Porque no le hallen los moros Que en su seguimiento iban.
Topado ha con un pastor Que su ganado traia,
DÍjole :-¿Dime, buen hombre, Lo que preguntar queria
Es si hay por aquí poblado O alguna caserÍa
Donde pueda descansar, Que gran fatiga traía?-
El pastor respondió luego Que en balde la buscaria ,
Porque en todo aquel desierto Solo una ermita habia,
Adonde está un ermitaño, Que hacia muy santa vida.
El Rey fué alegre de esto Por allí acabar su vida.
Pidió al hombre que le diese De comer, si algo tenia :
El pastor sacó un zurron, Que siempre en él pan traia ;
Dióle dél, y de un tasajo Que acaso alli echado habia.
El pan era muy moreno, Al Rey muy mal le sabia;
Las lagrimas se le salen, Detener no las podia
Acordándose en su tiempo Los manjares que comia.
Despues que hubo descansado Por la ermita le pedia,
El pastor le enseñó luego Por donde no erraria.
El Rey le dió una cadena , Y un anillo que traia :
Joyas son de gran valor Que el Rey en mucho tenia.
Comenzando á caminar, Cuando el sol se retraia,
A la ermita es ya llegado Que el pastor dicho le habia.
El dando gracias a Dios Luego a rezar se metia
Despues que hubo rezado Para el ermitaño se iba :
Hombre es de autoridad, Que bien se le parecia.
Preguntóle el ermitaño Cómo allí fué su venida ;
El Rey, los ojos llorosos, Aquesto le respondia:
--El desdichado Rodrigo Yo soy, que rey ser solia :
Vengo á hacer penitencia Contigo en tu compañía;
No recibas pesadumbre, Por Dios y Santa María.-
El ermitaño se espanta, Por consolallo decia :
--Vos cierto habeis elegido Camino cual convenía
Para vuestra salvacion, Que Dios os perdonaria. –
El ermitaño á Dios ruega Por si le revelaria
La penitencia que diese Al Rey, que le convenia.
Fuéle luego revelado, De parte de Dios, un dia,
Que le meta en una tumba Con una culebra viva,
Y esto tome en penitencia Por el mal que hecho habia,
El ermitaño al Rey Muy alegre se volvia:
Contóselo todo al Rey Como pasado le habia.
El Rey d'esto muy gozoso Luego en obra lo ponia.
Métese como Dios manda Para allí acabar su vida,
Y el ermitaño muy santo Mirale al tercero dia.
Dice :-¿Cómo os va, buen Rey? ¿Vaos bien con la compañia ?
-Hasta ahora no me ha tocado Porque Dios no lo queria :
Ruega por mí, el ermitaño, Porque acabe bien mi vida.—
El ermitaño lloraba, Gran compasion le tenia:
Comenzóle á consolar Y esforzar cuanto podia.
Despues vuelve el ermitaño A ver si ya muerto habia :
Halla que estaba rezando Y que gemía y plañía.
Preguntóle cómo estaba : -Dios es en ayuda mia,
Respondió el buen rey Rodrigo : La culebra me comia;
Cómeme ya por la parte Que todo lo merecia,
Por donde fué el principio De la mi muy gran desdicha.-
El ermitaño lo esfuerza, El buen Rey allí moria :
Aqui acabó el rey Rodrigo, Al cielo derecho se iba.
(Cancionero de romances. It. TIMONEDA, Rosa española.
- It. Silva de varios romances. - It. Floresta de varios romances.)
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