Re: ¿Sacramentos civiles?
El sacramento civil es una herramienta de los socialistas. No solo tratan de desprestigiar y aislar a la iglesia, sino que encima trata de marginarla, con estas medidas imbeciles. Tratan de mutar la tradicion española hacia un sentido ateo.
Re: ¿Sacramentos civiles?
Te me has adelantado, Valmadian. :) Justo me disponía a publicar este artículo en el foro. Yo también suelo discrepar de Burgos, al menos cuando escribe de política, si bien cuando escribe de temas sevillanos o andaluces suele estar aceptable. En el ABC de Sevilla escribe todos los días (creo que en el de Madrid lo hace dos veces por semana), y en efecto tiene un estilo simpático y saleroso, lleno de alusiones, juegos de palabras y ocurrencias salerosas. Creo que alguna vez rara habré publicado un artículo suyo en el foro, pero no me acuerdo. Desde luego, aunque el hombre es un liberal donde los haya, de vez en cuando dice las cosas como son.
Re: ¿Sacramentos civiles?
Muy interesante el artículo que nos presentas, Valmadián. Además del gracejo típico de Antonio Burgos, pone sobre la mesa una cuestión que hay que interpretar.
Dentro de la sociología se habla de "agentes de socialización" que, si primero son los padres, luego se van añadiendo otros. En las sociedades normales eran el párroco y el catequista, por ejemplo. En el momento en que nuestra sociedad tomó el rumbo que marcaron los "gilipollas" de los que tú nos hablas, los agentes de socialización han pasado a ser esos progresistas inmundos que proclaman los "sacramentos civiles" (ahora diré algo sobre esta palabra).
El Catecismo dice: "Toda la vida litúrgica de la Iglesia gravita en torno al sacrificio eucarístico y los sacramentos". Pero los sacramentos "son "de la Iglesia" en el doble sentido de que existen "por ella" y "para ella". Existen "por la Iglesia" porque ella es el sacramento de la acción de Cristo que actúa en ella gracias a la misión del Espíritu Santo. Y existen "para la Iglesia", porque ellos son "sacramentos que constituyen la Iglesia", manifiestan y comunican a loshombres, sobre todo en la Eucaristía, el misterio de la Comunión de Dios Amor, uno en tres Personas".
Los progresistas, desinformados o malevolentes, han interpretado los "sacramentos" como simples "ritos de pasaje" -eso en el mejor de los casos, cuando estemos hablando de un progresista que haya leído un libro entero de antropología, p. ej. Pero los sacramentos no son "ritos de pasaje". En los sacramentos "El ministerio ordenado o sacerdocio ministerial... garantiza que, en los sacramentos, sea Cristo quien actúa por el Espíritu Santo en favor de la Iglesia."
En los "rituales civiles" (no consentiré denominar "sacramento" a lo que no lo es, por estar vacío de Cristo) lo que se observa es la consecuencia, a la que apunta Antonio Burgos; pero yo lo diré con términos más tradicionales: grupos perniciosos están luchando para convertir nuestra sociedad en una sociedad impía, esto es una "disociedad". Se creen que inventan algo, cuando pretenden sustituir los "sacramentos" por los "ritos civiles", pero eso ya estaba inventado. Pensemos en Augusto Comte (1798-1857), la religión era para él -fiel al prejuicio ilustrado- un estadio atrasado y superado de la historia del "espíritu de la humanidad", pero "a pesar de su positivismo, necesita todavía de la religión. Sirve ésta, es verdad, más biena intereses estéticos y debe ser, ella misma "positivista"; pero ahí está de todas formas y con una lucida representación: 9 sacramentos, 84 días festivos, jerarquía y extenso ceremonial. Su dios es el "gran être", la humanidad"." -nos dice Johannes Hirschberger en su "Historia de la Filosofía", vol. II.
En Brasil, el 11 de mayo de 1881 se construyó el Templo de la Humanidad en Río de Janeiro. Los domingos ponen la Marsellesa, la imaginería de este "templo" contiene estatuas de filósofos y científicos, el lema de la "bandera" de Brasil es "Orden y Progreso" -la República de Brasil, instaurada en 1889, fue impulsada por los positivistas... ¡En fin! El concejal comunista al que alude D. Antonio Burgos va un poquito atrasado... Eso pasa por tanto correr y no tener ni idea de lo que se dice. Es algo que les suele ocurrir a los comunistas, y a los concejales.
La secta positivista, suma de todos los errores de la filosofía moderna, puede ser así contemplada como un precedente de estas modas de "rituales civiles". Pero el profundo sentido que todo esto tiene, tanto lo positivista como lo que se está instalando en España sin que reaccionemos, es la propia encarnación de la falsedad: el Anticristo. El Anticristo será un impostor, como imposturas son esos falsos "rituales", su reino no será más que la "gran parodia" por excelencia, la imitación caricaturesca y "satánica" de todo cuanto es verdaderamente tradicional y espiritual.
Y sobre la palabra "sacramento". Conviene no emplearla para referirse a esas parodias ritualísticas. En ese sentido quisiera recobrar una palabra que empleaba un Inquisidor español, Fray Martín de Castañega, de la Orden Frailes Menores de Nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís. Fray Martín de Castañega, en su "Tratado de supersticiones y hechicerías" (Logroño, 1529), hablaba de "execramentos". Dice el inquisidor: "...así en la iglesia diabólica hay execramentos por el demonio y por sus ministros ordenados y señalados". Los exacramentos son las supersticiones y las hechicerías, y esos "rituales civiles" que D. Antonio Burgos denomina "sacramentos civiles" son supersticiones y parodias de lo que son realmente los sacramentos.
El laicismo se nos presenta como la más formidable secta diabólica de nuestro tiempo. Como hija de la mentira y preñada del Anticristo esta secta pugna por destruir la fe, la esperanza y la caridad en la sociedad española. Así, invierte los sacramentos para ofrecer a su "parroquia" esos execramentos de Satanás que son parodia demoníaca de los Sacramentos de Cristo.
Re: ¿Sacramentos civiles?
Bueno, vaya por delante Manuel, que he sido yo quien ha empleado el término sacramento :o para llamar la tención acerca del tema, no el pobre Antonio BURGOS a quien se ha cargado la culpa.
Por lo demás, menuda intervención la tuya, hasta el mismo autor debería leerla y quizás Hyeronimus sabría cómo remitírsela: ¡chapeau! :aplauso::aplauso::aplauso: Tengo que volver a releerla con más detenimiento, como si hay que hacerlo varias veces.
Re: ¿Sacramentos civiles?
Gracias, amigo, por tus amables palabras. No obstante, el tema requiere un desarrollo más exhaustivo. El positivismo es una de las nefastas filosofías del siglo XIX. Pero ha pasado desapercibido, mientras que el marxismo orquestaba los genocidios más bárbaros.
En cambio, nuestra época puede ser comprendida mucho mejor en casi todas las dimensiones si atendemos a esa filosofía creada por el perturbado mental de Augusto Comte.
Re: ¿Sacramentos civiles?
Creo que es muy oportuno mostrar algunas de las características del positivismo. Y para que sea más tarde, que sea ahora.
En "Discurso preliminar sobre el conjunto del Positivismo" (1848), Comte afirmaba:
"...la gran concepción de la Humanidad, que viene a eliminar irrevocablemente a Dios, para constituir una unidad definitiva más completa y duradera que la provisional del régimen inicial..."
"He aquí cómo pueden los positivistas, mejor que cualesquiera de los teólogos, concebir la vida como un verdadero culto, tan íntimo como usual. Este culto continuo de la Humanidad elevará y purificará nuestros sentimientos, hará más amplios y claros nuestros pensamientos, ennoblecerá y fortalecerá nuestros actos..."
"Se convierte el positivismo en una verdadera religión, la única completa y real, destinada a prevalecer sobre todas las sistematizaciones imperfectas y provisionales que pudieran emanar del teologismo inicial".
Comte pervirtió la "esperanza" -como virtud teologal- en "progreso"; la "fe" la convirtió en "cientificismo" y la "caridad" en "fraternidad", hoy se prefiere "solidaridad" (una de las palabras más execrables de la idolatría contemporánea). Y esa falsa religión positivista que es la consagración de la "Humanidad" es hoy reverenciada tanto por marxistas como por neoliberales. No se olvide que el neoliberalismo es, en sus entrañas, positivista. Los Derechos Humanos se han convertido en un código moral ante el que todo el mundo se arrodilla. Y la iglesia positivista es difundida como religión del Estado Mundial, la mejor que le conviene a los círculos herméticos de la Banca, siempre tan filantrópicos.
Francisco de Quevedo lo vio todo en sus Sueños, en "La hora de todos y la fortuna con seso". Hay que volver a leer a Quevedo, uno de los más profundos moralistas de nuestra tradición hispánica. Y hay que leer el discurso XXXIX: ahí está la clave, los que en Salónica se reúnen, lo hacen para "fundar la nueva secta del dinerismo, mudando el nombre de ateístas en dineranos".
Grande Quevedo, muy grande.
P.D.: Augusto Comte se nombró a sí mismo Papa.