Misa a la antigua usanza La Capilla de los Remedios de Cimadevilla recupera el tradicional rito tridentino, cuyos orígenes se remontan a la era apostólica
18.11.13 – 01:42 -
L. RAMOS | GIJÓN.
http://voluntad.files.wordpress.com/...2909.jpg?w=500El padre José Miguel Marqués vuelto hacia el altar, durante la misa oficiada ayer. :: CITOULA
Entrar en un templo en el que se está oficiando misa y encontrarse al sacerdote de espaldas a los fieles puede resultar chocante. Sin embargo, es una estampa a la que los vecinos de Cimadevilla se están acostumbrando desde que, en el pasado mes de octubre, el padre José Miguel Marqués comenzase a dar los oficios de los domingos y festivos de guardar utilizando el rito tradicional o tridentino. «La expresión ‘misa de espaldas’ no es correcta, pues el sacerdote, como cabeza del pueblo de Dios, lo que está haciendo es dirigir su mirada al Señor, al igual que el resto de los fieles», explica el clérigo, quien asegura que es la forma más lógica de oficiar la ceremonia, pues «como un hijo más de Dios, dirijo mi mirada hacia la cruz salvadora».
Minutos antes de las 10.30 horas, la pequeña Capilla de la Virgen de los Remedios comienza a llenarse de fieles a quienes esta tradicional forma de dar misa les parece más «pura». Montse, vecina de Cimadevilla que acude a los oficios del padre Marqués habitualmente y se muestra satisfecha con este modo de oficiar misa. «Es una forma de recuperar la tradición que además está apoyada por el Papa. Se realiza en toda España, aunque este es el único sitio de Gijón en el que se lleva a cabo», señala. «En realidad se trata de la misa original, es el rito romano que se utilizaba hasta que hace unas décadas comenzó a ser sustituido por la ceremonia que todos conocemos hoy en día», explica su hijo Jorge.
Rito milenario
«Este ritual, al que también se conoce como misa romana antigua, se remonta a los tiempos de los apóstoles, aunque fue en el siglo VI cuando se codificaron las rúbricas», relata el padre Marqués. Benedicto XVI recordó en 2007 que cualquier sacerdote capacitado para oficiar el rito latino puede llevar a cabo la misa de esta forma. Fue un poco después, en 2008, cuando a petición de los parroquianos de José Miguel, el que fuese Arzobispo de Oviedo por aquel entonces, Carlos Osoro, le encomendó la misión de aprender a oficiar este rito y llevarlo a cabo. «Empecé en los Agustinos de Somió, luego estuve cuatro años en la parroquia de Granda y ahora me vine aquí, donde me encuentro muy a gusto», declara el cura, quien confiesa sentir debilidad por esta misa tradicional.
Bastante mejor de lo que se acostumbra en la prensa de hoy. Así que en un inusitado ejercicio de benevolencia, vamos a fijarnos sólo en dos errores.