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Honores2Víctor
  • 2 Mensaje de Valmadian

Tema: “Él y su circunstancia”

  1. #1
    Martin Ant está desconectado Miembro Respetado
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    “Él y su circunstancia”

    Fuente: Misión, Número 344, 18 Mayo 1946. Páginas 3 y 14.



    “EL y su CIRCUNSTANCIA”


    Por Luis Ortiz y Estrada



    Cuando Ortega y Gasset se define diciendo “yo y mi circunstancia”, como había dicho Husserl: “yo y mi mundo circundante”, indudablemente las circunstancias que determinan “su circunstancia” tienen un gran valor como medio de conocimiento del famoso escritor, y no se pierde el tiempo echando un vistazo siquiera a algunas de ellas escogidas entre las más aparentes. Con tanta mayor razón por cuanto evidentemente ha sabido flotar en el revuelto mar de las circunstancias de nuestra España, cuyas olas se han visto hinchadas por la sangre de un millón de españoles inmolados y por las torturas físicas y morales de muchos millones.


    UNA CIRCUNSTANCIA: CATEDRÁTICO

    Ortega y Gasset es catedrático de metafísica de la Universidad Central. He aquí una circunstancia que le es propia porque quiso tenerla y el Estado accedió a ello. La nación cree que ello supone otra circunstancia muy principal: que el catedrático Ortega y Gasset enseñe metafísica a los discípulos cuya obligación es aprenderla. La circunstancia de enseñar es razón de la circunstancia de que el catedrático cobre sus emolumentos, la nación pague su nómina y los discípulos sus matrículas y derechos de examen. Todo esto no es metafísico ni filosófico, sino crematístico, pero muy real para la nación y los discípulos cuando han de echar mano a la bolsa.

    Para que se dé la circunstancia de enseñar, el sentido común entiende que en el maestro se han de dar dos nuevas circunstancias: ciencia, aptitud y deseos de comunicarla a los discípulos. Nosotros, que, a Dios gracias, no hemos sido discípulos suyos, sabemos que Ortega es catedrático, pero no maestro, puesto que no enseña. Lo sabemos muy bien, a ciencia cierta, sin género alguno de duda, por el más fidedigno de los testimonios en la materia. Nos lo ha dicho él mismo con palabras inequívocas en diversos pasajes de sus obras. Por ejemplo: “Ni siquiera los más próximos tienen una noción remota de lo que yo he pensado o escrito”. ¿Se quiere más claro? ¿Habrá alguien más cercano a un catedrático que sus discípulos? Pues ni los más próximos tienen la más ligera idea de lo que él enseña. Ni siquiera han llegado a saber “si soy filósofo o poeta”. Poco ha de importarle a Ortega cuando añade con aire triunfante: “Esa es mi ironía”. No es de creer que les importe demasiado a quienes sin el compromiso de leerlo compran el mamotreto de sus obras completas para darse aire de intelectuales luciéndolo en sus bibliotecas. Pero a los discípulos a quienes les cuesta dinero la obligación de oírle, resulta una circunstancia muy enojosa perder el tiempo sin más fruto que descifrar el enigma de si asisten a un recital de mera poesía o a una lección de filosofía amena.

    ¿No se han convencido nuestros lectores? Recojamos un texto más claro: él mismo se confiesa “profesor in partibus infidelium”, y ya es sabido que los Obispos de tal condición son aquéllos cuyas diócesis están en países infieles en los que ni siquiera residen. Pero él no se queda sin enseñar lo que nadie quiere aprender: “Quien quiera crear algo –y toda creación es aristocracia– tiene que acertar a ser aristócrata en la plazuela. He aquí por qué, dócil a la circunstancia, he hecho mi obra en la plazuela intelectual que es el periódico”. Pudo “crear” en la cátedra; a ello estaba obligado por su compromiso con la nación y con los discípulos, pero entre ser aristócrata de cátedra universitaria y serlo de plazuela, a la plazuela se atuvo. Y se ha quedado sin aristocracia alguna puesto que nada ha creado, ya que ni remotamente nadie ha llegado a entenderle. Pero ha cobrado los emolumentos de su cátedra in partibus infidelium y las lecciones estériles de la plazuela.


    OTRA CIRCUNSTANCIA: SU FILOSOFIA

    Aunque ninguno de los discípulos de la cátedra o la plazuela sepan a punto fijo si se trata de un filósofo o de un poeta, ni tengan la más remota idea de sus lecciones, es lo cierto que Ortega es catedrático de metafísica, la quinta esencia de la filosofía. Quien ha abandonado la cátedra por la plazuela poco o ningún caso hace de la disciplina que está obligado a enseñar. Quien ha estudiado a fondo la colección de sus obras nos dice que no aparece en ellas lo que para él es esta disciplina, tan poco propicia a las lecciones de plazuela. En 1929 dio un curso extrauniversitario de diez conferencias con el título “¿Qué es la Filosofía?”, ampliamente extractado en “El Sol”, al parecer por el mismo conferenciante, pero no recogido en sus obras ni en publicación aparte, sospecha el P. Iriarte que porque en su parte fundamental no hace más que seguir a Heidegger, que dos años antes había publicado “Ser y tiempo”.

    Si el más palurdo de los palurdos tiene su filosofía, claro es que Ortega tiene la suya, más o menos confusamente transparente en los miles de páginas que ha escrito. Es muy de notar esta circunstancia de un “yo” que irrumpió en el mundo hispánico con la orgullosa pretensión de adoctrinarlo y llevárselo de reata, haciendo circunstancias del suyo a los “yos” de millones de españoles.

    Aunque nos duela decirlo, Ortega no es católico. Peor aún: es un renegado, un apóstata. Criado en un hogar cristiano, se educó en el colegio de jesuitas de Miraflores del Palo. En una sonada conferencia del año 31 dijo estas horrendas palabras: “Yo, señores, no soy católico, y desde mi mocedad he procurado que hasta los más humildes detalles oficiales de mi vida privada queden formalizados acatólicamente…” Aunque de ella se olviden tantos en las ocasiones en que más debiera recordarse, ¿es o no de bulto esta circunstancia del “yo” de Ortega? No estuvo acertado el P. Iriarte al calificar la extensión de la obra orteguiana de ““catolicidad” de Ortega”, añadiendo además el epíteto de “ecuménica”, aunque es claro el sentido de “universalidad” que el buen Padre les da. Pero, sobre no ser propia la aplicación a la obra de un autor que él mismo confiesa no ser entendida por nadie, que nadie tan siquiera ha intentado entenderla, que nadie ha leído a fondo, queden las palabras catolicidad y ecuménica para la Iglesia, que lo es con toda propiedad por razón de su doctrina, por razón del tiempo, por razón de las personas y por razón del espacio. No son escrúpulos nuestros; es el Papa Pío XI quien dijo en la encíclica sobre el Reich: “Venerables Hermanos: Ejerced particular vigilancia cuando conceptos religiosos se vacían de su contenido genuino y se aplican a significados profanos.” ¿A qué llamar católica y ecuménica una obra calificada de “BABELIZADA” por su propio autor? Este sí que es calificativo apropiado, porque Babel quiere decir confusión y castigo de Dios a los soberbios.

    “Mi ética –dice Ortega–, que tal vez explique en otro curso, se diferencia de las corrientes en que el deber no ocupa en ella el primer papel, sino uno secundario, como sustitutivo de la ilusión, cuando ésta falta.” “Vida espiritual no es otra cosa que ese repertorio de funciones vitales, cuyos productos o resultados tienen una consistencia transvital. Por ejemplo: entre los varios modos de comportarnos con el prójimo, nuestro sentimiento destaca uno donde encuentra la peculiar calidad llamada justicia. Esta capacidad de sentir, de pensar la justicia y de preferir lo justo a lo injusto, es, por lo pronto, una facultad de que el organismo está dotado para subvenir a su propia conveniencia. Si el sentimiento de la justicia fuera pernicioso al ser viviente, o, cuando menos, superfluo, habría significado tal carga biológica que la especie humana hubiera sucumbido. Nace, pues, la justicia como simple conveniencia vital y subjetiva; la sensibilidad jurídica no tiene orgánicamente más ni menos valor que la secreción pancreática.” No es raro, pues, oírle decir: “El pensamiento es una función vital, como la digestión, o la circulación de la sangre”, “¿Qué es la cultura sino un convencionalismo?” y “Dios es el símbolo del torrente vital”.

    En suma, el “yo” orteguiano, según resulta de cuanto nos dicen sus propias palabras ¿se distingue mucho de una fiera de los bosques, atenta a saciar los apetitos de su raciovitalismo? ¿Que “racio” quiere decir razón y ésta es propia de los hombres? Conformes cuando los hombres tienen un alma espiritual; no si el pensamiento es una función orgánica como la digestión y la ética una secreción como la pancreática. ¿Qué hay en todo ello de superior al instinto de los brutos?


    OTRA CIRCUNSTANCIA: EL POLÍTICO

    Milagro sería que quien va a la caza de la aristocracia de plazuela quedara al margen de la política. De hoz y de coz entró en la de plazuela Ortega y Gasset. Escribió en momento oportuno su artículo DELENDA EST MONARQUIA y con Marañón y López de Ayala firmó el manifiesto AL SERVICIO DE LA REPÚBLICA. Vino la república de Azaña, Casares, Largo Caballero, Prieto, que no nos trajo Ortega, pero hizo cuanto en su mano estaba para allanarla el camino. Exultó Ortega de gozo. “Pónganse en las fronteras unos enormes cartelones: “Aquí se va a hacer un pueblo”. ¿No es la delicia mayor? ¡Hacer, construir una nación para generaciones!” Pronto frunció el ceño y advirtió: NO ES ESO; NO ES ESO. Pero eso era lo que Ortega había querido; esa era la obra de las formas y los hombres saludados por Ortega con alborozo. “La República española tiene a estas horas en su haber una hazaña enorme, fabulosa, inverosímil, única en el mundo, que debía haber bastado por sí sola para compensar cuantos otros errores menores puedan haberse cometido (por ejemplo, los incendios de mayo); esta hazaña es la de Azaña: la reducción radical del Ejército (su trituración, dijo con más exactitud el triturador). No hay en el mundo cosa parecida, cuando todos, conste así, todos sueñan con hacerlo.” “Si algo merece un homenaje nacional y espontáneo es la reforma del Ejército. Y este homenaje debe ir a Azaña…” ¡Azaña!, en quien “reconoce” “un hombre de gran talento, dotado, además, de condiciones magníficas para el gobierno”.

    Nos sale ahora con que está sin discriminar cuál es la política buena y cuál la mala. ¿Por qué, entonces, su afán de adueñarse de la circunstancia política? ¿Cómo nos va a vertebrar a España? ¿No se ha convencido todavía de que la política que tan alborozadamente nos cantó, aquella por la que tanto se afanó, no sólo es mala, sino perversa? A España el ensayo apadrinado por Ortega le ha costado un millón de muertos y montones ingentes de ruinas. La circunstancia del “yo” de Ortega se benefició con un acta de diputado, llevar la voz de una minoría y un poco más de rebullicio alrededor de su nombre que extendió su nombradía por ciertas capas sociales.

    Harta razón ha tenido el joven don Jaime Miralles Álvarez al recordárselo; ninguna tienen quienes públicamente propugnan echarlo al olvido. Es mucha la sangre, son muchas las torturas físicas y morales, son muchas las ruinas para cubrirlas con un velo, sin otro resultado que ayudar a Ortega a la conquista de su aristocracia de plazuela.


    OTRA CIRCUNSTANCIA: LA FAMA

    Porque no nos rendimos ante ella, estamos en situación de justipreciarla en su justo valor. Fama han tenido Hitler y Mussolini, la ha tenido Petiot y antes la tuvo Landrú, como también la han tenido Azaña y Marty, el carnicero de Albacete. Quien esto escribe se encontró en un casino de rango en ocasión que uno de los socios llevó a él al negro Johnson, por aquellas calendas en el pináculo de la fama por lo bien que recibía y daba los puñetazos. En cuanto entró, cuantos allí estaban menos uno se rindieron ante la fama de aquellos puños, levantándose reverentes contra los usos y costumbres de la casa.

    Es innegable que tiene fama Ortega y Gasset, aunque será más preciso decir que anda en lenguas y en plumas. Pero es cosa ésta tan relativa que merece la atención de un ligero examen, con mayor razón por cuanto todas las circunstancias de Ortega parecen resumirse en la circunstancia de la fama.

    La filosofía de Ortega nos dice él que es el “raciovitalismo”, o sea “la vida afirmada como principio ordenador del mundo”, que se completa con esta frase: “Siendo la vida en su substancia misma circunstancial, es evidente que, aunque creamos lo contrario, todo lo hacemos en vista de las circunstancias.” Ahora bien: como desde una cátedra de metafísica la fama sólo puede conquistarse a fuerza de mucha y no fácil ciencia y no ofrece los horizontes positivos del derecho y la medicina, no es raro que, “dócil a la circunstancia”, quedara Ortega en “profesor in partibus infidelium” con tiempo para la conquista “de la plazuela intelectual que es el periódico”.

    En suma, que Ortega y Gasset no es maestro, aunque figure en la nómina de los catedráticos, y no es metafísico, por más que la nación le pague para enseñar metafísica, ni tiene fama de tal. El P. Iriarte, que lo ha estudiado a fondo, escribe: “… podría terminarse la lectura de sus escritos sin percatarse que tiene metafísica alguna. El hecho ha ocurrido a más de uno. Son varios y muy avezados a las lides metafísicas los que no han encontrado fundamentos metafísicos en él, o los han encontrado tan diluidos y dispersos que han pasado adelante sin tomarlos en serio ni concederles honores de metafísica.” Por ejemplo: en 1928 se publicó en Alemania la GESCHICHTE DER PHILOSOPHIE, cinco gruesos tomos, y en Italia la STORIA DELLA FILOSOFIA, de Ruggiero, ocho tomos de gran tamaño, y en 1932 salió a la luz la HISTOIRE DE LA PHILOSOPHIE, de Brehier, otros ocho grandes volúmenes, sin hacer de Ortega mención alguna.

    En la “plazuela” del periódico sí se habla de Ortega. Pero también hay en ello sus más y sus menos. Crítica ha sido su labor, sin duda alguna, y como crítico le ha juzgado don Julio Casares, doctísimo secretario de la Academia, con las siguientes palabras: “Cuando ya íbamos renunciando a la esperanza de ver implantada por acá la crítica nueva, una oleada de expectación sacudió a nuestro pequeño mundo literario. Un joven catedrático, filósofo profundo y fundador de la España de mañana, preparaba un comentario interpretativo, sentimental, psicológico, etcétera, etc., nada menos que del QUIJOTE. La ansiedad fue intensa y prolongada. Por fin salió a luz un elegante tomito con muchas páginas en blanco y amplios márgenes. El Escorial, la tragedia, la cultura mediterránea, Mimo, madame Bovary, la crítica como patriotismo, etc., con más varios “fiambres” de un discurso político pronunciado por el autor en la Comedia. En este librito aprendimos con asombro que el QUIJOTE es “el libro escorzo por excelencia”, que “Dios es la última dimensión de la campiña” y que el autor, nuestro joven filósofo don José Ortega y Gasset, lleva en sus entrañas, junto al íbero, “con sus ásperas, hirsutas pasiones”, “un blondo germano meditativo y sentimental…”. Muchos lectores no sabían si reír o llorar; otros, los más prudentes, suspendieron su juicio en espera de las nuevas MEDITACIONES, ya que la parte publicada sólo contenía la MEDITACIÓN PRELIMINAR y la MEDITACIÓN PRIMERA. Pero llevamos varios años aguardando, y ya empezamos a dudar de la continuación de aquellas interesantes y profundas divagaciones, que son, según el autor, “anchos círculos de atención que traza el pensamiento –sin prisas, sin inminencia– fatalmente atraído por la obra inmortal”. Tal vez se haya descentrado la órbita y se haya convertido, de circular en elíptica o parabólica…”

    Pero, en fin; él mismo reconoce que en la plazuela en que quiso abrir cátedra nada ha conseguido, puesto que nadie le entiende ni se toma el trabajo de leerle a fondo. Cuando le han entendido y la plazuela, movida por Ortega, nos trajo la maldita república, España estuvo a dos dedos de hundirse en el abismo, del que sólo pudo salvarse derramando la sangre a torrentes.


    * * *



    Este es Ortega y su circunstancia. Nada diríamos si, como uno de tantos, hubiera entrado en la España que abandonó. Pero es de notar que viene dócil a su circunstancia de maestro que no sabe enseñar, cuyos discípulos nos hundieron en una tremenda catástrofe que el maestro saludó con alborozo. Ortega ni es maestro ni debe serlo en la cátedra ni en la plazuela.

  2. #2
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    Re: “Él y su circunstancia”

    Bonito discurso y lo que más me gusta es el final: España estuvo a dos dedos de hundirse en el abismo, del que sólo pudo salvarse derramando la sangre a torrentes. y es que eso creyeron quienes dieron dicha sangre para engendrar lo que hoy tenemos, es decir, se pospuso lo que parece inevitable pues el destino está contemplado en Los Evangelios y ya sabemos lo que todavía no ha llegado, pero ya está sucediendo.

    La expresión de "yo soy yo y mi circunstancia" es aplicable a toda persona, así frente a los argumentos esgrimidos por Luis Estrada Ortíz acerca del catedrático y su sueldo como funcionario, podemos hablare del tiempo en el que se nace, a qué estatus social pertenece la familia, el color de la piel, la raza, el país, lo que deciden los padres o dejan de decidir, el grado de inteligencia o el valor o cobardía personal, los gustos y los diferentes destinos que se eligen, esta chica o aquella otra que ha de convertirse en esposa, cada una dará unos hijos distintos o no los dará, etc., etc., es decir, circunstancia tras circunstancia, y eso determina y condiciona a cada persona, siempre condiciona. Por tanto, y a pesar de las "ausencias" de Ortega (no católico, republicano, raciovitalista) y lo que se quiera, que no disminuye en nada la originalidad de su pensamiento y lo transmite su obra: La rebelión de las masas; España Invertebrada; Ideas y Creencias; Ideas sobre los Castillos; "Las Atlántidas y del Imperio Romano"; "Vieja y Nueva Política..., y una larguísima y fecunda obra, la cual, no es dogma de nada, pero si muestra de pensamiento. Lo que pasa es que aquí o se hace política y pensamiento de sacristía o no hay nada que hacer, así nos va y a los hechos hay que remitirse para no ver más que palabrería inane ante lo que está ocurriendo en España y el mundo, vamos lo de siempre. Curiosamente uno de sus mejores amigos fue RAMIRO de MAEZTU, su contraste.

    Lo que algunos pretenden: "lo que yo digo es lo que va a misa", pues me temo que no vale, pues sólo son opiniones personales y particulares.
    Última edición por Valmadian; 26/06/2016 a las 18:59
    DOBLE AGUILA y raolbo dieron el Víctor.
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  3. #3
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    Re: “Él y su circunstancia”

    Como alguien dijo de él con sorna: el filósofo I de España y V de Alemania...
    A mí siempre me chocó un catedrático de metafísica que aborreciera la metafísica (se conoce que no había cátedras de caza y toros, de Galileo, de rebeliones de masas, de la Atlántida, de Goya, etc)
    Última edición por ALACRAN; 10/07/2016 a las 21:32
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

  4. #4
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    Re: “Él y su circunstancia”

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    No deja de tener su vena cómica, pero acerca de las líneas generales de las "lecciones de metafíca" he aquí una muestra en "El rincón del vago". Si no hay reflexiones que firmaríamos todos, ya se dirá. No obstante, nada hay en todo pensamiento expresado en forma de ensayo, sea cual sea su contenido y de cualquier pensador, que sea dogmático, que sólo contenga verdades o sólo errores. Unos gustarán más que otros pero, de cualquier manera, las posiciones ideológicas desde las que parte cualquier lector son exclusivamente suyas o particulares.


    Lecciones de metafísica; José Ortega y Gasset

    Filósofos españoles del siglo XX. Filosofía española contemporánea. Metafísica. Pedagogía


    La falsedad de estudiar y del estudiante

    1. Preliminar

    Ortega y Gasset (1883-1955)

    Filósofo Ensayista y Político

    Su filosofía se popularizo entorno a la expresión “Yo soy yo y mi circunstancia y si no

    la salvo a ella, no me salvo a mi”.

    La motivación del filósofo frente al carácter de su conocimiento, proviene de la actitud espontánea de la mente humana frente a la vida.

    Según la filosofía de Ortega y Gasset, la filosofía eses esfuerzo intelectual por excelencia, lo es porque la filosofía no brotar por la razón de utilidad practica sino porque es constitutivamente necesaria al intelecto humano

    -Según Ortega y gaste el hombre no tiene naturaleza, tiene historia.

    El recuerdo del pasado es lo que pretende encontrar coordenadas necesarias para orientarse hacia el futuro.” Nuestro pasado es función de nuestro futuro”

    Metafísica significa un modo de pensar radical sobre las cosas,

    Para entender que sentido tiene el adjetivo “Metafísico” aplicado al pensamiento de Ortega, es necesario insistir en que la razón vital o histórica no busca un fundamento único universal, absoluto de lo que hay es una clara coincidencia de que ha terminado una época del pensamiento que podría describirse como necesidad de fundamento

    2.-Fases del fundamento critico

    El texto nos habla de la falsedad de estudiar, implicando la frase “Vamos a estudiar Metafísica, una falsedad”, aunque en ella no se dice que la Metafísica no es una falsedad, se trata de la falsedad de estudiar, una disciplina.

    Las disciplinas existen porque algunos hombres las crearon mediante un gran esfuerzo; estas disciplinas están ahí porque son necesarias.

    Han sido encontradas por un primer hombre y mas tarde han ido pasando a otros.

    Estas disciplinas que han sido encintradas por el hombre, fueron halladas porque el propio hombre no pueden vivir sin ellas, si fuese así sentiría que habría fracasado en su vida.

    También encontramos la verdad cuando encontramos algún pensamiento que satisface nuestra inteligencia. La verdad existe para quien la busca y necesita.

    La Metafísica: No hace falta tener un gran talento solo basta con que la necesitémosela necesidad debe ser propia, porque si la hacemos porque alguien no lo pide no es nuestra. Cada uno necesita que la metafísica salga de uno mismo.

    Al estudiante se le impone la necesidad del estudio y aunque sea vago no siempre mantiene esta postura de vagueza. El estudiante siente la necesidad vital, que le lleva a buscar una satisfacción con la cual encuentra las ciencias

    Si no hay ciencia, el estudiante no existe, es una necesidad, a la que llamamos externa impuesta al estudiante al que se le hace fingir algo que no siente, una necesidad. Aun así hay estudiantes que si, estudian por si mismo y dan esfuerzo a sus investigaciones.

    En realidad el hombre esta obligado a estudiar algo que no le interesa. En el siglo XIX, vemos que aparece una gran importancia hacia la curiosidad, es decir que verdaderamente se ama algo. Curioso, es el hombre cuidadoso haciéndolo todo con esmero y atención. El termino estudiar es falso, porque ¿Como va un niño a saberla necesidad, respecto aun hombre mas mayor?

    Por tanto el estudiante es una clara falsificación del hombre.

    En la pedagogía, el maestro intentara ante todo que su estudiante o alumno ponga lo mejor de si para aprender.

    Cuanto mas estudia el alumno más lejana estará la necesidad.

    Si esta búsqueda no sale del hombre su mente quedara totalmente muerta, porque hay un numero de ideas porque no han sido asimiladas y son extrañas para la mente, el hombre por ello carece de propiedad y es irreal este hombre por tanto seria un ser inculto.

    Estudiar y ser estudiante es inevitable para ele hombre, y debe saber por tanto, que ser ignorante puede matar y que el saber es vida y poder.

    Además un hombre que tenga curiosidad, es decir que sea cuidadoso debe hacerse siempre preguntas ya que si no hay preguntas no hay respuestas y esta preguntas deben salir de uno mismo.

    Estudiar es por tanto un problema y por ello una contradicción, cuando el hombre nos estudia, no esta interesado en hacer nada, por lo tanto siente un gran vació el cual puede llevar a que uno mismo se autodestruya.

    El hombre esta buscando continuamente una orientación, hace Metafísica.

    El hombre siempre busca para vivir y esta vida es su situación la cual es desorientatíva, es por ello que es limite del hombre, la desorientación, de ahí que el hombre este en continua búsqueda de la Metafísica y que por ello la necesite.

    -Ideas Fundamentales y Secundarias.

    .Vamos a estudiar Metafísica, una falsedad la cual se nos muestra como la idea principal del párrafo relacionándolo con la idea de que en realidad vamos a estudiar una disciplina.

    .La disciplina es cread debido al gran esfuerzo de algún hombre que mas tarde ira transmitiendo a otros, esta es la idea secundaria que relacionamos con la que la disciplina esta ahí y no podemos evitarla porque sino fracasaríamos en la vida es una verdad o certeza bien sabida.

    .La idea principal de este párrafo es que la verdad nos agita la mente buscando una inquietud, relacionándolo con que sino hay agitación no hay inquietud.

    La Metafísica son palabras que habiéndolas entendido todas carecen de sentido y la relacionamos con la necesidad que se siente al necesitarla.

    .Las cosa que yo hago, las estoy haciendo porque yo quiero, no lo hago por los demás esto nos lleva a la idea de que yo tengo la necesidad de hache salga de mi interior y así ser autentica.

    Al hombre se la impuesto una necesidad de estudio sin que este llegue a sentir esta necesidad como suya propia.

    .Aunque al hombre se la impuesto esta necesidad al estudio tiende a tener vagueza, lo que nos lleva a que el hombre no tiene un autentico saber.

    .El hombre tiene una primera necesidad de buscar estas ideas con las cuales encuentra las ciencias, relacionándolo con la idea de que el estudiante tiene una situación creada ante la ciencia muy contraria a su creador.

    .La idea principal de este párrafo es que cuando no hay ciencia no hay estudiante y relacionado con la idea de que el hombre tiene una necesidad externa, la cual es falsa.

    .El hombre resulte situaciones de la ciencia, pero no por ello podemos llamarle estudiante aunque la idea relacionada es que existe verdaderos estudiantes capaces de dedicar y dar lo mejor de ellos eles investigaciones.

    .A la idea que aparece de que al hombre se le obliga a interesarse por algo, relacionado con la idea de que en realidad no le interesa nada.

    .Aparece el término “curioso” como idea principal que deriva de la curiosidad que es el hombre, que hace las cosas con cuidado y prestando atención.

    .Cuando hay una preocupación por ser cuidadoso, encontramos que el hombre ha entrado en un circulo vicioso que consiste en fingir. Cuando hablamos de curiosidad no nos referimos a que fisgoneamos en las cosas de los demás.

    .La idea principal de este párrafo es la pregunta que se nos hace de cómo un niño puede sentir una necesidad igual que la necesidad que sienten los mayores, aplicándole a la idea de que no se obliga al hombre a estudiar, sino a encontrarse a si mismo.

    .Planteamos la idea principal de que hemos analizado al estudiante como una falsificación del hombre, poniéndolo con la idea de que el hombre es hombre por necesidad.

    .La idea se hace clara cuando hablamos de la posibilidad o realidad, mejor dicho de que el alumno intentará aprender mediante las lecciones que su maestro le aplica, por ello vemos que el maestro no enseña, sino que intenta lograr enseñar.

    .La idea de la cual partimos es que cuanto más intentamos aprender y enriquecernos, más lejana está la idea del saber y viceversa, vemos por ello que el verdadero saber se encuentra cuanto menos estudia el ser humano, porque en la mente humana se han introducido una serie de ideas las cuales no son asimilables y por ello no han brotado del propio ser humano, vemos pro tanto que se ha creado un hombre inculto.

    .En este párrafo la idea clara es que, si el hombre no estudia, llega a ser un ignorante, reforzando la idea principal de que el saber es poder y la ignorancia te puede matar.

    .La idea principal es la propuesta por la llegada de la curiosidad, por la cual el individuo se hace preguntas y con ellas halla las respuestas, reforzándola con la idea de que si la pregunta no ha salido de ti no hay una curiosidad, y por tanto no hay una necesidad.

    .La idea de que no basta con ser un buen estudiante para poder llegar a asimilar la ciencia y vemos como está la relación de que estudiar se ha planteado como un problema y por ello como una contradicción.

    .La idea principal es la pregunta que hacemos con la llegada de la metafísica y con ella la relación que hay con esta llegada y la idea de que el hombre hace cosas, hace ciencia y hace paciencia, en definitiva, la relación que hay con esto y la búsqueda del tiempo para encontrar preguntas a todo aquello para no sentir un vació que provocaría la autodestrucción del hombre.

    .El hombre está en búsqueda constante de una orientación radical.

    .Planteamos la idea principal de que la situación del hombre es la vida. Con todas sus estructuras elementales y situaciones vitales que originan las situaciones cotidianas del hombre.

    .La idea fundamental de la metafísica, es que esta misma existe por la situación de perdida y desorientación que sufre el hombre y la metafísica ayuda a buscar la orientación que necesita el hombre ante la vidal que como ya hemos dicho es su situación. Esta es la relación que existe entre la idea principal que es la metafísica, con la idea secundaria que es la búsqueda de la orientación por medio de la metafísica.

    3.-El resumen

    El texto que se nos pronuncian es sobre la falsedad el estudiar y del estudiando, intentándolo explicar desde el punto de vista metafísico. Aclara desde el principio que metafísico no es sinónimo de falsedad, ya que tratamos de estudiar una disciplina.

    Hemos visto que esta disciplina, la hemos hallado debido al esfuerzo que han hecho algunos hombres, para que mas tarde esta disciplina pudiese pasar a otros hombres. La búsqueda de esta disciplina ha sido necesaria para no sentir el fracaso en la vidal por ello hemos necesitado una serie de términos como el de curiosidad o el de verdad; la “verdad” se ha encargado de encargarnos una inquietud que sea capaz de mover nuestra mente y así poder hallar alguna respuesta a las preguntas que nos hacemos. la curiosidad nos hacer ser hombres mas cuidadosos, esmerados y atentos con todas las cosas que realizamos, este termino de curiosidad consigue que nos hagamos preguntas y así obtengamos respuestas, pero estas preguntas tiene que brotar de nosotros mismos.

    El hombre también ha encontrado la manera de buscar una satisfacción y al encontrarla se ha acercado alas ciencias no hay ciencia no hay estudiante, todo se siente como una falsedad, aunque también nos explica que hay estudiantes que se dedican con sumo esmero a sus investigaciones.

    Nos hemos encontrado la postura del maestro ante el alumno, siendo el maestro el encargado de intentar enseñar al alumno. El estudio es un problema y también una contradicción esto es, cuanto mas intentamos saber y enriquecernos mas alejados del saber estamos, debido a que en la mente de crecen una serie de ideas todas ellas son extrañas ala mente y son asimilables, creando así a un hombre inculto.

    Pero también nos dice que la ignorancia no aporta nada y es casi mortal, mientras que el saber es poder y vida, el hombre al no estudiar, no hace nada por tanto se le crea un estado de vació, que le puede llevar ala autodestrucción o como dice el texto al suicidio.

    El hombre en realidad lo que esta buscando es la orientación total, para su situación, esta situación, es su vidal la vida en si es desorientación, por ello existe la metafísica



    http://www.rincondelvago.com/leccion...-y-gasset.html
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

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