Respuesta: Monseñor Lemaître y el Big Bang
Al respecto, mira en el hilo abierto por Agustiniano I, "El evolucionismo, P. Baliña" una respuesta que he colgado con una cita final del Astrofísico Robert JASTROW.
Con el P. LEMAÎTRE está en deuda toda la comunidad científica del mundo, en realidad nunca se le llegó a reconocer que es el verdadero autor de la Teoría de la "Explosión Inicial" o "Primer Instante", aunque la expresión que hizo fortuna quizás por ser burlona y despectiva fue la de Fred Hoyle, "Big Bang", pero claro, volvieron a mezclarse "las churras con las merinas": ¿eres creyente? pues lo que digas ya no vale. Por contra, ¿eres ateo materialista? ¡ah! bueno, entonces lo que dices es verdad (???????) Lo mejor es que Hoyle tuvo sus "horcas caudinas" unos años después, cuando comprobó como otros demostraban que su teoría del estado estacionario no servía para nada.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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