Respuesta: El fin de una idolatría
Juan Manuel de Prada me viene cayendo muy bien. Es quizá el periodista español actual que, manteniendo alguna visibilidad en los medios de información, más se acerca de los puntos de vista que defendemos los tradicionalistas. Dice mucho de lo que es importante, donde muchos lo pueden oír.
Por eso mismo hay que ser riguroso. En mi opinión, de Prada no lo fue en esto su artículo.
La economía es, como sabemos, una ciencia social. Una ciencia social de carácter multidisciplinar con contribuciones de ciencias exactas, como la matemática por ejemplo. La matemática presta su rigor al análisis económico, que estudia la realidad a través de modelos matemáticos. Son modelos multivariados, pero unos en que los cambios de cada variable se estudian ceteris paribus, es decir, manteniendo todo el demás constante. Algo que ni siempre ocurre en la realidad.
Pues bien: esto todo para decir qué? Para decir que si la economía no es una ciencia exacta, no deja por ello de ser una ciencia, objetiva y rigurosa, quizás la más rigurosa de todas las ciencias sociales. Una ciencia que no puede ser culpada por el mal empleo que pueden los gobernantes y políticos hacer de ella.
Dice de Prada que “La economía instauró un sistema de creencias, sometió el mundo a sus designios y nos explicó el papel que se nos había encomendado en ese mundo (que no era otro sino el de pobres esclavos a quienes se entretiene con el caramelo del consumismo)”. Las culpas que de Prada atribuye a la economía debería atribuirlas a la política y a los políticos. Pues son ellos los que definen los presupuestos para los modelos sobre los cuales trabaja la economía. La demostración matemática de la superioridad del modelo socialista hecha por Friedrich Engels es inatacable. Sin se poner en causa los presupuestos – como lo de que una hora de trabajo intelectual (complejo) se puede reducir a una cantidad de horas de trabajo manual, (simple) – es la matemática, y no cualquier creencia, quien da razón a Engels. Lo mismo se podría decir de la apología del liberalismo capitalista, hecha por ejemplo, por la escuela de Viena. La economía sí que explica mucho: pero lo mucho que explica depende de lo que se le pregunte y con que intenciones.
Son los políticos (los agentes y los sistemas) los que preguntan a la economía y los que transmiten a la sociedad sus respuestas, de la manera que entienden la mejor. La economía comprueba que en un mercado dejado libre se hacen más transacciones comerciales, se genera más actividad económica que en un mercado condicionado, por ejemplo, en el precio. Pero nada dice si la repartición de la riqueza generada es la más justa o siquiera la más apropiada para la replicación y sustentabilidad de más actividad económica en el futuro. Eso son interpretaciones políticas.
Si la economía fue endiosada, lo fue por quien, como he dicho arriba, se sirve de ella para sus propósitos y objetivos. Los políticos. Los mismos que prefieren ocultar las previsiones pesimistas, los avisos y advertencias que la economía, en cuanto ciencia objetiva, tantas veces produce.
Por fin, la economía en cuanto ciencia, también no tiene culpa de que los tradicionalistas no hayan todavía logrado un modelo económico alternativo, científicamente riguroso y políticamente coherente. Modelo que es imprescindible para la credibilidad de la afirmación política tradicionalista. Modelo para el cual el mercado (como fuere considerado) tiene de ser el centro, pues es el centro de la propia actividad económica. Actividad económica que necesita de una componente monetaria que fomente la componente real – porque ambas son riqueza (desde el neolítico).
Señor de Prada: no culpe Ud. el mensajero por las malas noticias! Sobretodo porque el mensajero es necesario!
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Muy oportuna y exacta tu matización, Irmão.
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Irmão de Cá
Juan Manuel de Prada me viene cayendo muy bien. Es quizá el periodista español actual que, manteniendo alguna visibilidad en los medios de información, más se acerca de los puntos de vista que defendemos los tradicionalistas. Dice mucho de lo que es importante, donde muchos lo pueden oír.
Por eso mismo hay que ser riguroso. En mi opinión, de Prada no lo fue en esto su artículo.
Por fin, la economía en cuanto ciencia, también no tiene culpa de que los tradicionalistas no hayan todavía logrado un modelo económico alternativo, científicamente riguroso y políticamente coherente. Modelo que es imprescindible para la credibilidad de la afirmación política tradicionalista. Modelo para el cual el mercado (como fuere considerado) tiene de ser el centro, pues es el centro de la propia actividad económica. Actividad económica que necesita de una componente monetaria que fomente la componente real – porque ambas son riqueza (desde el neolítico).
Señor de Prada: no culpe Ud. el mensajero por las malas noticias! Sobretodo porque el mensajero es necesario!
Estoy de acuerdo con lo que apuntas estimado Irmao. Sobre todo en lo referente a que el tradicionalismo no ha sabido encontrar un modelo válido para sus doctrina política y su pensamiento económico.
El día que se conjuguen de manera acertada esos principios, otro gallo cantará.
Respuesta: El fin de una idolatría
Pues en verdad el tradicionalismo sí que tiene un modelo económico y un modelo político. Otra cosa es que no tengamos "espíritu pedagógico/práctico" y nos empeñemos en "bizantinismos", pero haberlo sí que haylo y bien claro.
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Ordóñez
Pues en verdad el tradicionalismo sí que tiene un modelo económico y un modelo político. Otra cosa es que no tengamos "espíritu pedagógico/práctico" y nos empeñemos en "bizantinismos", pero haberlo sí que haylo y bien claro.
Pues querido Ordóñez, por una vez no estamos de acuerdo!:p
El tradicionalismo tiene en España una afirmación política - una por lo menos la veo clara; pero nada más que una negación económica (en Portugal no tiene nada). Es decir, saben los tradicionalistas lo que no apoyan el modelo capitalista-liberal, igual que no comparten el socialista. Pero no hay ninguno, hasta la fecha, que elijan como suyo. Esto porque la Teoría Social de la Iglesia - construida a partir de la enciclica Rerum Novarum y otras postecedentes - jamás tuvo una sustanciación política consensual (aunque el distributismo tenga mucho apoyo) e menos aún una formalización económica alternativa al liberalismo capitalista y al socialismo - formalización que el propio distributismo no tiene. Nada que censurar a la Iglesia; no es su papel la organización económica de las sociedades. Somos nosotros los tradicionalistas que no hemos generado los consensos necesarios y reunido el conocimiento para una tal formalización.
Por mucho que parezca raro, estos son tiempos de una oportunidad histórica para que tal ocurra. Porqué? Porque, si todavía no hay un apoyo consciente y inequívoco de la sociedad a la afirmación política tradicionalista (en gran parte porque no conoce su mensaje), hay todavía una idea generalizada que el modelo capitalista no tiene futuro porque no asegura la sostenibilidad de los recursos y de las estructuras productivas, no se preocupa con las generaciones futuras. Para el liberalismo capitalista no hay sino el día de hoy, más nada en el mundo que el hombre y sus egoístas deseos. Su relativismo es su punto flaco. Es por aquí que puede y debe el tradicionalismo asentar su modelo propio, alternativo al capitalismo y su degeneración: el socialismo.
Para el modelo capitalista (y socialista) los agentes económicos se mueven en mercado en demanda de la maximización de su provecho individual actual. Esto no estaría errado; por algo he dicho agentes económicos y no hombres. Los agentes económicos actúan económicamente en mercado, que se lo piense diferente es una tontería: empero, la posibilidad de sacrificar un gano potencial en favor de la sostenibilidad futura de los recursos y de la actividad / provecho jamás fue considerada en cualquier modelo de análisis de mercado. Y lo tendrá que ser, de futuro. El tradicionalismo presenta gran ventaja para protagonizar esta tarea; no esta políticamente comprometido ni con el capitalismo ni con el socialismo y no presenta soluciones universales, sino las mejores para cada sociedad basadas en su historia y tradiciones propias.
Esta sostenibilidad tiene una vertiente física pero también una vertiente humana: inserta parte de los valores éticos defendidos por la Iglesia y plasmados en el distributismo. La parte que no sea segura por la sostenibilidad, lo sera por constricciones y regulaciones particulares de los mercados, en situaciones puntuales.
Amigos: tengo formación económica pero no soy académico ni tengo valor suficiente. Pero alguien que lo tenga y que lea estas palabras que no hesite: é a hora! Sera que en nuestras tropas no se puede encontrar un "Friedrich Engels"?
Respuesta: El fin de una idolatría
Hombre Irmão, una cosa es que el carlismo no se adhiera a un "ismo" en economía y otra cosa es que nunca haya propuesto nada al respecto más que negaciones, porque propuestas políticas y económicas las hay desde Fray Magín Ferrer. Como fue el carlismo un protagonista activo del sindicalismo libre.
Otra cosa es que quizá ese mensaje no se haya sabido digamos "adaptar" tras el advenimiento de la macroglobalización capitalista e incluso de la evidencia de que capitalismo y socialismo no son incompatibles en un mismo modelo. Pero por ejemplo ahí tenemos el gran libro de Frederick Wilhelmsen El problema de los cristianos y Occidente donde todas estas perspectivas se desarrollan muy bien.
Insisto: El carlismo, como cualquier movimiento contrarrevolucionario, se adhiere a la economía natural y social luego refrendada por el magisterio y la tradición de la Iglesia, y sí que ha tenido economistas muy buenos en sus filas, y en cada programa político, como el esbozo de una constitución monárquica tradicional de Aparisi i Guijarro se aprecian estos "pildorazos". Otra cosa como digo es que el carlismo se adhiera a un "ismo", o que quizá no ha tenido un "distributismo autóctono", pero es cuestión de repasar textos.
Una de las cosas que se le achacan al carlismo es por ejemplo que no tuvo una "preocupación social tan honda como la Falange". Sin entrar ahora en un "juicio sobre Falange", esta afirmación se demuestra teórica y prácticamente como falsa.
El problema en cuanto a una "definición económica más acentuada" en estos últimos años es el mismo problema del vacío social y cultural en los católicos. Por ejemplo, yo me pregunto que por qué habiendo estudiado hasta la facultad en colegios católicos jamás se me habló de Chesterton, Waugh o Tolkien. Que por qué no se promocionan las lecturas de Joseph Pearce. Que por qué jamás se me profundizó ni en San Agustín ni en Santo Tomás. Pues en el plano económico, con tanta crisis postconciliar o lo que sea, pasa tres cuartos de lo mismo. Es decir: Es como si los católicos automáticamente no tuviéramos nada que decir ni en política ni en cultura ni en economía, y entonces, por huevos nos tenemos que amoldar a lo que digan otros, que muchos creen encima que son los que nos van a salvar (Véase Yanquilandia y la Gran Judería).
Pero esto pasa no porque el carlismo jamás haya hablado de modelos concretos en economía.
Ahora mismo no me viene a la cabeza ningún enlace inmediato, pero a ver si busco algo por ahí.
Con respecto a la concreción de un modelo político citado por Aquilífero, pues hombre amigo, si algo ha hecho el tradicionalismo español ha sido precisamente eso, y textos hay a tutiplén.
Respuesta: El fin de una idolatría
Querido Ordóñez, yo no me refiero a medidas de política economica; que de esas el carlismo hace mucho que las propone, muchas y buenas. Tampoco me detengo a la escala de España. Hablo en el contexto general del tradicionalismo cristiano, del hispanidad en particular pero cuyo alcance puede ser incluso ser abierto a otras realidades tradicionalistas.
Las políticas economicas son concreciones de programas economicos de medio y largo espectro, que por su turno son implementaciones de sistemas economicos y sociales estudiados en la economia por modelos economicos. Lo que falta al carlismo, como al miguelismo, como al tradicionalismo politico francés y otros es un cuadramiento teorico, una formulación de sistema economico que todos compartan y que pueda suportar, de forma alternativa al liberalismo capitalista y al socialismo, sus propias y individuales afirmaciones politicas.
Por qué es esto necesario? Hombre, porque no podemos cambiar el mundo solos. Vivimos en economias y sociedades abiertas, y necesitaremos siempre de algun grado de integración para que pueda sobrevivir un cambio tan significativo como aquél que deseamos los tradicionalistas. Si efectivamente queremos tener el poder de decidir qué integración vamos a tener de futuro y con quien, es necesario que se presente un modelo economico (que sostenga el social y el político) como alternativa viable a quien quiera juntarse a nosotros.
Es ese modelo que yo, Ordóñez, he dicho que no existe todavía. Para mí no es solución una adaptacíon o regulación del modelo liberal; amén de no reflectir nuestro modelo social y politico, cualesquier cambios que se le introduzcan por la via politica no son duraderos. Porque el liberalismo capitalista fue concebido para que el ámbito economico no sea comprometido por el politico - para eso ha nacido de la revolución y se alimenta de ella siempre que necesario.
Será solución formalizar un sistema economico a partir del distributismo? Quizá... Yo me inclino más a perfeccionar un sistema con base en el distributismo pero que pueda ser una expresión más fiel de una economia cristiana de perfil tradicionalista y no tradicional. Todavía, un modelo que, por cierto, acogerá las politicas economicas carlistas - las propuestas por la CTC, no conozco otras - como la implementación de ese modelo más conveniente para España.
Um abraço, pá!:)
Respuesta: El fin de una idolatría
Mmm ahora que lo dices un "Tratado Económico Tradicionalista" suena bien. El problema es que yo soy de letras y malo.
Respuesta: El fin de una idolatría
A mi me gustaría que algún día me explicaséis (porque soy un negado para la economía: lo único que dí fue Macro y micro y por encima en el Samuelson) en qué falla el Distributismo y en qué consiste exactamente el Anarcocristianismo.
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Reke_Ride
A mi me gustaría que algún día me explicaséis (porque soy un negado para la economía: lo único que dí fue Macro y micro y por encima en el Samuelson) en qué falla el Distributismo y en qué consiste exactamente el Anarcocristianismo.
Bueno, si has dado Macro y Micro casi que lo has dado todo, jejeje!:)
Empecemos por el anarcocristianismo; es un rol de tonterías que intentan justificar una sociedad sin orden como la mejor, porque así ha sido (desde el punto de vista de sus adeptos) el ejemplo que Jesucristo ha querido traer al mundo, en su vida terrena en compañía de los Santos Apóstoles. Un mundo sin poderes terrenos, por que sólo admite los poderes divinos. En fin... creo que se dispensan más comentarios...:tonto2:
En cuanto a lo que puede fallar en el distributismo... hombre, pues si lo supiera me habría ganado el nobel de la economía! O entonces, a lo mejor, habría descubierto el camino para un sistema económico que verdaderamente reflecta los principios y valores del tradicionalismo cristiano. Una cosa es cierta: no lo sé yo ni lo sabe nadie por seguro, y ese es el mayor problema.
El distributismo es una filosofía económica construida a partir de conjunto de premisas y principios a que comúnmente se llama Teoría Social de la Iglesia. Todavía, jamás fue deducido un sistema económico que, constituyendo la fiel expresión de aquella filosofía, fuese sometido a análisis económico formal. Quizás por algunos dilemas que son visibles a la vista desarmada. Así de pronto:
- la imposibilidad real de se reunieren los medios de producción necesarios para algunos sectores económicos, cuando se debe respetar el principio de que los trabajadores deben poder ser propietarios (individual o colectivamente) de todo aquello que necesitan para realizar su trabajo;
- la fuerte probabilidad (sino certeza) de una economía orientada por el distributismo y abierta a un entorno de economías capitalistas, no ser competitiva;
- la necesidad de, partiendo de una economía capitalista o socialista, haber una revolución para que se llegue a la estructura de propiedad que defiende el distributismo cuando, por naturaleza politica, el distributismo es una filosofía contrarrevolucionaria.
Habrá muchos más, claro... pero no dejo de abogar por el distributismo, como de todas la filosofía económica más comprometida con nuestra fe, valores y necesidades de sostenibilidad global.
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Irmão de Cá
Bueno, si has dado Macro y Micro casi que lo has dado todo, jejeje!:) .
Si, pero ésa es una de las pocas asignaturas en las que utilicé un montón de chuletas (para copiar, jojojo;))...y si te soy sincero solo me estudié aquello de las gráficas: elasticidad-renta, elasticidad variable, balanza de pagos, inflación, y unas cuantas definiciones teóricas mas y tuve la suerte o la ayuda divina, de que justo me cayera eso (a Dios gracias, también me ayudaron unas cuantas chuletas...si no, te digo, que aun estoy estudiado Economía :toymareado:)
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Irmão de Cá
Empecemos por el anarcocristianismo; es un rol de tonterías que intentan justificar una sociedad sin orden como la mejor, porque así ha sido (desde el punto de vista de sus adeptos) el ejemplo que Jesucristo ha querido traer al mundo, en su vida terrena en compañía de los Santos Apóstoles. Un mundo sin poderes terrenos, por que sólo admite los poderes divinos. En fin... creo que se dispensan más comentarios...:tonto2: .
Me sonaba algo; vale, una "utopía utópica", porque al menos en la de Sto. Tomás Moro había orden y autoridad.
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Irmão de Cá
la fuerte probabilidad (sino certeza) de una economía orientada por el distributismo y abierta a un entorno de economías capitalistas, no ser competitiva;
Vamos, lo que falla es la falta de competitividad, la economía a gran escala...el Distributismo es perfecto a nivel "doméstico" pero es utópico en el mercado globalizado.
Un abrazo hermano lusitano ;) (agradecido por tus sabios apuntes)