Búsqueda avanzada de temas en el foro

Resultados 1 al 2 de 2

Tema: Cuando los vascos llegaron a Canadá

  1. #1
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    4,256
    Post Thanks / Like

    Cuando los vascos llegaron a Canadá

    Marta Macho-Stadler

    Selma Huxley, la historiadora que descubrió cómo los balleneros vascos llegaron hasta Canadá

    Profesora del Departamento de Matemáticas

    Cathedra

    Fecha de primera publicación: 13/11/2019





    Marta Macho-Stadler. Foto: Mikel Mtz. de Trespuentes. UPV/EHU.


    Este artículo se encuentra publicado originalmente en The Conversation.

    Si pensamos en balleneros es fácil que nos venga a la cabeza el Pequod de la famosa novela ‘Moby Dick’ de Herman Melville, ese barco que surcaba el océano en una obsesiva caza a una ballena blanca.

    Selma Huxley nunca ha perseguido ballenas, pero sí ha rastreado durante años la historia de otros barcos balleneros, los procedentes de puertos vascos que, desde el siglo XVI, pescaban en las lejanas costas de Terranova.


    De Gran Bretaña a Oñate

    Selma Huxley nació en Londres en 1927 en el seno de una familia de intelectuales y científicos. Su padre, Michael Huxley, era primo del escritor y filósofo Aldous Huxley, del biólogo evolutivo Julian Huxley y del biofísico (y Premio Nobel en Fisiología o Medicina 1963) Andrew Huxley. Todos ellos nietos de Thomas Henry Huxley, conocido como el ‘bulldog de Darwin’ por su defensa de la teoría de la evolución.

    Selma estudió en París y Londres. En 1950, por motivos familiares viajó a Canadá, donde se estableció y trabajó como profesora y bibliotecaria en la Universidad McGill (Montreal). En 1954 se casó con el arquitecto Brian Barkham y se trasladaron a Ottawa, donde su marido abrió un estudio de arquitectura. Brian mantenía una estrecha relación con el País Vasco: su tesis le había llevado desde Gran Bretaña a tierras vascas, donde estudió los caseríos.

    En 1956, durante una visita del matrimonio al País Vasco, el sacerdote Pío Montoya Arizmendi les habló de la antigua presencia vasca en las costas canadienses.

    Aquella historia –tras la temprana muerte de Brian en 1964– cambiaría la vida de Selma. Viuda y con cuatro hijos que mantener, comenzó a trabajar para el Gobierno de Canadá estudiando y restaurando emplazamientos de interés histórico. Se centró en las costas y se interesó por los visitantes europeos en los siglos XVI y XVII, con una especial atención a los de origen vasco.

    Para poder consultar los archivos históricos de España y Francia, tras un largo viaje se instaló en Bilbao con sus cuatro hijos en 1972. Selma se ganaba la vida dando clases de inglés por las mañanas mientras dedicaba sus noches a estudiar paleografía española en la Universidad de Deusto –había aprendido castellano en México–. Gracias a la generosidad de un donante anónimo canadiense pudo empezar su investigación. Tras la primera publicación llegó también la primera ayuda oficial.

    En 1973 se mudó a Oñate, sede del Archivo Histórico de Protocolos de Gipuzkoa, y siguió consultando documentos en diferentes archivos –parroquiales, municipales o notariales, entre otros– en Tolosa, Bilbao, Burgos, Valladolid, Madrid, Sevilla o Lisboa. Esos registros albergaban miles de manuscritos de naturaleza variada –pólizas de seguros, pleitos, cartas, contratos, listas de aparejos y suministros– de los siglos XVI y XVII vinculados a la presencia vasca en Terranova.

    A través del estudio de estos documentos, Selma Huxley descubrió que los arrantzales no solo habían pescado bacalao en la costa atlántica canadiense, sino que también habían capturado ballenas a escala industrial en el siglo XVI.

    La historiadora estudió detalladamente estas pesquerías vascas: desde su organización –financiación, temporadas de pesca, rutas– hasta los aspectos relacionados con sus protagonistas, los pescadores –vida, trabajo, enfermedades, comida, indumentaria y relaciones con las personas de los países que visitaban–.


    Los pecios ratifican la parte documental

    Tras esta investigación puramente documental, Selma Huxley buscó pruebas arqueológicas con las que pretendía avalar la presencia de balleneros vascos en Terranova. En 1977, junto al arqueólogo James Tuck y con el apoyo de la Real Sociedad Geográfica Canadiense organizó una primera expedición al sur de Labrador y encontró restos que confirmaban todos los datos descubiertos en los archivos europeos.

    En campañas posteriores, Selma Huxley, James Tuck y el arqueólogo subacuático Robert Grenier –junto a sus equipos de especialistas– encontraron numerosos restos de balleneros vascos en Terranova.

    El 22 de junio de 2013 el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco declaró el yacimiento de Red Bay (Labrador, Canadá) Patrimonio Mundial. El trabajo de Selma Huxley había probado que en el siglo XVI ese pueblo de pescadores fue una estación ballenera vasca, una de las más importantes de aquella costa al tratarse de una vía migratoria de ballenas.

    Un museo en Red Bay hospeda varios pecios encontrados en el fondo de la bahía, restos de hornos para extraer grasa de ballena, distintas herramientas, esqueletos humanos o barbas de ballena, entre otras huellas de estos balleneros procedentes de tierras tan alejadas. Algunos galeones vascos continúan reposando en los fondos marinos.

    Entre otros muchos reconocimientos, Selma Huxley recibió el premio Lagun Onari del Gobierno Vasco en 2014 –por su trabajo para sacar a la luz “importantes páginas de la historia de Canadá y Euskal Herria”– y el Premio Internacional de la Sociedad Geográfica Española en 2018.

    En 1987, el historiador Iñaki Zumalde comentaba: “Cuando en lo sucesivo se trate de la historia de los balleneros vascos en Canadá será obligado decir: antes y después de lo aportado por Selma Huxley”.

    Desde 2018 el Ayuntamiento de Oñate convoca la denominada beca de investigación Selma Huxley Barkham para la recuperación de la memoria histórica de las mujeres de Oñate. Un hermoso homenaje a esta investigadora que residió en este municipio guipuzcoano y dedicó tanto tiempo y afán a la recuperación de una parte de la historia vasca escondida en los mares canadienses.

    Este artículo ha tenido como referencia principal El caso de Selma Huxley, escrito por Eduardo Angulo en el blog Mujeres con ciencia de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.




    _______________________________________

    Fuente:

    https://www.ehu.eus/es/-/selma-huxle...scos-en-canada

  2. #2
    Avatar de Mexispano
    Mexispano está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    20 may, 13
    Mensajes
    4,256
    Post Thanks / Like

    Re: Cuando los vascos llegaron a Canadá

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    Los indígenas de Terranova saludaban en euskera en el Siglo XVI

    Radio Euskadi

    La influencias del euskera es notable en las costas de Canadá. Cuando los franceses llegaron en el S. XVI a Canadá pensaron que eran los primeros, pero había "más de mil vascos pescando".




    Imagen de balleneros en Terrova y Labrador


    Álvaro Arbina nos retrotrae al S. XVI en la sección El armario del tiempo cuando el explorador y navegante francés Jacques Cartier alcanzó las costas de Canadá tras un largo viaje por el océano Atlantico. Se creían los primeros europeos en pisar aquellas remotas tierras. Clavaron una gran cruz y las bautizaron con el nombre de Terra Nova, reclamándolas para la corona francesa. Días después, cuando empezaron a explorar la costa y las numerosas islas de la zona, dibujando mapas detallados, Jacques Cartier anotó en sus cartas algo que nunca había imaginado. Si hoy las leemos encontramos un sorprendente hallazgo: “En aquellas aguas remotas encontré a más de mil vascos pescando bacalao”.

    Siempre ha corrido el mito de que los balleneros vascos y otros pescadores procedentes de poblaciones del litoral cantábrico habían viajado a Terranova (Canadá), en torno al año 1375, mucho antes de que lo hiciera Cristóbal Colón. Aunque no existan evidencias historias que lo afirmen, es una posibilidad que no se puede descartar. Lo que está claro es que pescadores vascos dejaron una profunda huella en la zona noroeste de Canadá.

    Según la versión más estricta del mito, estos intrépidos pescadores arribaron en Terranova hacia 1375 y decidieron guardar el secreto para evitar compartir con otras flotas los prodigiosos caladeros de la zona. A parte de los diarios de Jacques Cartier y de sus anotaciones sobre esos apacibles pescadores vascos que ya estaban allí cuando arribaron, también hay constancia de que cuando los exploradores franceses entraron en contacto con los indígenas de Terranova, éstos les saludaron con la fórmula «Apezak hobeto!» Es decir: “¡Los curas mejor!”, una frase habitual entonces que los marineros vascos usaban a modo de respuesta si alguien les preguntaba por su salud.

    Es una evidencia. No hay dudas respecto a esto. Hay una enorme huella de la lengua vasca en los idiomas de los pobladores de la Isla de Terranova desde el siglo XVI. Lo podemos apreciar en muchos de los nombres actuales de ciudades y otros lugares de Terranova. Tenemos, por ejemplo, la ciudad Port-aux-Basques, que está ya presente en mapas de 1612; Port-au-Choix es una desfiguración de portutxoa «puertecito»; y Ingonachoix (Aingura TXarra) que se traduce como lugar de «mal anclaje».

    Su presencia se extendió hasta tal punto durante los siglos XVI Y XVII, que las factorías vascas repartidas por las costas de Terranova, Labrador y el golfo de San Lorenzo llegaron a reunir hasta diez mil personas en algunas temporadas y constituyeron la primera industria en la historia de América del Norte. En 1788 el presidente estadounidense Thomas Jefferson dejó para la Historia una frase que lo deja bastante claro: “Los vascos lo empezaron”. Refiriendo a que estos intrépidos marinos descubrieron al mundo conocido de entonces la técnica de la caza industrial de las ballenas. La colaboración con los nativos mikmaq y beothuk, que trabajaban para los vascos a cambio de pan y sidra, permitió un intercambio cultural que ha sobrevivido parcialmente hasta nuestros días.

    Durante aquellos años, la población de las ballenas quedó tan diezmada que casi rozó la extinción. Acabaron salvándose y hoy gozan de una mejor salud como especie. Su fortuna no radicó en la benevolencia humana. Simplemente dejaron de tener una grasa tan valiosa. Se hallaron otros combustibles más eficientes que explotar.




    _______________________________________

    Fuente:

    https://www.eitb.eus/es/radio/radio-...era-siglo-xvi/

Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. 1474- 1479. Cuando los vascos llevaron al trono a los Reyes Católicos
    Por Hyeronimus en el foro Señoríos Vascongados
    Respuestas: 1
    Último mensaje: 10/01/2021, 19:05
  2. N.A.B.O. - Vascos en U.S.A. y Canadá
    Por Erasmus en el foro Señoríos Vascongados
    Respuestas: 37
    Último mensaje: 26/08/2010, 03:32
  3. ¿Son vascos los vascos? ¿O es un invento del nacionalismo?
    Por Litus en el foro Señoríos Vascongados
    Respuestas: 36
    Último mensaje: 11/01/2010, 12:42
  4. Respuestas: 0
    Último mensaje: 13/09/2009, 10:54
  5. De cómo llegaron los camellos a Canarias
    Por DON COSME en el foro Reino de las Canarias
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 01/07/2007, 00:42

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •