LITERATURA HISPANOFILIPINA: PASADO, PRESENTE, Y FUTURO

Edmundo Farolán(version pdf)

Durante la presentación del libro Itinerancias por Edmundo Farolán en el Instituto Cervantes de Manila hace exactamente ocho años atrás.

(Conferencia pronunciada en la Universidad de Bretaña Occidental, 14 de mayo de 2003)


Los filipinos siempre han sido hispánicos en sus raíces. El gran académico filipino, Claro Mayo Recto, cuando habló de la identidad filipina, dijo que la razón del ser filipino es su hispanidad. Finalmente, debo citar a Don Claro M. Recto, este gran estadista e hispanista filipino que preparó varias conferencias en su recorrido cultural en España, y expuso sus ideas sobre la conservación del idioma español en Filipinas:



> "No es, ciertamente, por motivos sentimentales o por deferencia a la
> gran nación española que dio a medio mundo su religión, su lenguaje y su
> cultura, que profesamos devoción a este idioma y mostramos firme empeño
> en conservarlo y propagarlo, sino por egoísmo nacional y por imperativos
> del patriotismo, porque el español es ya cosa nuestra, propia, sangre de
> nuestra sangre y carne de nuestra carne, porque así lo quisieron
> nuestros mártires, héroes y estadistas del pasado, y sin él será trunco
> el inventario de nuestro patrimonio cultural,..."




Desafortunadamente, Recto murió en Roma antes de llegar a España para pronunciar esta conferencia.



Por eso, hoy día, cuando se habla de la restauración del español en Filipinas, me pongo a decirme que en realidad, no es necesario restaurar porque somos españoles en nuestras raíces de la misma razón y manera que los hermanos de Latinoamérica, son hispánicos. Nuestros nombres son españoles, nuestras costumbres, tradiciones y modo de ser son hispánicos. Y Filipinas es la única nación en Asia donde la mayoría de la población son católicos, debido otra vez por sus raíces hispánicas.



Nuestro único problema es la lengua, y esto ocurrió por algún accidente histórico—los norteamericanos que vinieron al comienzo del s. XX después del Tratado de París, cuando España, por su derrota en la guerra, fue forzado a vender Cuba, Puerto Rico y Filipinas a los EE.UU.
Pero a pesar de esto, tenemos una rica literatura hispanofilipina, y lo que quisiera hacer en esta breve conferencia, (porque no se puede hablar de toda la literatura hispanofilipina en una hora), es dar sólo una perspectiva histórica y general de dos géneros de nuestra literatura—la poesía y el teatro, y leer trozos de las obras de algunos de los autores que más se destacan en estos campos literarios.


LA POESIA HISPANOFILIPINA
Empezamos con la poesía. En el s. XVII, Fernando Bagongbanta y Tomás Pinpín escribieron "ladinos", unos versos romanceados sobre temas religiosos, alternados en español y en tagalo: "Gracias a Dios sempiterno/Salamat sa Panginoon Diyos…" (Bagongbanta).

Por otro lado, habían bardos anónimos que escribían canciones en tonos vulgares, mezclando palabras indígenas con el español, recordándonos de los juglares del siglo medieval: "Habrá bailuhan, sorbete y lechón-en la casa de Ñora Quicay…" (Anónimo).

En el s. XVIII, aparece Luis Rodríguez Varela, un criollo, quien fue el primero que escribía composiciones patrióticas. Escribió una colección de poesías titulada Parnaso Filipino, pero no se han conservado copias de esta colección.

No era hasta el s. XIX cuando aparecen literatos de gran importancia. Dos de ellos fueron el héroe nacional, José Rizal (1861-1896), y el novelista/poeta Pedro Paterno(1857-1911). Estos dos escribieron en casi todos los géneros literarios, y en particular, la novela y la poesía. Otros escritores en este período de la revolución filipina fueron el soldado y cuentista, General Antonio Luna, y los reformistas Marcelo del Pilar, y Graciano López Jaena, que fundaron con Rizal la revista La solidaridad donde aparecieron artículos pidiendo al gobierno español reformas para Filipinas:


Apolinario Mabini, conocido como el sublime paralítico, y Ministro de Asuntos Exteriores bajo el Generalísimo Aguinaldo, también se destacó con sus "Memorias de la Revolución".



Rizal, mundialmente conocido por Mi último adiós, su última poesía escrita la noche antes de su fusilamiento, y sus dos novelas, Noli me tangere y El Filibusterismo, traducidas en varios idiomas, fue médico, novelista, poeta, político, filólogo, pedagogo, agricultor, tipógrafo, escultor, pintor, naturalista, y políglota (hablaba más de veinte idiomas).


La poesía que incluimos aquí no es muy conocida pero es interesante porque proyecta el genio de este hombre. Rizal escribió esta poesía cuando era estudiante en el Ateneo Municipal de Manila, y muestra en estos versos cómo la síntesis de agua y fuego forma lo que siempre fueron sus deseos para el pueblo filipino: "progreso, vida, luz y movimiento":


EL AGUA Y EL FUEGO (fragmento)


Agua somos, decís; vosotros, fuego.
¡Cómo lo queráis, sea!…
¡Vivamos en sosiego,
y el incendio, jamás luchar nos vea,
sino que unidos por la ciencia sabia
de las calderas en el seno ardiente,
sin cólera, sin rabia,
formemos el vapor, quinto elemento,
progreso, vida, luz y movimiento!



Pedro Paterno nació en Manila, y vivió más de veinte años en Madrid donde publicó su única colección de versos, Sampaguitas, en 1880, y una novela titulada Ninay en 1885. He aquí un ejemplar de su obra poética, un breve romance:


AL ESTALLAR LA TORMENTA (fragmento)

Al estallar la tormenta
Por la playa me paseo,
Y en ver las agitaciones
Del vasto mar me embeleso.
En su inmensidad descubro
De mi amor el vivo espejo:
¡Cuántas olas luchan fuera!
¡Cuántas perlas duermen dentro!



Otro poeta, contemporáneo de Rizal y Paterno, pero no en la estatura literaria de estos dos, es Fernando Canon (1860-1938) que tiene un libro de versos publicado en 1921 con el título A la Laguna de Bay. En la siguiente poesía, el sentimiento patriótico del poeta es evidente; la patria Filipinas es la "blanca flor de montañas":


FLOR IDEAL (fragmento)
El rocío de nubes blanquecinas
Eterniza la flor de las colinas.
Esa flor que en su cáliz peregrino
Encierra el ósculo del amor divino,
Llevado allí por las sublimes notas
Del eterno cantar de los patriotas.



Al comenzar el s. XX, se inicia aquel período en la literatura hispanofilipina que podríamos considerar la "edad de oro", o el zenit de la literatura filipina en castellano. Durante este periodo, entre 1900-1946, los escritores filipinos siguieron escribiendo en castellano, y la mayoría de los grandes escritores en este periodo escribieron contra el régimen norteamericano.

El que más se destacó fue el poeta, dramaturgo y político Claro Mayo Recto. Otros dramaturgos, cuentistas y poetas durante este periodo fueron: Francisco Liongson, Jesús Balmori, Manuel Bernabé, Isidro Marfori, Francisco Zaragoza, Emeterio Barcelo-Barcelón, Felipe Gómez Wyndham, Severino Reyes, Francisco Varona, Ramón Torres, Adelina Gurrea, Antonio Abad, Fernando María Guerrero, Felipe Gómez Wyndham, Evangelina Guerrero Zacarías,Enrique Fernández Lumba, Enrique Centenera, Fernando de la Concepción, Esperanza Lázaro Baxter, Nilda Guerrero de Barranco, Enrique Laygo, Alejo Valdés Pica, Luis Nolasco, y Antonio Serrano.



Fernando Ma. Guerrero (1873-1929) trabajó por un tiempo para el diario La Independencia fundado por el patriota ilocano, Antonio Luna, poco antes de la guerra filipino-americana. Publicó dos libros de versos, Crisálidas y Aves y Flores. En el siguiente fragmento del poema Mi Patria, expresa su amor patrio con un liricismo tan bello y exótico que luego fue conocido como el "príncipe de los poetas líricos":


MI PATRIA (fragmento)

Filipinas es un nido
Formado de hermosas flores,
Es un idilio de amores
Sobre un mar embravecido;
Es el delirio querido
Que mi cerebro obsesiona;
Es la impávida matrona
Que heredera de titanes,
Tiene por solio volcanes
Y centellas por corona.



.......................
Cecilio Apóstol (1877-1938) trabajó también como periodista para el periódico revolucionario La Independencia y otros como La Fraternidad, La Unión, El Renacimiento y La Democracia durante los primeros años de la ocupación norteamericana. Fue miembro de la Academia Filipina desde 1924 hasta su muerte. Su libro de versos, Pentélicas, pinta paisajes con imágenes vivas. Al leer sus poesías, el lector tiene la impresión de ver unas fotos, o más bien, una película documentaria sobre la naturaleza y el paisaje filipino. Ejemplo de esto es la poesía Paisaje Filipino:


PAISAJE FILIPINO (fragmento)

El sol en ebriedad suprema el suelo muerde
Porque todo en la hora canicular concuerde,
Ni un hálito de brisa cruza la extensa y verde
Paz del campo, ni un ave en el azul se pierde.
……………
Lejos corre, seguida del crío, una potranca,
Un carabao lustroso en un charco se estanca;
En su lomo una garza hace una nota blanca.
Un río desenrosca las eses de su tripa,
Y asoma, allá donde su curva se disipa,
Las manchas trapeciales de sus techos de nipa.



Isidro Marfori (1890-1949) nació en Calamba, Laguna y murió en España. Fue ganador de varios premios literarios por sus poesías, ya influidas por los ismos que invadían España durante su estancia allá. Publicó las siguientes colecciones poéticas: Cadencias, Aromas de ensueño, Bajo el yugo del dólar, Sonetos, y Versos.


Sus tempranas poesías combinan trazos del romanticismo influido por el colombiano Vargas Vila y al español Bécquer, particularmente en el empleo del extremadamente individualista y romántico "yo". He aquí un fragmento de Líricas:


LÍRICAS (fragmento)
Aunque se diga luego
Que soy un ruin o un loco
O mi obra es la de un ciego,
Mujer, te amaré un poco.
¿Qué me importan la mofa y la histriónica risa
y el menosprecio hipócrita de los viles de rango?
Acojo la sonrisa
De tu ilusión doliente...¡Ven a mí, flor del fango!



La poesía latinoamericana dejó huellas en la poesía filipina, como acabamos de ver en esta poesía. El rubendarismo llegaba a su cima en Filipinas en los primeros años del siglo XX, y los poetas filipinos leían Azul (publicado por primera vez en 1888), Prosas Profanas (1896), y Cantos de vida y esperanza (1905). La sensibilidad poética de los filipinos iba mano a mano con la de sus hermanos hispanoamericanos, y por eso, el Modernismo como movimiento literario tuvo un impacto tremendo en los poetas filipinos.


La influencia del poeta mexicano Amado Nervo ("Era llena de gracia el Avemaría/ quien la vio no la pudo jamás olvidar") se replica en la poesía que lleva el mismo título, Gratia Plena, de Jesús Balmori (1886-1948). Pero era la intención de Balmori superar, y no imitar, al poeta mexicano:


GRATIA PLENA (fragmentos)


Ya de ti ni siquiera en sueños me acordaba,
Pero ante el blanco altar del Santo Sacramento
Te he visto comulgando. Cuando el cáliz se alzaba
¡Tu frente se doblaba como una flor al viento!
………………….
¡Gratia plena, mujer! Cuando acabó la misa
y pasaste ante mí con la frente inclinada,
sin que abriera la alba de tu mirada:

¡Yo caí de rodillas! Y de tu encanto en pos,
Ante mi Dios pequé, miserable de mí,
Porque hasta ahora no sé si me postré ante Dios
O me postré ante ti.

.....................................


Balmori fue un escritor prolífico. A los 17 años, publicó su primer libro de versos, Rimas Malayas. Dedicó también su talento a las novelas; dos de ellas fueron publicadas: Bancarrota de Almas y Se deshojó la Flor. Otra novela que escribió, Pájaro de Fuego, no se publicó, y está muy probablemente en la biblioteca de la Universidad de Filipinas en Diliman. Escribía una columna diaria de versos satíricos bajo el título de Vidas Manileñas en el periódico La Vanguardia. Su colección de poesías Mi Casa de Nipa ganó el gran premio de poesía en el concurso literario nacional bajo los auspicios de la Mancomunidad de Filipinas en 1940, y fue publicado el año siguiente.


Manuel Bernabé (1890-1960), galardón de muchos premios de poesía, nació en Parañaque. Tiene dos colecciones de poesía, Cantos del trópico (1929) y Perfil de Cresta (1957). Fue constante competidor de Jesús Balmori en muchas justas poéticas, y fue miembro de la Academia Filipina. En los siguientes versos de su poesía La muerte de Don Quijote, Bernabé elabora poéticamente lo que D. Quijote pronunció antes de su muerte: "Yo fui loco, y ya soy cuerdo: fui don Quijote de la Mancha y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno" (II, LXXIV):


--¡Loado sea Dios, que no me pierde
en la red de mis tristes aventuras:
si viví loco, he de morirme cuerdo!
¡Adiós , locuras!
……….
No se puede vivir cazando estrellas,
Porque el vivir de antaño y el de hogaño,
Está tejido con las cosas bellas
Del desengaño.



Que yo a los hombres escarmiento sea:
Como la tierra mis funestos brotes;
Y se acabe de un soplo la ralea
De los quijotes….


Claro Mayo Recto (1890-1960), de la Academia Filipina, siendo su Director y Presidente por alguna temporada, es el que más destaca entre los escritores del s. XX. Nació en Tiaong y murió en Roma cuando estaba por ver realizado su sueño de visitar España. Víctima de un ataque cardiaco, sus últimas palabras que reflejan su nacionalismo furibundo, fueron: "¡Qué terrible es morir lejos del terruño!


Publicó un libro de versos titulado Bajo los cocoteros en 1911. Escribió dos obras teatrales, Solo entre las sombras y La ruta de Damasco. Fue un apasionante patriota y político, y escribió varios artículos periodísticos y ensayos contra la política norteamericana en Filipinas, el más leído y popular siendo "Monroismo Asiático".


En su juventud, escribía teatro y poesía, y una de las más tempranas poesías de su adolescencia fue "Las Dalagas Filipinas", poema sobre la mujer filipina. Su inspiración es viril, y expresa la belleza, el amor de la "dalaga" filipina. Su estilo combina lo clásico y modernista, pero conserva siempre su personalidad de poeta definitivamente filipina. He aquí unos fragmentos:

LAS DALAGAS FILIPINAS (fragmentos)

Caballera flotante cual selva enmarañada,
Que exhala dulcemente aromas de querer,
Ensoñación, delirio del alma, enamorada
De las carnes y besos de la amada mujer.
…………….
Talle gentil y esbelto como enhiesta palmera,
Donde alegres laboran las abejas su miel,
Con suave ritmo que los nervios exaspera,
Como si fuese espíritu de un viejo moscatel.



Todo un conjunto armónico y grato que envidiara
Dalagas del terruño, el poeta os saluda,



Coronado de flores, de ensueño.
La ardiente castellana y la impasible "miss", La princesa que el cielo de Rusia cobijara Y la dama que siente la fiebre de París. Quien dice que no es bella la mujer filipina, Que visite estas tierras de Burgos y Rizal, Y verá que es más mística, más dulce y más divina, La hija de los rajahs, la niña tropical.



Hablando de la mujer filipina, en el campo literario, entre las escritoras, se destacan Evangelina Guerrero Zacarías, Adelina Gurrea, Nilda Guerrero Barranco, y Esperanza Baxter.


Baxter fue una genial y fecunda poetisa . Nació en Barcelona el 7 de agosto de 1922, y estudió en la escuela de Bellas Artes y Buenas Letras, distinguiéndose más tarde como guionista religiosa de Radio Barcelona, obteniendo por sus escritos varios premios. Vino a Filipinas en 1952 y siguió cosechando lauros ganando el Premio Zóbel de Literatura. Colaboró con profusión en casi todos los periódicos castellanos de Manila, especialmente en El Debate. Fue miembro de la Academia Filipina y, por su belleza, fue "Musa" de la Asociación de Escritores Hispanofilipinos y una de las mejores rapsodas del país. Sus cantos a Filipinas testimonian su amor y afecto a esta tierra de la que fue ciudadana desde que vino de España.


RIZAL (fragmento)


...Y Rizal, el héroe; Rizal, el filósofo;/Rizal, el lingüista, pintor y poeta,/doctor, literato, humanista,/vidente, científico y moderno profeta,/tras el veredicto, fatuo y despiadado,/de mortal sentencia,/entró silencioso y austero en capilla/con estoicismo y dignidad soberbios.


Rizal, el patriota que amó a Filipinas/con amor tan sólido y voluntad tan recia,/que, cual Nazareno, sabiendo su sino/iba al holocausto lleno de grandeza.

Iba a Filipinas a entregar su vida; /no, una sola vida; ¡cien! si cien tuviera./Su ominoso crimen: amar a la Patria./Su execrable idea: quererla, ¡quererla!



Evangelina Guerrero Zacarías (1904-1949) hija del mayor poeta lírico de Filipinas, Fernando Ma. Guerrero, siguió en los pasos poéticos de su padre. Ganó el Premio Zóbel en 1935 con su tomo de poesías, cuentos y prosa lírica titulada Kaleidoscopio Espiritual.


Colaboró en varios periódicos y revistas en español como Excelsior, La Vanguardia, El Debate, y La Opinión. En 1947, fue la primera mujer electa en la Academia Filipina; pero por modestia y razones de salud, no quiso aceptar la elección. Murió muy joven a los 45 años. He aquí una muestra de su obra poética:


NOCTURNAL (fragmento)


Los jardines se aduermen bajo el azul milagro
de la luna que sueña en la noche serena;
cada estrella que surge en el cielo lejano,
es ilusión que vibra y palpita y se aleja.



Y en la tácita calma de la noche y la luna,
mi corazón es flor que a sus manos se entrega,
cantares mis anhelos, mis quimeras espuma
de la mar que entre sombras meditando se aquieta.



Nilda Guerrero Barranco, hermana menor de Evangelina, fue ganadora del Premio Zóbel de Literatura en 1964 por su colección de cuentos, Nostalgias, y en 1980, fue elegida miembro de número de la Academia Filipina correspondiente de la RAE. He aquí su poema Temor, una de las poesías en su libro Capullos publicado en 1982:


TEMOR


En este mundo traidor
todo es profundo dolor;
desde el día en que se nace
hasta la hora en que se yace.



Hubo un tiempo que temí
más que a la vida, la muerte.
Hoy, se ha trocado ese sentir;
más que a la muerte, la suerte.



¿Cómo sin temor vivir
del ignoto porvenir?
¿Cómo hacer que la risa en flor
¡ay! no se trueque en dolor?

Hoy amor, luz, alegría;
mañana...¿lenta agonía?



Emeterio Barcelón y Fernando de la Concepción, de la Academia Filipina, escribían poesías con temas religiosos. La devoción a la Virgen María está bien clara en "Recuerdos de la Anunciación" de Barcelón:


RECUERDOS DE LA ANUNCIACIÓN (fragmento)


Majestuosa gravedad
de los campos nazarenos.
Campos de misterio llenos
de casta serenidad,
Cedros y pinos figuran
unos centinelas graves
que algo misterioso auguran;
hasta el canto de las aves,
al saludar a la aurora,
no es la ordinaria, sonora
canción, que todo lo llena,
franca, abierta, juguetona,
sino mística y serena.
La naturaleza entona
religioso himno inaudito
con ecos de lo infinito.



Una poesía de honda espiritualidad inspirada por los místicos Juan de la Cruz y Teresa de Avila es la bella poesía "De la hora anacoreta" de Fernando de la Concepción:
DE LA HORA ANACORETA (fragmento)


Quiero aprender la lección
Del callar enamorado:
¡Señor, oye al corazón
Que sin voz te habla, extasiado!

Pues no hay tumulto que llegue
a tu Presencia distante,
Deja que al silencio entregue
Mi palabra disonante.

A tu amor, mi Dios, respondo
Y ansío tu pecho me abras.
Un amor te doy, ¡tan hondo!
Que no conoce palabras.



.........................


Francisco Zaragoza fue presidente y director de la Academia Filipina entre 1985 y 1990. Se le considera a Zaragoza como el último de los poetas de esta generación.


"Melancolía" es una lírica poesía tomado del libro Emocionario: versos de la adolescencia. Este tomo fue publicado por primera vez en 1929, y en 1989, se publicó una segunda edición, limitada y de lujo.


MELANCOLÍA


En las serenas aguas de los lagos
hay como una sutil melancolía:
nostalgia de pretéritos halagos,
de recuerdos...de amor...de lejanía...



Reflejan mis ensueños de otros días
como en mudos espejos delirantes;
la historia de mis ansias y alegrías,
...¡el fulgor de sus ojos inquietantes!



¡No sé qué oculta relación alienta
entre mi alma y el místico paisaje,
que su melancolía en mí fermenta
con un acto de extraño vasallate!



¡Cuántas veces las aguas adormidas,
en que el misterio señaló sus huellas,
retrataron unidas nuestras vidas
bajo el conjuro astral de las estrellas!



Flota en el aire un halo de tristeza
que comunica un íntimo mensaje.
El alma entera se arrodilla, y reza
la oración desgarrada del paisaje.



Desfilan ante mí, mudas, cansadas
las horas sin pasión y sin ternura,
vacías, como antorchas apagadas;
frías, como olvidad sepultura.



Al contemplar el panorama incierto,
que una inquietud de lobreguez reviste,
se dijera la cámara de un muerto
¡eternamente desolada y triste!



TEATRO HISPANOFILIPINO


El teatro ha sido un vehículo de protesta de los dramaturgos filipinos en los comienzos del s. XX. Durante la transición lingüística cuando los norteamericanos impusieron el idioma inglés en el sistema educativo de Filipinas hacia los principios del s. XX, la manera más efectiva en aquel tiempo de presentar la protesta y a la vez para evitar la censura norteamericana era escribir obras alegóricas para disfrazar la protesta de estos dramaturgos.


Francisco Liongson, saca los personajes de las novelas de Rizal --Maria Clara, Elías, Capitán Tiago, el filósofo Tasio, y otros--y desarrolla una obra en tres actos, El pasado que vuelve. La obra es una protesta contra la "cultura" gringas. En el prólogo de esta obra, por medio del filósofo y "loco" Tasio, muestra cómo la influencia de los norteamericanos, con su cultura de "jazz" trajo consigo las drogas y la inmoralidad con el concepto de ir en "dates", y todo esto estropeó la ingenua sensibilidad de la cultura filipino-hispana:


TASIO: (Con paso tardo y vacilante, hasta llegar al centro de la escena).
Damas y caballeros: Perdonad que un vejestorio de mis tiempos se presente ante vosotros esta noche; disimulad el que una momia de la antigüedad, seca y acartonada por los años, se atreva a ofender con su presencia este concurso tan brillante.


Aunque los de mi tiempo me llamaban Tasio, el loco o el filósofo, vosotros os daréis mejor cuenta que mis contemporáneos creían de que los locos tienen corduras que los cuerdos no pueden comprender del mismo modo que los cuerdos tienen locuras que los locos no entienden.


En verdad, os digo que me siento muy molesto, muy violento y muy extraño, y como perdido en un bosque en noche oscura, al hallarme en este lugar y en esta ocasión que no son ni mi ambiente ni mi época; y hubiera agradecido al autor de este disparate, que me hubiese dejado en paz y tranquilo en la fosa de quietud y olvido a que todos los seres están destinados. Pero tales fueron su insistencia y porfía, que, no obstante hallarme ya en la otra orilla, de la que a nadie se le ha ocurrido volver, acabo por seducirme la idea de poder cometer la mayor locura de todas mis locuras: asomarme a este mundo y saludar esta noche a mis paisanos, a mis hermanos, aunque bien sabía que no me reconocerían ni yo a ellos, no porque yo haya cambiado, sino porque vosotros os habéis transformado y desfigurado.


Sé que hoy la vida es tan vertiginosa y absorbente, que no os da lugar ni tiempo de volver la cara hacia el pasado, ni a deteneros en vuestra marcha para dialogar con seres idos o para comparar tiempos pretéritos a estos días del cine y de la radio. Sé que un filósofo sería hoy día el mayor anacronismo en vuestro ambiente, porque hoy no se filosofa, se calcula; no se hace el amor, se hacen números; no se muere por la patria, se vive de ella; no se aprende a rezar, sino a bailar.

Más, no obstante, me infunde valor y me dé energías para estar con vosotros breves instantes, el pensar que en toda comunidad no faltan locos, ni entre los locos deja de haber cuerdos. Cordura o locura, lo que voy diciendo, cada cual lo interprete a su modo; si desequilibrada es mi pobre hechura, pondría en equilibrio vosotros los cuerdos, y si cordura es lo que voy diciendo, cúrense de su locura los que estén locos.
Yo pertenezco a otras épocas y a otros tiempos; soy del pasado y no del presente, y como tal, sólo os puedo hablar de lo inmutable, de lo que pervive al correr de los siglos; de lo que no le es dado a la Humanidad, con toda su nigromancia y sus inventos, torcerle el camino o quitarle su esencia, mientras en lo ancho del planeta palpite un corazón y aliente un alma. Os hablaré del amor, aunque sea impropio que a mis años trate de este asunto, que es más para poetas que filósofos, y más para jóvenes que viejos. Pero no crean ustedes que un joven sabe de achaques de amor mejor que un viejo, ni que vosotros los modernos sepáis amar mejor que los antiguos. Sobre asunto tan bello y peregrino, mucho tenéis que aprender del pasado los que hoy presumís tanto de progresivos. Pues si la humanidad hoy día se siente orgullosa de sus inventos, que la permiten volar sobre altas cumbres, desafiado a las nubes y al firmamento; descender hasta el fondo de los mares jugando al escondite entre madreperlas y corales; si la sed de poder y señoría la quita el sueño, y el brillo del oro la vislumbra, y la embriaguez del mando la vuelve loco, yo la compadezco; porque olvidada de sí mismo, entre el vértigo infernal de sus pasiones, va perdiendo el corazón día tras día.

Por eso ya no se invoca a la amada a la luz de la luna, ni se cantan versos al pie de su ventana, ni se guardan como reliquias sagradas una flor de "ylang-ylang" resecada o un collar de níveas sampaguitas: hoy llaman a todo eso, cursilería. Hoy a la dama se la cita al cine para estar a oscuras, o a un sarao de esos cuyo primer numero consiste en beberse varias copas de "cocktail", para empezar perdiendo la cabeza, ya que del corazón nadie se acuerda. ¡Y esto llaman hoy día elegancia! Ya no se ven en una azotea, donde los enamorados hagan estremecer a "las florecitas rojas del cabello de ángel"; hoy se hace el amor bailando, y a golpes de "jazz band" se conquista a la amada. Ya no se va de excursión en unas bancas que se deslizan perezosas sobre las aguas quietas del viejo Pasig, mientras un galán susurra al oído de una dalaga una frase de amor que la enajena; hoy se dan los paseos en automóvil, a sesenta millas por hora, y si la niña no cede a las insinuaciones del galán, se la tira por la borda del coche dejándola con la cabeza desnucada. Hoy nadie muere de amor, sino de hastío. Ya no existe la divina Maria Clara, que se acoge a los muros de un convento en oblación de amor por su Ibarra; hoy se bebe una dosis de lysol para liquidar vicios ocultos, vergonzosas culpas, extravíos del alma...

De política no me atrevo a hablaros, porque de eso no entiendo nada, pues soy de aquella época en que no se conocía lo que es un diputado o un secretario. Os contaré, sí, un cuento de amor; cuento de juventud, de vida y de muerte, para que los ya viejos aquí presentes, en el breve paréntesis de esta velada, al mágico conjuro de sus recuerdos, puedan volver a vivir sus años mozos, desarrugar el corazón marchito, refrescar el alma, vivir el pasado; y estos jóvenes que ahora me escuchan, contrasten la diferencia que existe en cómo eran ayer a como son hoy estos asuntos del humano querer.
El cuento va a empezar: si no os aburre, seguid su relato; si os fatiga o hastía, dejadlo. Y perdonad a un viejo loco una locura más en su extravío...

(Las luces de la batería irán oscureciendo, hasta dejar casi a oscuras la sala, mientras Tasio inicia mutis, recitando

Postrimerías del siglo diecinueve; tierras filipinas del sol y del amor; fondo rizalino en el que palpitan dalagas ingenuas a lo Maria Clara, mozos nobles y viriles a lo Ibarra, que en un gusto de bizarra hidalguía, mueren por su dama o por su patria.
Fervor en las almas; pabellón, español; complot y conjuras, romances y guerra; bello amanecer de un pueblo que nace entre nubes de sangre y heroísmo, que al implorar a Dios en las alturas, entre el pliegue místico de su rezo, va para su bandera la rosa de un beso. He ahí el marco de esta aventura...

(Tasio hace mutis, enciéndense las luces del proscenio, la orquesta preludia brevemente y se alza el telón.)

Semejantes ideas sobresalen en las obras de Jesús Balmori. La obra Filipinizad a los Filipinos de Jesús Balmori es un ejemplo concreto de esta protesta. Balmori presenta sus ideas en el personaje de Rafael, el protagonista de la obra, y dice:

La felicidad de los hombres y los pueblos depende de ellos mismos. El que es desgraciado, es porque quiere serlo. Recuerda al pueblo y a los hombres de nuestro ayer. Piensa en nuestra revolución. Entonces se quiso y se supo ser filipino. Entonces supo el mundo, y la misma nación que nos colonizaba, que ya existía Filipinas. Entonces se nos dio un libro de oro en el que Bonifacio comenzó a escribir con la punta ensangrentada de su bolo nuestra historia. Lástima de sangre vertida, de evangelios escritos, de ideales predicados con la acción y de libertades conquistadas a flor de martirios y heroísmos si una vez libre Filipinas de todo extraño yugo, los filipinos estamos más que nunca esclavizados por influencias y poderes extranjeros. ¡Filipinizaros! ¡Clama Quezón desde la tribuna y Rizal desde Bagumbayan y Luna desde Cabanatuan!... ¡Filipinizaros! ¡Dejad la túnica prestada para que no os desnuden en medio del camino! ¡Abandonad el idioma que no os pertenece, la moda que os ridiculiza, todo lo que os afea y os arruina y os deshonra! ¡Vuestro pueblo es el pueblo más hermoso del mundo; vuestra raza la más sencilla y generosa! Podéis vivir solos y orgullosos sin envidiar a nadie, envidiados por todos, y ser fuertes, poderosos y libres como vuestros "tamaraos" y vuestras águilas!..Filipinizaros para que vuestras mujeres vuelvan a ser un sueño de poetas y vuestros hombres tornen a ser los Mabini de vuestros decálogos gloriosos y los Gregorio del Pilar del Paso de Tirad! ¡Filipinizaros, por amor a Dios, por amor a la libertad, por amor a vuestra raza!

Otro ejemplo, en la obra Filipinas de Adelina Gurrea, tiene como personajes Tío Sam, Filipinas, Historia, y España. El prototipo Tío Sam es el explotador comercial; he aquí un ejemplo del diálogo donde expresa Gurrea su idea de explotación:

FILIPINAS: Pero ¿porque no dices, tío, que en lo de la independencia jugó bastante papel el azúcar y la margarina, sus fabricantes y sus importadores en América? ¿Y qué vas a ir poniéndome impuestos en mis importaciones a tus territorios?


TIO SAM: ¿Qué quieres decir, ingrata? Es posible que te duela ese poquito de ventaja que saco de ti y no te acuerdes de todo lo que te he dado? Nunca creí que me pagaras así. Me hace mucho daño oírte...y me da mucha pena este comportamiento.


Ha habido otros dramaturgos que han expresado este tema de protesta y ridiculizando a los inútiles políticos. Las obras de Claro Mayo Recto, La ruta de Damasco y Solo entre las sombras, representan el conflicto entre los valores hispánicos y los nuevos valores de la juventud de su tiempo. Esto se dramatiza efectivamente en el conflicto entre Tío Narciso y su sobrino en Solo entre las sombras. En La ruta de Damasco, Mercedes y Loling hacen burla de Don Fermín, un político que "presentó una vez no sé que "bill", recabando del gobierno una medida enérgica para impedir el paso de los tifones por las provincias del Norte" y Loling comenta:" Tenía todo el aspecto inexpresivo de un sietemesino. Era tan cándido e inocente en sus modales. Hasta su hablar era balbuciente".


He aquí un fragmento de su obra La ruta de Damasco:


ACTO ÚNICO


Saloncillo de modesta apariencia arreglada con artística sencillez. Puertas laterales y en el fondo. Bustos de filipinos ilustres y paisajes nativos tipifican el cuadro. En el centro, un veladorcito de mármol y algunas sillas. Sobre el veladorcito, libros, periódicos y una caja abierta de tabacos. Varias estanterías de libros completan el modesto mobiliario. Es una clara mañana de abril.


Escena I


Al levantarse el telón, Loling estará ocupada en aventar el polvo de los muebles con un plumero, y Mercedes pondrá en arreglo los libros esparcidos en desorden. A poco aparecerá Señora Tomasa, por la derecha.


MERCEDES (a su madre): Ya son las ocho y no viene tía Irene. ¿No dijiste que vendrá?
TOMASA: Estará aún roncando en la cama, lujo que sólo pueden permitirse las gentes de calidad, a quienes no reza aquello de "a quien madruga…"
LOLING: ¿A quiénes más se ha invitado?
MERCEDES: A nadie. Si es una fiestecita íntima. Quizás vengan los "chicos" de "La Integridad".
TOMASA: La gente más charlatana y fastidiosa.
LOLING: Pero mamá, ¿qué mal te han hecho?
MERCEDES: También le tendremos a Don Florencio. Le invitó Antonio.
LOLING: Es un caballero muy simpático que sabe dar amenidad a la conversación con sus agudezas y chistes de buena ley.
MERCEDES: Como buen español. Es uno de los más íntimos de Antonio.
TOMASA: Y de los más decentes. ¿Recordáis aquel diputadillo que solía venir aquí para que le publicase Antonio sus discursos?
MERCEDES: Ah, sí, ¿te refieres a Don Fermín, mamá? ¿Aquél que, según nos ha contado Antonio, presentó una vez no sé que "bill", recabando del gobierno una medida enérgica para impedir el paso de los tifones por las provincias del Norte?
TOMASA: El mismo, el de la minoría, por más señas.
LOLING: ¿De edad?
MERCEDES: No, mujer. De la minoría…conservadora.
LOLING: Tenía todo el aspecto inexpresivo de un sietemesino. Era tan cándido e inocente en sus modales. Hasta su hablar era balbuciente.
TOMASA: Bien, pero aquel infeliz tiene mejor suerte que muchos que por ahí se las echan de cultos, patriotas, directores de la opinión, y otras lindezas por el estilo.
LOLING: Tendrás razón, mamá. Pero francamente, no puedo envidiarle. (Aparte) ¡Vaya un tipo! (Pausa) Voy un momento al jardín. (Mutis por el fondo.)
Escena II
(Dichas menos Loling)
TOMASA: ¿Qué piensas de esa niña? ¿No crees que está enamorada?
MERCEDES: ¿De quién?
TOMASA: De cualquiera, de ese Makaraig, por ejemplo.
MERCEDES: No lo sé. Y aunque lo esté, es difícil averiguarlo. La chica es reservada.
TOMASA: Me dice el corazón que esos dos jóvenes se entienden perfectamente. Loling es de carácter idealista, como tú y como vuestro padre, y no será extraño que el otro le haya embaucado con sus majaderías literarias. Pronto hará un año que ese joven viene aquí para darla lecciones de literatura, y la oportunidad ha sido grande. No sé cómo no he advertido a tiempo el peligro de esas entrevistas...


Otros dramaturgos fueron inspirados por Rizal, quien escribió dos obras galardonadas durante sus días estudiantiles en el Ateneo Municipal de Manila, Consejo de los dioses y Junto al Pasig. Rizal se interesaba mucho por los estudios clásicos, Latín y Griego, y en Consejo de los dioses, notamos su sabiduría de la mitología griega:


ACTO ÚNICO


JUPITER, sentado en el trono de oro y piedras preciosas y, llevando en la mano el cetro de ciprés, tiene a sus pies el águila, cuyo plumaje de acero refleja mil diversos colores; los rayos, sus terribles armas, yacen en el suelo. A su derecha está su esposa, la celosa JUNO, con refulgente diadema y el vanidoso pavo real. A su izquierda, la sabia PALAS (Minerva), hija y consejera, adornada de su casco y terrible égida, ciñendo el verde olivo y sosteniendo gallardamente su pesada lanza. Formando severo contraste está Saturno acurrucado y mirando desde lejos tan hermoso grupo. En gracioso desorden hallase la hermosa VENUS, recostada en un lecho de rosas, coronada de oloroso mirto, y acariciando al AMOR; el divino APOLO, que pulsa blandamente su lira de oro y nácar y jugando con las ocho MUSAS, mientras MARTE, BELONA, ALCIDES, y MOMO cierran aquel círculo escogido. Detrás de JUPITER y JUNO se hallan HEBE y GANIMEDES. Hacia el lado derecho de JUPITER se halla la JUSTICIA, sentada en su trono, teniendo en las manos sus atributos.


Escena I


Los dioses y las diosas y las ocho musas mencionados. Llegan la musa TREPSICORE primeramente, y después las NINFAS, las NAYADES y las ONDINAS, bailando y esparciendo flores al son de las liras de APOLO y de ERATO, y de la flauta de EUTERPE. Después de la danza, todos se colocan a ambos lados del escenario.


Escena II


(Dichos y MERCURIO)

MERCURIO: He cumplido ya tus mandatos, soberano Padre; Neptuno y su corte no pueden venir, pues temen perder el imperio de los mares, a causa del actual arrojo de los hombres; Vulcano aun no ha terminado los rayos que le encargaste para armar al Olimpo, y los está concluyendo; en cuanto a Plutón...
JUPITER (interrumpiendo a Mercurio): ¡Basta! Tampoco los necesito. Hebe, tú, Ganimedes, repartid el néctar para que beban los inmortales. (Mientras Hebe y Ganimedes llevan su cometido, llegan Baco y Sileno, éste a pie y aquél montado en una burra con el tirso en la mano y verdes pámpanos en las sienes, cantando
El que vivir desea
Y divertirse,
Abandone a Minerva;
Mis viñas cuide...
MINERVA (en alta voz): ¡Silencio! ¿No ves que el poderoso Júpiter ha de hablar?
SILENO: ¿Y qué? ¿Se ha enfadado el vencedor de los Titanes? Los dioses toman el néctar: por consiguiente, puede cualquiera expresar su alegría de la manera como le plazca; pero ya veo que mi discípulo te ha ofendido y tomas por pretexto...
MOMO (con voz socarrona): Defiéndele, Sileno, por que no digan que tus discípulos son unos impertinentes.
MINERVA trata de replicar, pero JUPITER la contiene con un gesto. Entonces manifiesta MINERVA su desprecio con una sonrisa tan desdeñosa, que altera la delicada severidad de sus hermosos labios. Después de tomar todos los dioses de la inmortal bebida, comienza a hablar.)
JUPITER: Hubo un tiempo, excelsos dioses, en que los soberbios hijos de la Tierra pretendieron escalar el Olimpo y arrebatarme el imperio, acumulando montes sobre montes; y lo hubieran conseguido, sin duda alguna, si vuestros brazos y mis terribles rayos no los hubieran precipitado al Tártaro, sepultando a los otros en las entrañas de la ardiente Tena. Tan fausto acontecimiento deseo celebrar con la pompa de los inmortales, hoy que la Tierra, siguiendo su eterna carrera, ha vuelto a ocupar el mismo punto en su órbita, donde giraba entonces. Así que yo, el soberano de los dioses, quiero que comience la fiesta con un certamen literario. Tengo una soberbia trompa guerrera, una lira, y una corona de laurel esmeradamente fabricadas: la trompa es de un metal que, que sólo Vulcano conoce, más precioso que el oro y nácar, labrada también por el mismo Vulcano; pero sus cuerdas, obra de las musas, no conocen rivales; y la corona, tejida por las Gracias, del mejor laurel que crece en mis jardines inmortales, brilla más que todas la de los reyes de la Tierra. Las tres valen igualmente, y el que haya cultivado mejor las letras y las virtudes, ése será el dueño de tan magníficas alhajas. Presentadme, pues, vosotros, el mortal que juzgáis digno de merecerlas.


Otro autor que se destaca como novelista y dramaturgo es Antonio Abad. Nació en Barril, Cebú el 10 de mayo de 1894, y cursó estudios en el Colegio-Seminario de Cebú, hoy la Universidad de San Carlos, donde obtuvo el Bachillerato en Periodismo. Fue un dramaturgo prolífico. En 1918, compuso su primer drama, Calvario de un alma. Sus otras obras teatrales incluyen: La cicatriz (1920), Las hijas de Juan (1924); La redimida (1925); Los desorientados (1928); La gloria (1930); Cuando los lobos vuelven corderos (1932); Sor Sagrario (1932); Dagón (1939). En 1929, recibió el prestigioso Premio Zóbel con su primera novela La oveja de Narran. Ingresó como miembro de número en la Academia Filipina correspondiente de la RAE en 1938, y en 1939, ganó el primer premio en el Concurso Literario Nacional del Gobierno de la Mancomunidad con su segunda novela, El campeón. Sirvió como jefe del Departamento de Español de la Universidad de Filipinas entre 1948 y 1958, y en 1960, publicó su tercera novela, La vida secreta de Daniel España. Falleció el 20 de abril de 1970.

He aquí un fragmento del primer acto de su obra teatral La redimida:


ACTO PRIMERO

Reservado de un restaurante de moda. A la derecha del escenario, el reservado principal, que deberá ser el doble en dimensión del de la izquierda. Deberá conocerse claramente que estos reservados son de quita y pon, o sea, que pueden suprimirse los tabiques divisorios para que en un cuarto puede ponerse una mesa más grande que la ordinaria, que es sólo para cuatro cubiertos. Pintura discreta con cuadritos y un pequeño espejo colgado de la pared. En el reservado de la derecha, dos puertas al fondo, que corresponden a los dos reservados que se suponen suprimidos. dos perchas a la izquierda de cada puerta. en los dos rincones, ventiladores. Dos lámparas encendidas. A un lado, una o dos mesitas auxiliares. en el centro, una mesa larga como para seis personas. sillas en el reservado de la izquierda, la misma decoración y los mismos muebles, salvo que este reservado es sólo para cuatro personas a lo más. Son las diez y media de la noche. Dentro se oyen de continuo ruidos de platos y el repiqueteo de unos timbres eléctricos, llamando a la servidumbre. Alguna que otra vez, la bocina de un automóvil que pasa corriendo.

Al abrirse el telón, entran en escena BOBBY y CHUCHI. BOBBY es un "sportsman" rico, joven y libertino. Viste con mucha elegancia. CHUCHI es una chica alegre, que era antes vodevilista, y ahora es actriz de cine. También viste con elegancia.


BOBBY (mirando el reloj): Las diez y media...

CHUCHI: ¿Ya? No pueden tardar.
BOBBY: Debíamos de haber venido a las once.
CHUCHI: ¿Y qué íbamos a hacer en el Tom´s tanto tiempo?
BOBBY: Por lo menos bailaríamos.
CHUCHI: ¡Bah! Ya estaba cansada. Además, aquí por lo menos me ahorro el disgusto de oír las gansadas de Manolito Alcaraz.
BOBBY: ¡Buena la has hecho! Pues has de saber que Manolito vendrá también aquí.
CHUCHI: ¿Manolito? Pero, ¿es que también le ha invitado Leonardo?
BOBBY: Sí. ¿No te lo ha dicho? No somos más que seis: Leonardo y Remy; Manlito y Nena; tú y yo.
CHUCHI: ¿Nena también? ¡Ay! Y no puedo sufrir a esa mujer. Desde que Manolito le compró un Essex, ya no mira a la gente. ¡Como si yo no la hubiera conocido pobre, mucho más pobre que yo! Y ahora se gasta unos humos...
BOBBY: Mujer, eso es muy humano. Los nuevos ricos suelen siempre ser más insufribles que los que lo fueron toda su vida.
CHUCHI: ¿Y dices que Leonardo nos ha invitado porque Remy...?
BOBBY: Sí, porque esta noche Remy se viene con él.
CHUCHI: ¿Y es verdad que Remy va a dejar plantado a Don Ignacio?
BOBBY: Lo ha dejado ya. Desde esta noche, Remy sólo pertenecerá a Leonardo.
CHUCHI: Me parece que no debimos de haber aceptado esta invitación.
BOBBY: ¿Por qué?
CHUCHI: Ya tú sabes que Don Ignacio no es hombre que se deja escamotear así como así sus cosas.
BOBBY: Ya. Se las hace pagar muy caras antes de soltarlas.
CHUCHI: Tú los has dicho. Y me temo que quedemos complicados en un enojoso lío.
BOBBY: No seas boba, mujer. A nosotros, ¿qué nos va ni qué nos viene en este asunto? Hemos sido invitados a una cena para celebrar el triunfo alcanzado por Leonardo, quitándole de la boca del carcamal de Don Ignacio un bocado tan exquisito como Remy. ¿Qué nos importa de Don Ignacio ni del barrenchín que le va a dar cuando vea que el pájaro ya no está en la jaula?


Otros dramaturgos que destacaron durante el s. XX fueron Severino Reyes, conocido por sus zarzuelas. Escribió El cablegrama fatal que trata del cablegrama del gobernador general de Filipinas, Polavieja, enviado al Ministro de Ultramar, anunciando el fusilamiento de Rizal; Francisco Varona y Ramón Torres, periodistas de profesión, quienes escribieron Los hijos de Sisa. (Sisa es uno de los personajes de Rizal en su novela Noli me tangere); Alejo Valdés Pica con su obra inspirada por Oscar Wilde, Salome; Luis Nolasco, poeta y dramaturgo, con su drama La verdad de las verdades; Antonio Serrano, miembro de la Academia Filipina, periodista y dramaturgo con su excelente obra Orgullo de raza; y Guillermo Gómez Rivera, con dos dramas, El caserón y Por los fueros filipinos, obras que expresan la explotación de los filipinos por los norteamericanos en el s. XX.

CONCLUSIÓN


Claro que España ya ha cambiado mucho, desde que Francisco Franco murió, ahora con la globalización y su entrada a la Unión Europea--ya no es la España de El Cid y de los caballeros quijotescos en que la literatura hispanofilipina fue basada. Es lamentable la situación ahora del mundo con su falta de fe y religión, y la falta de moralidad que viene con la internacionalización, el Internet, y otros factores de la globalización, pero, a pesar de todos estos negativos, aún hay esperanza. Durante una conferencia de la lengua española en México hace 6 años, donde muchos académicos reflejaban sobre la globalización como instrumento de otra explotación norteamericana y, en particular, con el predominio del inglés en el Internet, yo proponía que se podría también utilizar el español como instrumento de la globalización. Se podría también crear www. sitios en español tal como en inglés, y precisamente, hoy día en el Internet – hay varios sitios en español—revistas, noticias, diarios, etc. En el campo hispanofilipino, existen actividades de intercambio en el Internet--revistas, como la que dirijo, REVISTA FILIPINA, sobre temas literarios y lingüísticos de Filipinas, o el sitio de CIREF fundado poco después por Ing. Ramón Terrazas Muñoz, de Toluca, México, una organización para influir a los políticos en Filipinas de educar a los filipinos en español, en vez del inglés. En 1999, el Ing. Andreas Herbig de Berlín, organizó un círculo hispanofilipino por el Internet, donde los miembros son de varias ciudades del mundo, desde Buenos Aires y Montevideo, hasta Montreal, Madrid y Roma. Alemanes, italianos, latinos, filipinos de Norteamérica y Canadá, chabacanos de Zamboanga participan en este círculo donde se habla de varios temas hispanofilipinos.


Quisiera concluir diciendo que ha habido avances en el interés sobre el español en Filipinas. El académico, colega mío en la Academia Filipina, Guillermo Gómez Rivera, escribió a los colegas del Círculo, para decir que hay varias publicaciones ahora de obras sobre la cultura hispanofilipina. Me cuenta que acaban de publicar un libro sobre la película hispanofilipina, y el mes pasado, el editorial Maeva en Madrid publicó la versión española de una novela filipina, ANOCHECER, de Francisco Sionil José. En el campo de poesía, hay un renacimiento de poetas filipinos en español. Un poeta filipino, muy joven, Edwin Lozada acaba de dar una conferencia en Barcelona. Ya ha publicado dos colecciones de sus poesías.


Para los jóvenes filipinos, es nada más que una cuestión de despertar el espíritu hispánico que está dentro de nosotros, dentro de todos los filipinos, y por eso, los académicos filipinos insistimos en la importancia de la lengua, que en las palabras del académico filipino y dramaturgo Antonio Serrano, es "el orgullo de la raza". Vosotros, los franceses, tienen ese orgullo porque para ustedes, la lengua es el eje de la cultura, la nación y la razón de ser franceses. Pasa lo mismo en Québec, Canadá, donde el Parti Quebecois defiende su razón de ser franco-canadiennes.Y para estos francocanadienses, la lengua francesa es el instrumento clave de su sobrevivencia. Los filipinos tenemos que imitar a los franceses, de esta manera, porque los filipinos somos por naturaleza más hispánicos que asiáticos, y aunque nuestra facha es asiática, nuestros corazones y almas son españoles.

*A*L*A*S*F*I*L*I*P*I*N*A*S*
Esta obra apareció por primera vez en La Guirnalda Polar en agosto de 2003.


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