En la imagen, C. S. Lewis
C. S. LEWIS Y UN EPISTOLARIO DE DIABLOS
Se le conoce más por sus “Crónicas de Narnia”. También se rodó una película sobre un episodio de su vida personal: "Shadowlands" (“Tierras de penumbra”, en español), dirigida por Sir Richard Samuel Attenborough, Barón de Attenborough, en 1993; y con Anthony Hopkins como protagonista en el papel de C. S. Lewis y Debra Winger.
El irlandés Clive Stapes Lewis fue amigo de Tolkien. De un primer agnosticismo -tan común entre los intelectuales a caballo del siglo XIX y XX-, Lewis pasó a las filas del cristianismo: su conversión la cuenta en "Sorprendido por la alegría". No había leído nada de él hasta que, tras la insistencia de un buen amigo mío -especialista en C. S. Lewis- cayeron en mis manos las “Cartas del diablo a su sobrino”. Me gusta darle la razón a mis amigos: voy a tener que leerlo con más asiduidad.
Estos son algunos de los consejos que el diablo Escrutopo escribe a su sobrino demoníaco Orugario; téngase presente que quienes supuestamente hablan son diablos y que su “Enemigo” es Dios… el ser humano es el campo de batalla:
“Ya sé que hemos conquistado muchas almas por medio del placer. De todas maneras el placer es un invento Suyo [de Dios], no nuestro [de los diablos]. Él creó los placeres; todas nuestras investigaciones hasta ahora no nos han permitido producir ni uno. Todo lo que hemos podido hacer incitar a los humanos a gozar los placeres que nuestro Enemigo ha inventado, en momentos, en formas, o en grados que Él ha prohibido”.
Los placeres, como bienes, no pueden ser obra del maligno; el diablo los emplea retorciéndolos y desordenándolos, es el único poder que le queda: lujuria, gula…
“Haz que se dediquen a contemplar sus propias mentes y que traten de suscitar en ellas, por obra de su propia voluntad, sentimientos o sensaciones.”
Una de las principales maniobras del diablo, como padre de la mentira, consiste en desviar la mente del orante, para que ésta se vuelva hacia sí mismo y no esté fija en Dios.
“Una vez que consigas hacerle pensar que “la religión está muy bien, pero hasta cierto punto”, podrás sentirte satisfecho acerca de su alma. Una religión moderada es tan buena para nosotros como la falta absoluta de religión –y más divertida.”
La religión moderada es tan buena para los diablos como la falta absoluta de religión. Entendamos por “religión moderada” aquélla que es un conjunto de convencionalismos sociales, en el mejor de los casos un simple asentimiento de los principios, pero en una mayor o menor medida a ese asentimiento le acompaña simultáneamente una olímpica indiferencia hacia ellos. La religión moderada es impotente, no activa ni compromete a la persona entera. Y la religión auténtica tiene que comprometer a todo ser humano que dice ser religioso, viviéndola. Para los diablos, la “religión moderada” es tan buena como “la falta absoluta de religión”; pues ambas son fórmulas de anquilosamiento espiritual, ambas formas malogran la vida del ser humano singular.
“Hay que encararse con el hecho de que toda la palabrería acerca de Su amor a los hombres, y de que Su servicio es la libertad perfecta, no es (como uno creería con gusto) mera propaganda, sino espantosa verdad. Él realmente quiere llenar el universo de un montón de odiosas pequeñas réplicas de Sí mismo: criaturas cuya vida, a escala reducida, será cualitativamente como la Suya propia, a escala reducida, no por que Él las haya absorbido, sino porque sus voluntades se pliegan libremente a la Suya”.
El diablo se revuelve en su orgullo. ¿Cómo es que Dios ha elegido a una criatura "híbrida", el ser humano, para que éste sea "a imagen y semejanza" de Dios?
“Tengo grandes esperanzas de que aprenderemos, con el tiempo, a emotivizar y mitologizar su ciencia hasta tal punto que lo que es, en efecto, una creencia en nosotros (aunque no con ese nombre) se infiltrará en ellos mientras la mente humana permanece cerrada a la creencia del Enemigo. La “Fuerza Vital”, la adoración del sexo, y algunos aspectos del Psicoanálisis pueden resultar útiles en este sentido. Si alguna vez llegamos a producir nuestra obra perfecta –el Brujo Materialista, el hombre que no usa, sino meramente adora, lo que vagamente llama “fuerzas”, al mismo tiempo que niega la existencia de “espíritus”-, entonces el fin de la guerra estará a la vista”.
Se han dado grandes pasos en esa dirección que apunta el diablo. Reich, un psicoanalista y brujo materialista, nos habló del "orgon", versión occidentalizada de la "kundalini" y de tantas otras "fuerzas vitales" presuntamente descubiertas por las religiones de extremo oriente. La magia ritual de los principales magos negros -Crowley, p. ej.- gira alrededor del sexo, degradándolo y utilizándolo para la evocación de demonios: súbucos e íncubos. Habría que hablar largo y tendido de estas cosas, que para el profano pueden resultar un tanto oscuras.
“Algunas épocas son templadas y complacientes, y entonces nuestra misión consiste en adormecerlas más aún.”
Esta época que vivimos es una de esas… Contribuyamos a hacerla menos tibia. Cristo vino a traer fuego a la tierra.
Maestro Gelimer
http://librodehorasyhoradelibros.blogspot.com/
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