30 de noviembre de 2005.

Radicales enmascarados ataviados con monos amarillos, portando pegatinas de ERC y una pancarta reclamando el cierre de la COPE se han encadenado a las puertas de la sede de dicha emisora en Madrid.

Dicha pancarta incluía, en catalán, la frase "Paremos la cadena del odio", así como las siglas de las Juventudes de ERC.

La operación, destinada a provocar a las personas congregadas para expresar su adhesión al manifiesto a favor de la COPE, ha sido perfectamente planificada, con avisos a los medios de comunicación.

La supervisión del operativo ha recaído en dos diputados de ERC: Joan Tardá, portavoz del Grupo republicano en el Congreso, y Joan Puig, que participó el pasado verano en el asalto a la piscina de Pedrojota Ramírez.

Esta situación se ha prolongado durante media hora, hasta que efectivos policiales se personan en la calle Alfonso XI, donde tiene su sede la Cadena COPE.

El secretario general de JERC, Pere Aragonès ha justificado dicha operación asegurando que "la COPE es un instrumento más de la derecha neofranquista para eliminar el derecho de Cataluña y su parlamento de decidir su propio futuro".