Hermanos en espíritu del viejo y católico Imperio; os agradezco que me halláis aceptado en vuestro prestigioso e intelectual foro de ideas eternas, en lucha constante contra la mixtificación, el modernismo y la alienación de todo lo que significa antigua y verdadera españolidad.

Me defino en lo filosófico simplemente como monárquico católico tradicional, orgulloso del pasado patriótico de sus mayores; que fueron por una parte carlistas, desde tiempos remotos de don Carlos V (posteriormente encuadrados en la rama llamada "integrista"), y por otra parte militar-franquista (de vinculación africanista).

Aunque en la adolescencia (años 90), siendo sinceros, coqueteara con lo que a mí me parecía verdadero patriotismo renovador (pseudofalangismos y cosas por el estilo), para después pasados los años ser votante de Aznar (pecados de un veinteañero); el estudio y la gracia de Dios me hicieron admirador de la escolástica, de los economistas de la escuela de Salamanca (en su contexto histórico claro), y del Imperio como concepto de unidad en la diversidad. Espero praticipar modéstamente en vuestros coloquios de vez en cuando

El jefe del Estado acaba de abdicar, la ultraizquierda está renacida, los liberales se ponen de canto (como es lógico) y los separatismos se frotan las manos. Que Dios nos ampare.

Un abrazo y que Dios nos ampare