Cita Iniciado por Hyeronimus
Gracias a Dios, los católicos no tenemos una religión triste como los protestantes, que por el puritanismo de tantos de ellos son unos amargados que no saben disfrutar de la vida y todo lo placentero les parece pecaminoso. Así, no fuman, no beben, no bailan, no juegan a las cartas y algunos más fanáticos ni van al cine. Mientras no haya exceso ni desorden (por ejemplo, borrachera o adulterio), el placer en sí es bueno. El hedonismo sí es malo porque es poner el placer por encima de todo. Y aun el dolor, cuando Dios nos manda alguna cruz, los católicos podemos abrazarla y llevarla con alegría porque Él nos da la gracia para ello, y hasta podemos ofrecerla a modo de sacrificio por alguna causa o situación. Eso es algo que no conocen los protestantes, que por otro lado rechazan en muchos casos el sufrimiento ya que por su calvinismo entienden que si sufrimos (o somos pobres, o algo así) es que Dios no nos bendice por aquello de la predestinación (por ejemplo, los de "pare de sufrir").
No niego que haya protestantes amargados que no se divierten porque lo ven pecado, pero no todos somos así. Quizá usted conozca protestantes y sean así; pero los protestantes que yo conozco no se comportan de esa manera.
Yo soy protestante y en la capilla evangélica de mi ciudad, se hace desde excursiones para jóvenes hasta fiestas para gente de más avanzada edad (en las que no faltan ni alcohol ni música).

Entiendo que a los protestantes se nos califique de "amargados" porque desde jóvenes nos enseñan que la forma de entender al Señor es a través de la Biblia, y por eso nos tomamos muy en serio todo lo escrito en ella. Eso no quiere decir que no podamos divertirnos como cualquier otra persona.
Además, yo pienso que Dios no nos otorga cosas malas, sino que es el diablo quien nos quita todo aquello con que Dios nos bendice.


No quiero causar discusión alguna con este post, respeto su forma de pensar sobre los protestantes; al igual que respeto a todo aquel católico y su forma de creer en Dios. Entienda que yo he expuesto lo que pienso y no con ánimo de ofensa hacia usted. Disculpe.