El tema está en que yo creo que, como dice Donoso, los remiendos no sirven así duren mucho y así se pongan muy bien.
Nuestro comienzo del fin está trazado desde el 1810 al 1833. Ahí perdimos como el 90% de nuestro territorio y terminamos de enterrarnos como comunidad política tradicional.
Por eso, no creo que sea partidista si apelo sin fisuras a la Contrarrevolución Española, a aquella bandera que se levantó en su día contra la antimonarquía liberal-masónica y no ha querido rendir esa bandera.
España no se va a recuperar con parches ni con palos de ciego. Las experiencias políticas más recientes lo demuestran.
¿ Cómo hacer crecer la Contrarrevolución ? Pues eso es lo que falta...
Por ejemplo, yo lo que me planteo, el padre, ¿ a dónde lleva a educar a sus hijos ?
El trabajador, ¿ no puede sindicarse ?
Para ir a Misa en condiciones, ¿ no hay parroquias cercanas ?
¿ El estudiante, no tiene defensa frente al aluvión de moralla que le van a intentar meter ?
¿ No tenemos prensa para leer ? Al menos internet puede subsanar esto, pero claro....
Por supuesto, el amigo Tautalo da en el clavo sobre la metapolítica y el sociedalismo.
Un cura carlistón hace tiempo me decía que si la crisis estaba en la Iglesia, el resto sería peor; por eso mismo me exhortaba a que si en algún ámbito tenemos que trabajar, es en el tradicionalismo religioso.
Y eso está muy bien y es muy cierto.
Tan cierto como tanta " gente de a pie ". No digo ya el que vota al PP, pues el que sigue votando al PP me temo que es un tipo sin remedio y que irracionalmente no va a seguir otro camino. No me interesa ese tipo. El que me interesa es el que busca respuesta y no encuentra. El que está esperando la palabra y la acción pero se quema por inanición. El curioso que capta una imagen, el inquieto que mordisquea una palabra.
Tenemos muchos frentes abiertos. Y ya se habla en el Oriamendi de luchar todos juntos en unión defendiendo la bandera de la Santa Tradición; la única bandera que puede volver a sanar a España después de tantos desafueros. Hay mucho daño hecho ya, y la cosa se pone muy fea.
Y el caso es que tenemos mucha respuesta y mucho afán de alternativa, pero nuestra adormecida sociedad no nos ayuda. Será deber nuestro el de despertarla de una puta vez. Y de saber usar esos mecanismos.
Hemos analizado el por qué de la decadencia de la Catolicidad, no sólo en España. Démosle ese análisis a aquellos que siguen enfrascados en la inutilidad y en la inercia. Difundamos, difundamos. Conferencias, carteladas. El que sepa de economía, que escriba, el que sepa de Derecho, lo mismo, el que sepa de Historia, lo mismo; el que sepa hacer poesías, que haga poemas, el que sepa de prosa, que escriba novelas. El que sepa de música, que cante o baile. ¿ Defensa personal, artes marciales ? ¡ Vayamos aprendiendo muchos ! Pero salgamos de este letargo de una vez, abramos la luz de la catacumba, porque pronto nos quedaremos sin eso siquiera. Todavía nos quedamos en el análisis, pues tiremos de una vez para adelante, tiremos de una vez por la Tradición, que ya es hora.
Hasta que no haya una coordinación real entre los contrarrevolucionarios que amen a sus patrias y a una restauración auténtica de la Cristiandad, como en su día, qué se yo, fueron los congresos antimasónicos; hasta que no haya una coordinación y no hayamos aprendido de los errores del pasado, pues nada de nada.
Del análisis a la acción.
Y si seguimos con este vacío espiritual, intelectual-cultural, moral, y sin la meta clara con lo que ha llovido ya, pues a lo más que llegaremos será a analizar.
P.D.: Y por ejemplo: Hasta que no se lo piensen 2 veces antes de ir por los católicos, es decir, habremos dejado de ser el sparring, pues en ese momento, habremos cambiado algo. Por lo demás, no dejamos de ser un blanco perfecto.
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