Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888- Buenos Aires, 1963) fue un escritor prolífico y muy interesante del que he leído varias obras que no hacen al caso que comente; solo incidiré en su faceta política por lo que él nos dejó escrito en su famosa autobiografía "Automoribundia" (1948).
Es conveniente aclarar el tema dado que, como vengo observando ocasionalmente y desde hace bastantes años, la progresía se ha apropiado de este escritor haciéndolo uno de los suyos o insinuando que sería simpatizante de la República, del Frente Popular etc como tantos otros escritores de aquella época. Suele ser decisivo para ese equívoco la marcha (o mejor dicho: huida) de Ramón a Buenos Aires al estallar la guerra civil y su estancia indefinida en dicha ciudad sin haber retornado definitivamente a España coincidiendo con la época de Franco.
La prolongada estancia de Ramón en Buenos Aires parece deberse: en primer lugar a la nacionalidad argentina de su mujer (Luisa Sofovich), a la simpatía hacia dicho país tras su primer viaje en 1931, y que la guerra y el tiempo habían destruido y alejado de él el ambiente literario y los personajes en que se desenvolvía su época de esplendor.
Pero jamás fueron causa de su alejamiento los motivos políticos anti-franquistas como, con insidia, insinúa la calaña progre una vez tras otra.
Veamos, pues, tomados de su libro "Automoribundia" primeramente, los textos decididamente conservadores anticomunistas y antirrepublicanos... ( y que, por supuesto jamás citará "El País" para que sus incautos lectorcetes salgan de la ignorancia):
...Capítulo LX
...Ese es el sentido de mi conservadurismo y mi desdén por la política a la que no he recurrido ni en los momentos en que no había más remedio que vivir de ella o morir
Siempre consideré que había unos hombre probos de tipo especial con condiciones especiales que eran los políticos... llevaban a España admirablemente bien sin muchos chanchullos, sin tiranía, sin demasiado robar... Aun no había brotado la gusanera...
Defensores de una ciudad que no crearon ellos sino los primeros capitanes, después de los príncipes y durante siglos una mayoría de gentes de buen juicio y alta equidad...
...Capítulo LXV
Año 1926
...Ramón... al llegar a Italia con sus declaraciones a favor de Mussolini y de (Miguel) Primo de Rivera...
Capítulo LXXV
Después del verano de 1931, (II República)
“Nos encontramos un Madrid frío, blanquecino, anémico, de albañilería con cara de yeso
No, no era ese el Madrid animoso que yo esperaba mostrar a mi mujer (argentina). Me lo habían apocado, lo habían empolvado, casi me lo habían comenzado a enterrar...Capítulo LXXVI
Octubre de 1933 (II República)
“... Me enteré de que durante mi ausencia (en Argentina) se habían inventado los “cursillistas”, puerta de verano para que fuesen profesores de Instituto rápidamente algunos artistas y escritores... ¡Todos los amigos convertidos en profesores de Instituto! Un poco triste resultaba el caso, pero allá ellos, que habían preferido eso a la libertad y holgura de su hambre. Yo quedaba como el hambriento número uno de España...
...La República y sus intelectualoides olvidó este mundo que conservaba el ideal, lo olvidó más que nadie, y premió a los intelectuales reborondos, perezosos en butacas inglesas...
... Los enemigos son inútiles. Se van quedando convertidos en directores generales, en pedagogos, en secretarios de Ayuntamiento... Hombres gordos y sin gracia, ordinaria y espiritualmente gordos-gordos “bien” han sido Balzac, Stendhal, Chesterton y tantos otros-,comilones en restaurantes de lujo, subvencionados secretos, repletos de cartera y con deje de redentores....
“...Se asustan del martirio las nuevas generaciones, y, en último caso, se apoyan en el comunismo o caen en peores abismos de inversión...
Mi predicación a los jóvenes ha intentado evitarles esa caída y prevenir contra los ambiguos y contra los revolucionarios políticos. Nuestra revolución artística y literaria estan incomprensible para los revolucionarios sociales que bien podemos nosotros negarnos a comprender sus premisas simples y deleznables...
...Venir con compañías suspectas, tener hurañeces extrañas, probablemente sentir el empuje repugnante de la pístola en el bolsillo de atrás del pantalón...
“Estoy por clausurar Pombo... Esta noche ha habido demasiados comunistoides y entre ellos los que se complacen con miradas y aproximaciones detestables...”
Diciembre de 1934
“...Han pasado muchas cosas entre otoño e invierno... Este país... no puede entrar en la experiencia de una pobreza mayor lanzándose a la revolución social. Además de que, si sucediese, no merecería más que nuestra displicencia ...
...esos locos queviven el tiempo actual... con un derecho de urgencia criminal...”
“Hasta aquí lo que dije en plena República, en el Almanaque literario de 1934”
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