Registro de nuevos miembros
En el momento de escribir este mensaje, día 26 de junio de 2010 a las 17.00 horas, me encuentro con que el último miembro al que se le da la bienvenida, se ha inscrito bajo el "nick" "coño de santa marta", lo que de por sí me parece una irreverencia, una burla y un sarcasmo propio de chulo barriobajero. Aún tiene más "recoña, la del nuevo forista" cuando al pinchar sobre semejante provocación nos sale que dicho "nick" hay que traducirlo del inglés y que, además, viene a ser una especie de "error database".
La cuestión es que no sólo hay provocadores que buscan tener una especie de "trofeo" al lograr registrarse -no digamos cuando consiguen unos mensajitos de debate--, sino que, desde mi punto de vista, "inflan" artificialmente el número de miembros de la comunidad del Foro. Conozco algunos sitios en los que, de vez en cuando, se hace limpieza de aquellos que habiéndose registrado, no han participado jamás. Es decir, de aquéllos cuyo número de mensajes es CERO. Pues bastaría con repasar los listados de Hispanismo para comprobar cuántos "ceros" hay que están ocupando un espacio.
No me queda otra que editar el mensaje, cuando compruebo que lo comentado sobre el inglés y la página en la que aparece semejante indicación, en estos momentos es común para todos y cada uno de nosotros, incluido un servidor. Todo lo cual no desvirtúa lo comentado acerca del nick en cuestión.
Última edición por Valmadian; 26/06/2010 a las 17:16
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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