“Consigamos poner en la Sede de Pedro a uno de los nuestros y así los católicos nos seguirán a nosotros creyendo que siguen al Papa”: masones franceses a principios del siglo XX




Masones Franceses: “Consigamos poner en la Sede de Pedro a uno de los nuestros…”




Tímida, pero certera, afirmación de Pedro Rizo en su editorial Plano Picado y Contrapicado del 13 de mayo pasado:


Parece mentira lo que está ocurriendo en el gobierno de la Iglesia, pasa ya de medio siglo. Algo así como si el Espíritu Santo abandonara a sus pastores o, más insólito, como si hace muchos años no lo hubieran tenido de su parte. Allá ellos; cabeza tienen para pensar. Y ante el hecho de insistir en nuevas estupideces de ininteligible caridad con los negadores de Nuestro Señor, nuestra jerarquía parece obligada a estar y figurar como si fueran lo que fueron pero ya no son. Porque como es obvio si no guardan la fe ya no son nada. O, si acaso, la nada con gaseosa de sedas y púrpuras. Es así de crudo y fuerte, y así seguirá siendo en tanto que no expulsen de la Iglesia a los enemigos que se han adueñado de sus voluntades y con ellas del aparato de gobierno.
Luego añade una nota: Documentos de logias masónicas intervenidos por la policía del Mariscal Petain describían un plan con este objetivo:




El masón francés Vincent Auriol, impone la biretta cardenalicia a Angelo Roncalli, futuro antipapa Juan XXIII.




“Consigamos poner en la Sede de Pedro a uno de los nuestros y así los católicos nos seguirán a nosotros creyendo que siguen al Papa”.