Pues resulta que mis elucubraciones acerca de como este incubo ha obtenido las 248 formas consagradas estaban equivocadas. En mi correo electrónico me he encontrado la explicación y es aún por de lo imaginado:


Este individuo ha estado comulgando en 248 iglesias, según él mismo dice, de Madrid y Navarra, para robar las formas consagradas.

Se ha fotografiado mientras lo hacía

y ha colgado esas imágenes en las redes sociales.

Luego ha utilizado las formas robadas para formar en el suelo la palabra "pederastas".



No cabe mayor perversión y maldad. ¿Qué castigo le corresponde? Uno debería aplicársele en esta vida, el otro no quiero ni imaginarlo en la otra vida. El Juicio de Dios con semejante bestia será implacable. ¿Cómo era la sentencia de Putin sobre los terroristas? ¡Ah, si!: "El perdón es cosa de Dios, yo lo que hago es enviarlos con Él." Ese tal AZCONA es un terrorista.