En Venezuela es curioso ver como población blanca, de indudables origen español, en la gran mayoría de los casos, acusa a España y a los españoles de las atrocidades practicada por los conquistadores, cuando ellos en el 80% seguramente son descendientes de esos conquistadores. Repito, resulta curioso y hasta risibles ver como pueden acusar a un español, a lo mejor de Murcia, Galicia, Andalucía o Castilla de ser culpables del “genocidio” indígena cuando lo más seguro es que ninguno de los antepasados de estos españoles jamás estuvo por esas tierras americanas. Es, supongo, una manera “elegante” de quitarse responsabilidades de encima, echándole un pelín de cara dura, claro, aunque sea inconcientemente. Todos queremos ser los “guenos” de la película.
Mi madre cuando vivió en Venezuela recuerda una anécdota referente a este tema. Conoció a una venezolana que aunque mestiza era bastante clara de piel, con facciones más bien de blanca. Un día hablaron de este tema, de la “crueldad” de los conquistadores, por supuesto que la chica venezolana acusaba a los españoles de ser malísimos. Mi madre en un momento dado de la conversación la interrumpió y le pregunto como se apellidaba ella, esta le contesto que Romero, mi madre la contesto que escarbando en su pasado seguro que encontraría a uno o más españoles malvados, antepasados suyos, que ella le gustará o no sería parte de esos conquistadores, es más, le dijo que en su caso, la de la chica, si era seguro que descendiera de uno de esos “crueles” españoles, pero en el suyo, el de mi madre, no. Según cuenta mi madre al final la chica dejo de discutirle y se quedo pensando en el asunto. Hay que hacer pensar a la gente, muchas veces lo evidente cuesta asimilarlo.
En cuanto a lo del señor Saddan Husein reconozco que no me caía bien ese sátrapa, que asesinaba a su prójimo a buen ritmo, pero también es verdad que fue mimado por Occidente hasta que resulto molesto y entonces… ¡¡Qué cosas!! de un día para otro se convirtió en un señor muy malo. Cuanta hipocresía.
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