La llamada Asociación Alternativa Laica ubicada en Toledo y con un raspante centenar de socios, (habría que ver si todos están al corriente del pago de sus cuotas, sino por ley a la p... callle), es decir, que seguro que caben en un taxi, ha presentado ante el Gobierno en dicha población de tan laica raigrambre, dos escritos de protesta ante el Rey y el Presidente del Gobierno por la presencia del Crucifijo y de La Biblia en el acto de toma de posesión de los ministros del nuevo Gobierno.

Recuerdan en sendos escritos que en el art. 16.3 de la Constitución se proclama que ninguna confesión tendrá carácter estatal mientras que el Crucifijo y La Biblia son símbolos "inequívocamente cristianos".

Se acogiéndose al art. 29 de la Constitución y a la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Petición, afirman que "la pervivencia de estas prácticas en algunos actos oficiales son impropias de un estado (sic, con minúscula) moderno y democrático y suponen una falta de respeto (más sic) al principio de neutralidad y de igualdad consagrados (re-re sic) en nuestro ordenamiento jurídico y político".

Uno de los representates de esta asociación (de gran impacto social y por ello declarada de interés general) es abogado y recuerda el plazo de 3 meses que tanto la Casa Real como la Presidencia tienen para responder. En caso contrario se puede presentar una demanda de protección de los derechos fundamentales por la vía contencioso-administrativa... ¡Uhhh, qué miedooooo!

Pero estos individuos que esgrimen el art., 16.3 no completan el texto del mismo:

"Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes publicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones"


Es decir, que si bien el Estado es aconfesional, lo que no es lo mismo que laico, lo cierto es que se reconoce que la sociedad española es mayoritariamente católica, por ello es por lo que se mantienen unas especiales relaciones (no siempre como se debe) de cooperación con la Iglesia Católica.

Yo como católico y como español exijo, acogiéndome al art., 29.1 de la Constitución, que el Crucifijo y La Biblia figuren siempre en todos los actos públicos de todos los organismos de tal naturaleza, así como su presencia imperativa en las aulas en todos los centros públicos de enseñanza.

No, si al final nos van a obligar a movilizarnos.