Hoy ví esa reflexión por ahí, y me parece la forma más sintética y perfecta de resumir la diferencia entre nacionalismo y patriotismo.
Asi que aquí queda compartida para que no se pierda.
Hoy ví esa reflexión por ahí, y me parece la forma más sintética y perfecta de resumir la diferencia entre nacionalismo y patriotismo.
Asi que aquí queda compartida para que no se pierda.
Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
Creo que la frase ganaría en claridad así formulada:
El nacionalismo, todo nacionalismo, es al patriotismo como el egoísmo al amor propio.
Es decir, es lícito tener amor hacia lo tuyo (en este caso, tu patria) pero sin que degenere en egoísmo y desprecio sistemático a los demás. Una visión muy joseantoniana del nacionalismo, amén de tradicional, que comparto. Ahora bien, creo que en España no andamos precisamente sobrados de amor por lo nuestro, sino que, por el contrario, somos los más acomplejados del mundo y creemos que lo de fuera siempre es mejor. En ese sentido, creo que un poco de nacionalismo del tipo "Hispania über alles" o "Rule, Hispania" tampoco nos haría excesivo daño. Yo no me voy a inquietar lo más mínimo si a los españoles de repente les da por ciscarse en Europa.
Por otra parte, conviene tener presente que no todo el que se declara nacionalista es consciente de esa carga negativa y, por tanto, no es justo atribuirle de entrada ese antitradicional egoísmo de los pueblos.
«Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.
El matiz que ha aportado Kontra me parece oportuno; igual no sé si la máxima se aplica a todo el nacionalismo. No por su naturaleza, pero sí por su grado de madurez histórica. Es decir, creo que define bien a todo nacionalismo en su génesis: pero cuando el polvo de la historia hunde a patria y nación en una misma materia - porque la tierra de los padres (y de los abuelos) pasa a ser la nación - la frase deja de aplicarse. Siempre y cuando, como ha subrayado Kontra, no se estime lo suyo al punto de despreciar lo de otros.
En el amor, como en la guerra, se requiere de total entrega, la más absoluta de todas, pero como todo concepto puramente práctico, la distancia entre la visión estática y saludable y la visión autolesiva es demasiado pequeña, por eso el egoísmo es la lacra del amor, como lo es también de la guerra. El amor , como estado ligado a emociones, puede desembocar por medio de ellas, entre otras, en egoísmo. El egoísmo conlleva soberbia que hace automáticamente desaparecer el amor por un aguachirri de emociones más o menos intensas pero que, como toda emoción, no son duraderas. En el momento que desaparecen esas emociones, por la mera costumbre, ya no queda nada.
En este sentido, el egoísmo es una de las lacras del amor.
En lo referente al patriotismo, entendido este en su concepto clásico, fuera de polémicas y de exclusivismos, hemos de entender la Patria como mero medio y no como fin. El patriotismo no se concibe sin el coronamiento de las unidades menores que componen la patria, en el caso español, las naciones hispánicas, es decir, el patriotismo implica subsidiariedad (sistema de articulación de lo uno y lo múltiple), reconocimiento y amor. Por ello el concepto de patriotismo hispánico requiere del fuero como seguro y medio de alianza y requiere de la tradición religiosa como elemento cohesionador, ya que sin esta tradición, el patriotismo hispánico dejaría de tener sentido. Por ello, el patriotismo afianza y asegura la nación, pues es un pilar de la patria.
En cuanto al nacionalismo, como sistema conceptual puramente liberal es unificador y centralista, ya no es un medio, sino que convierte la Nación en un fin, en una especie de ídolo por el cual todo tiene un sentido, y mientras la nación subsista y sea fuerte, no importará el método utilizado para ello.
El Patriotismo , como el amor, requiere de entrega, pero también de emociones, y como en el caso del amor, hay una distancia muy corta entre la visión saludable y la insalubre, por ello, la emoción acaba por derivar el patriotismo en nacionalismo, y cuando esas emociones pasan, por que no son duraderas, no queda nada.
En mi opinión, la frase aportada por Donoso es una síntesis perfecta.
Como todas los conceptos cuando se hacen concretos, se puede matizar porque personas y circunstancias hay muchas, pero a nivel de idea, el nacionalismo es una perversión y el patriotismo una virtud.
Visto así, la comparación con egoísmo y amor (no exclusivamente propio, también amor a la familia y al prójimo), es impecable.
Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
Dentro de las matizaciones, hay que considerar que el nacionalismo no necesariamente es una "Idea", o "ideología", sino, más bien, una natural defensa de las Tradiciones de una Nación, contra los poderes Mundialistas, Plutocráticos, Sinárquicos, Logísticos, Bolcheviques-Universalista, etc, que pretendían su destrucción o sometimiento.
Precisamente ante ese impiadoso asedio que sufrieron las Naciones (ej. Alemania, Italia, Rumanía, España, Portugal, etc), surgieron "naturalmente", no "ideologicamente", los Movimientos Nacionales.
Puede que los mismos hayan tenido ciertos errores doctrinarios, pero en mi modesta opinión primaba en ellos un instinto ultimo de supervivencia contra el ataque del Leviathan-Cartagines. (no era una cuestión "ideológica").
Estos Movimientos no se enfrentaron entre si, sino que por el contrario -en muchos casos- simpatizaron, se apoyaron e incluso combatieron juntos.
Y cientos de miles y miles de ellos murieron en lo mejor de su juventud...enfrentando a los nomades bolcheviques.
Claro que todo esto daría para unas "jornadas", y algo más, pues el tema es extenso y complejo.
En tan pocas lineas, y por este medio, se hace difícil, y puede dar lugar a malas interpretaciones.
Espero que no sea mi caso...
Además hoy día es políticamente absolutamente incorrecto.
Coincido plemamnete con la frase en lo que toca a los nacionalismos que caen en la "Ideología", en el sectarismo, o en el fanatismo.
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