NI QUISQUI NI QUISQUE
NI QUISQUE NI QUISQUI
Cuando vi esta fotografía lo primero que pensé es que tal vez se tratara de un estilita -de esos que se encaramaban a lo alto de una columna y, allí arriba, se quedaban rezando y haciendo penitencia; o sea, un digno descendiente espiritual de San Simón Estilita. Como pueden ver, tengo una sólida cultura teológica que no me sirve nada más que para agarrarme mosqueos cuando veo a tanto tonto en la iglesia (digo en el templo y también digo en la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana: ya sabe el lector, me refiero a esos que le bailan el agua al Zeitgeist, el "espíritu del tiempo" de los tudescos).
Pero, atendiendo a la fotografía y percatándonos del mono de trabajo que viste este hombre, pensé que más bien se podría tratar del último trabajador que quede en España. Sí, digamos que algo así como el último mohicano o el último de Filipinas.
¿Por qué no baja de esas alturas este héroe del trabajo?
Hay que tener en cuenta que, imaginando que la fotografía se hiciera en España, la respuesta sería bien sencilla: este padre de familia temerá que, poniendo el pie en el suelo, lo despidan y le manden a la oficina del paro, que está hasta la bandera, que no cabe un garbanzo más. Hace muy bien con temerlo, pues salta a la vista que aquí, en "este país" -como dicen los que parecen tener alergia al nombre España- cualquier organización no-gubernamental seria (pincha en: PONGAMOS QUE HABLO DE CÁRITAS) es, está demostrándose, más eficiente para ofrecer empleo que cualquier oficina del INEM.
¿Por qué será esto así? ¿Cómo nos podríamos explicar que una asociación no-gubernamental pueda desempeñar mejor el cometido que las oficinas estatales (llamadas de empleo) no son capaces de realizar?
Haremos bien en pensar que el hecho de ser no-gubernamental es la clave. Y si lo estatal/gubernamental no es eficicaz para hacer una política de empleo, pues una de dos: o es que no quieren dar empleo... o es que son unos inútiles. En ambos casos, me da igual, no se merecen el pan que se comen. Lo de inútiles nos lo tienen bien demostrado desde que inventaron este Estado hipertrofiado. Lógicamente, me refiero a los políticos, a los responsables de esta situación, a los que se van de rositas a contar nubes después de dejar que todo se hunda a su alrededor (menos las asociaciones adictas) y al que ha dejado que todo se hunda, por estar en la hamaca y creer que así llegaría mejor a La Moncloa; claro que sí: no voy a fustigar al pobre funcionario que atiende (mientras atienda dignamente).
Y así las cosas, si CÁRITAS realiza mejor el oficio de buscar empleo a los desempleados (mucho mejor de lo que lo hacen las oficinas del Estado) la pregunta a la que la lógica nos dirige es: Entonces, ¿para qué estas oficinas estatales? La lógica es implacable. Estas oficinas pueden ser clausuradas cuando se quiera, no hacen mayor cosa que llevar el censo de los parados (y para ese viaje no son menester tantas alforjas). Los edificios podrían utilizarse mejor como centros de CÁRITAS -para que reparta comestibles y ropa- o reconvertirlas en oficinas de empleo, dirigidas por CÁRITAS.
Con el gobierno de quisque o quisqui... Queda sobradamente demostrado que cualquier coincidencia que este Estado tenga con la auténtica España (con sus gentes y pueblos diversos) es una simple casualidad.
Si en España no hay trabajo es por la devastación del tejido industrial de nuestra Patria en las décadas de perruna sumisión a los dictados de entidades extranjeras (Comunidad Económica Europea, Trilateral & Co.).
¿Cómo coño puede haber pleno empleo en una nación dedicada al sector de servicios que ha hecho tabla rasa de su industria? Turismo, mucho turismo -eso nos dicen, desde los tiempos de Fraga. Como si fuésemos un zoológico, que vengan a España, que nos vengan a ver, que vengan a echarnos fotos ¿eh? Esa es la política que se ha estado realizando durante décadas, mientras la industria fuerte, la siderurgia, los astilleros, las minas... Todo eso ¿a quién se lo han vendido, eh? ¿quién les ha pagado a los traidores para cerrar nuestras fuentes de riqueza digna? Han cobrado la mordida y ahora dejan que nos muerdan los perros de la indigencia y el hambre.
Nos hicieron creer que seríamos un paraíso turístico. Y ahora, sin industrias, todavía se preguntan que por qué hay tanto paro. ¿Es que íbamos a ser todos camareros? ¿Íbamos a ser todos guías turísticos? ¿Los limpiabotas del extranjero que viene a echar fotos? ¿Eh? Todas las dignas fuentes de riqueza se han ido a la mierda y el 1º de Mayo resulta, en una España que está mano sobre mano, un sarcasmo. Una nota de humor negro que envenena la sangre de cualquier español decente.
LIBRO DE HORAS Y HORA DE LIBROS
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