"La Unidad Católica es la primera ley fundamental de la sociedad española, y contra ella, o no informada por ella, no hay ley que obligue, ni derecho que prevalezca, ni autoridad legítima, ni enseñanza lícita, ni doctrina libre, ni obra permitida, porque ella es nuestra constitución secular, raíz, base, norma y guía de toda autoridad y de todo derecho, y código supremo de toda acción y de toda doctrina".
Ramón Nocedal y Romea
Agencia FARO