Re: La Historia sí se repite
Afirma la expresión popular que arrepentidos los quiere Dios, y sí, eso es muy cierto, pero lo que ya no es tan loable es que el arrepentido pase por descubridor del pecado y no reconozca que ha estado incurriendo en él. Porque el pecado para ser perdonado necesita del arrepentimiento, y también del propósito de enmienda para no olvidarlo y volver a incurrir en él.
Lo mismo podríamos decir de aquello otro que afirma que nadie se acuerda de Santa Bárbara nada más que cuando truena. Y es que las cicunstancias de hoy en día a través de los hechos que acaecen, nos aproximan cada vez más a aquella situación de hace noventa años, cuando los buitres antepasados de los actuales buitres aupados a un Poder que no se entiende como pueden seguir ostentando -en realidad por que nadie mueve un dedo-, nos traen los mismos vientos huracanados del golpe de Estado de 1931. Con el mismo discurso, con el mismo rollo o mantra de odios perpetuos que nunca se les cae de la boca, llena ésta de garbanzos duros, o de polvorones y así les sale decir "democracia" con polvorones en la boca, pues no puede ser.
En España tenemos un grupo de tarados y taradas, los más tarados y taradas entre todos los tarados y taradas, así que cuidado con el tema, a los que todo parece salirles bien, según su tan peculiar como falso modo de ver ciertas cosas. El problema es que este grupo maneja el dinero público, cargos, la Economía sea la macro o la micro, la sanidad y el aleccionamiento ideológico en el sistema educativo. Así que apañados estamos. La mal llamada Transición, cuyo verdadero nombre es Traición y Ruptura, no fue modelo de nada, tal como nos han vendido a precio de saldo. Tampoco fue un periodo de esplendor económico, como también nos colaron los peperonis con su Aznarín al frente, por mucho que éste hable a las gaviotas. Lo cierto es que el del bigote cometió errores monumentales que nos han conducido hasta hoy: condenar el franquismo en el Congreso; implantar el sistema de la cigarra en los españoles cuando instaba continuamente al consumo en lugar del ahorro (el de las hormigas para cuando llegasen las vacas flacas y llegaron con Tarado I); y la eliminación del servicio militar que permitía a los jóvenes tratar con muchos otros de distintas regiones, así como aprender la disciplina necesaria para la vida civil que hoy se ha transformado en el sistema de la coña marinera. Así que, Aznarín lo mejor que puede hacer es coserse la boca de una vez y jubilarse del todo.
Por todo ello, lo que leemos en el artículo subsiguiente no deja de tener su guasa. Uno de aquellos que aplaudieron la Traición y Ruptura, que colaboraron activamente en ese proceso, que estuvieron con los aznarines y los rajaditos, viene a descubrir que la culpa de la guerra civil la tuvo la Segunda República. Yo no sé si es que no saben que hay bibliotecas y archivos, o es que están tan ocupados en sus faenas que no tienen tiempo ni de enterarse, ni de ocuparse de las cosas reales en lugar de las banalidades cotidianas en las que tanto se afanan. O sea, a buenas horas mangas verdes, haber hecho que los acontecimientos fueran de otra manera, que se hubiesen conducido por otros cauces, podían haber blindado la Historia, actuando en silencio si se quiere, haber atajado el marxismo como causante de los mayores y peores crímenes contra la humanidad. Pero no, los tuvieron como cómplices para sus traiciones -cría cuervos y te sacarán los ojos-, y cuyas consecuencias las estamos sufriendo hoy. Y que nadie olvide esto, no es premonición, simplemente es ser consciente de que el camino que llevamos nos conduce inexorablemente a otro baño de sangre si alguien no lo remedia. Al tiempo.
1984. Ignacio Camuñas se yergue como la voz del sentido común en la España actual: la II República es la culpable de la Guerra Civil
La II República fue una democracia homicida que se dedicó a asesinar cristianos. Franco acogió a los católicos-víctima y, gracias a ellos, ganó la guerra.
Eulogio López 21/07/21
La diferencia entre el socialismo de 1931 y el Sanchismo de 2021 es sencilla: los republicanos hacían la revolución, que consiste en retar al Estado desde la calle, a ser posible asesinando a cuantos más adversarios mejor. Pero a eso no se atreven el socialismo y el comunismo del siglo XXI. Por eso, el neocomunismo pretende hoy tomar el control del Estado por métodos democráticos y hacer la revolución desde arriba. Eso es el sanchismo.
Ahora bien, para perpetrar tamaña hazaña no sólo hay que cambiar el presente: antes hay que cambiar el pasado, reescribir la historia, que es lo justificará cualquier desafuero presente. Eso es lo que ocurrió en Madrid, ayer martes, con la aprobación por el Consejo de Ministros, en segunda lectura, de la Ley de Memoria Democrática, la nueva aberración de Pedro Sánchez.
El Sanchismo quiere recomenzar la matanza de 1931 pero, como no se atreve, utiliza el democrático poder del Estado para fulminar la democracia, con una gran mentira.
El martes, el nuevo ministro de Presidencia, Félix Bolaños, presentaba en Moncloa, ante un periodismo vigilado y controlado pero, sobre todo, abotargado por la acedia mediática, iniciaba la puesta en escena del gran fraude: la II República fue un régimen democrático e inmaculado. Los milicianos que asesinaron a sacerdotes, religiosos, laicos, a cualquiera que fuera cristiano o de derechas, eran demócratas perseguidos por el fascismo.
El Valle de los Caídos, verdadera obsesión sanchista, no era un lugar religioso de reconciliación entre los difuntos de ambos bandos tras una guerra fratricida, sino un repugnante campo de exterminio fascista. Toda una manipulación histórica, propia del Ministerio de la Verdad del orwelliano 1984, que supura odio a la fe y deseos de venganza. Mientras, la manipulación más grosera de RTVE, nos seguía presentado el debate oficial entre la postura moderada del Gobierno y la exaltada de todos los majaderos que anidan en el Congreso, por ejemplo la CUP o Gabriel Rufián.
La Ley de Memoria Democrática trata de reescribir la historia para justificar la España sanchista. Para ser exactos, socio-comunista
La virtud debe estar justo en medio de las posturas y no olviden que ambas coinciden en el anhelo por escarbar y mover cadáveres de hace 85 años se les queda corto.
Las tiranías siempre cambian el pasado para justificar el presente. Y ahí surge la voz de Ignacio Camuñas, ex ministro de la UCD de Adolfo Suárez y uno de los fundadores -fue quien escribió el primer programa- de Vox. Camuñas ha escandalizado a todo el arco parlamentario al asegurar, ante ese hombre de mente y boca abiertas que es Pablo Casado, que la culpa del alzamiento del 18 de julio la tuvieron los gobiernos homicidas de la II República -eso sí, muy democráticos- y que, por tanto, Franco no dio un golpe de Estado. Bueno, esto último me es un poco igual: lo que sí puedo decir es que, si yo hubiera vivido en 1936 me habría apuntado al bando rebelde, me habría ido con Franco. ¿Cómo no iba a hacerlo si por el simple hecho de entrar en una Iglesia te mataban?
Pues bien, ahora con la ley Calvo-Bolaños te pueden encarcelar simplemente por decir lo que dijo Ignacio Camuñas y que tantos españoles -sobre todo aquellos que han leído algo de historia- piensan.
Los socialistas del PSOE y los comunistas de Podemos no se atreven a hacer la revolución violenta de los milicianos de 1936 (y de 1931). Por eso, ahora pretenden hacerla desde el Estado.
En resumen, Ignacio Camuñas se yergue como la voz del sentido común en la España actual: la II República es la culpable de la Guerra Civil: ¡Gran escándalo!
La II República fue una democracia homicida que se dedicó a asesinar cristianos. Franco acogió a los católicos-víctima y, gracias a ellos, ganó la guerra.
Y más: el Sanchismo quiere recomenzar la matanza de 1931 pero, como no se atreve, utiliza el democrático poder del Estado para fulminar la democracia, con una gran mentira desmemoriada.
Y sí: los socialistas del PSOE y los comunistas de Podemos no se atreven a hacer la revolución violenta de los milicianos de 1936 (y de 1931). Por eso, ahora pretenden hacerla desde el Estado. Estamos en ello.
https://www.hispanidad.com/politica/...27588_102.html