En primer lugar desearos a todos un feliz año 2008. A modo de presentación, indicaros que si bien doctrinalmente provengo del falangismo, he ido evolucionando hacia posturas más cercanas al tradicionalismo, desencantado del progresivo abandono de algunas de las más inamovibles trincheras que hasta ahora creía que defendíamos. Prefiero honra sin barcos (léase votos) que barcos sin honra. Mi posición respecto al tradicionalismo es más visceral que elaborada, así que os pido de entrada disculpas por mi falta de conocimiento profundo del tejido ideológico que sustenta este movimiento. Un saludo a todos.