Re: Anna Catalina Emerick
Yo no conozco sus escritos, pero hace poco leí ese trabajo de Orlando Fedeli, y la verdad es que después de leerlo no parecen tan recomendables los escritos de la famosa vidente, lo cual no quiere decir que no tenga su parte de bueno o que, al menos en algunos casos, se ajuste a la verdad. De todos modos, todavía no está canonizada, y la Congregación para las Causas de los Santos dijo que tendría en cuenta la información aportada por Fedeli. Y aunque llegue a ser santa, ser santo no significa necesariamente ser perfecto ni que no se pueda equivocar alguna vez. El mismo Tomás de Aquino, siendo una de las más preclaras lumbreras en filosofía y teología, a veces yerra (por ejemplo, en su misiogina y, lo que es peor, al no creer en la inmaculada concepción de María). Y si alguien que se guía por la razón puede errar, con más motivo puede hacerlo quien que se guía por algo tan subjetivo como pueden ser sentimientos y visiones, tan propios de los místicos. Por eso la Iglesia siempre ha sido muy prudente en todo lo relacionado con apariciones, revelaciones personales y cosas así.
Por el momento recomiendaría prudencia y esperar. Claro que, si alguien puede aportar más información, será de agradecer.
Re: Anna Catalina Emerick
Tengo el librito de sus visiones, pero no lo he leído aún. Además, considero que este es un tema muy delicado y prefiero no emitir juicio u opinión alguna. De todos modos, acordaos también de los problemas que aquejaron en su tiempo a Santa Teresa.
Re: Anna Catalina Emerick
Cita:
Iniciado por
Valmadian
Tengo el librito de sus visiones, pero no lo he leído aún. Además, considero que este es un tema muy delicado y prefiero no emitir juicio u opinión alguna. De todos modos, acordaos también de los problemas que aquejaron en su tiempo a Santa Teresa.
Pues si es un librito, no será muy completo, porque el enlace que puso Erasmus a Panorama Católico Internacional se abre con el anuncio de una oferta de la obra en diez tomos. En todo caso, creo queno se puede comparar con Santa Teresa. Por lo menos en lo que he leído de sus obras no he visto nada raro como algunas de las cosas Ana Catalina Emmerick. Sea como sea, el tema es como dices muy delicado y tampoco quiero arriesgar un juicio o una opinión.
Re: Anna Catalina Emerick
También aparece como dudosa "Mística Ciudad de Dios", de sor María de Agreda:
http://montfort.org.br/index.php?sec...53453&lang=bra
Esta se puede descargar en Stat Veritas, sitio que ahora no está disponible:
http://www.statveritas.com.ar/
Re: Anna Catalina Emerick
Bueno, la verdad es que no había abierto el enlace de ERASMUS, y me refería por "librito" al titulado La Amarga Pasión de Cristo, obra en la que se recogen sus visiones de los últimos días del Señor en este mundo.
Y al parecer, en tales visiones se inspiró M. GIBSON para realizar su película. Lo siento si "metí la pata".:(
Re: Anna Catalina Emerick
Visión de 2 de Julio de 1820
“…Desde aquí fui por mares e islas, y entendí los bienes y desdichas de ellas, notando que las más solitarias eran las más felices: y hacia occidente llegué a la patria de Javier, donde vi muchos santos y el país ocupado por soldados.
“Vi gozar a este país de relativa tranquilidad en comparación de la patria de San Ignacio adonde llegué, hallándola en espantosa desdicha. Vi extenderse las tinieblas sobre todo el país, en el cual hay un tesoro de merecimientos y de gracias.
“En el centro de este país estaba yo. Reconocí el lugar donde hacía algún tiempo había visto el cuadro en que algunos eran arrojados al fuego, y vi que por último los enemigos interiores se acercaron por todas partes y arrojaron al horno a los mismos que habían atizado el fuego. Y vi extenderse por el país una confusión espantosa. Aquí es Babel. Y vi por todo el país una cadena de sectas secretas y una agitación como en Babel.
Vi en este país perecer todo lo que es santo, e implantarse la impiedad y la herejía. Acercábase también la guerra civil y con ella una total ruina.
“Y vi las anteriores obras de innumerables santos y a los santos mismos. Nombraré solamente a Isidoro, a Juan de la Cruz, a Juana de Jesús, y especialmente a Teresa, muchas de cuyas obras y visiones vi. Me fueron mostradas las obras de Santiago, cuyo sepulcro está en una montaña, y vi que muchos peregrinos han encontrado aquí la salud. Mostróme también mi guía la montaña de Monserrat y los ancianos ermitados de los primeros tiempos que allí habitaron, y tuve una visión muy conmovedora de ellos, pues vi que no discernían los días de la semana, sino partían pan en siete pedazos, uno de los cuales tomaban ellos cada día, y así contaban los días de ella…
“Vi por otra parte tantas y tales desdichas en aquel país y tantas gracias holladas y tantos santos e imágenes de ellos, que dije para mí: “¿Por qué he de ver yo, miserable pecadora, todas estas cosas? No puedo referir muchas cosas, ni aún en gran parte entenderlas.”
“Entonces me dijo mi guía: “Cuenta de lo que has visto lo que puedas. Tú no acertarás a contar las almas que leyendo esta relación algún día, serán consoladas, animadas y sostenidas por ella. Hay muchas historias de semejantes sucesos y gracias, pero en parte no fueron convenientemente escritas ni concebidas y las antiguas son desconocidas y están viciadas de criminales imputaciones. Lo que tú digas estará convenientemente concebido y redactado, y producirá mucho fruto de bendiciones que tú ahora no comprendes”.
“Esto me consoló, pues en los últimos días estaba muy cansada y me había vuelto escrupulosa…
(C. E. Schmoeger: Vida y visiones de la venerable Ana Catalina Emmerich, Madrid 1999)