El debate monarquía-república es uno de los que menos resultados produce. Ninguno de los sistemas es infalible, ambos tienen una lógica que los justifica. Una monarquía liga el gobierno del país a una familia en concreto, una república democrática la deja en manos de partidos de los que nunca se sabe a quién sirven realmente, una república aristocrática requiere que haya tales aristócratas, pero este sistema me parece que no sale mucho de la teoría. Es igual, siempre se llegará más lejos con un buen Rey que con una república corrompida, y viceversa, y tan difícil es purgar una dinastía o un rey acabado como un parlamento inútil. Lo que se ha de pedir a un sistema es que funcione, no que tenga cierta forma.
Marcadores