Entrevista a Cesar Alcalá. Historiador, estudioso de las checas en Barcelona. Autor de Checas en Barcelona, de la editorial Belacqua.
¿Qué significa Checa?
-Es la abreviatura del ruso Cherzvicahinaya Komisia (comisión extraordinaria), eufemístico nombre que tuvo la primera policía política soviética, que fue creada por Lenin en 1917.
¿Y qué fue en España una checa?
-Una celda cerrada del todo, sin barrotes, muy estrecha, verdadera cámara de tortura. Durante la Guerra Civil las hubo en Madrid, Valencia y Barcelona. Se las llamó checas: ¡era una palabra que aterrorizaba a la gente!
¿Cuántas checas hubo en Barcelona?
-Una veintena. En pisos de las calles Muntaner, Sant Elies, Vallmajor, Portal de l’Àngel, Pau Claris, un par en la plaza Cataluña… La más terrible fue la de Sant Elíes: se sabía que quien iba allí… jamás volvía.
¿Por qué?
-Era el apeadero del matadero: desde allí se les llevaba a la Arrabassada o a los cementerios de les Corts o Montcada i Reixac para tirotearlos. También hubo en esa checa un horno crematorio de cadáveres. Anticipándose a los nazis, algunos milicianos arrancaron dientes de oro a los asesinados…
-¿Cuántas gente pasó por las checas?
-¡Miles de catalanes! Algunos pasaban semanas encerrados, a otros los torturaban… y enloquecían. A la mayoría los tenían en espera de ir sacándolos para matarlos de un tiro.
-¿Quién gestionaba esas checas?
-De julio de 1936 a mayo de 1937, los anarquistas de la CNT-FAI y las patrullas de control (comandadas por Erno Gero, enviado de Stalin), que recorrían Barcelona quemando iglesias y deteniendo a religiosos, católicos, carlistas, patronos, comerciantes…
-¿Acusándolos de qué?
-De ser gente de misa, gente de orden…
-¿Qué hacia el gobierno de la Generalitat?
-Lo presidía Lluís Companys, que no supo frenar aquellos crímenes, por lo que alguna responsabilidad de éstos podemos atribuirle. La pregunta es: ¿en qué grado?
-¿Qué respondería usted a esa pregunta?
-Que Companys era el presidente de todos los catalanes… y 8352 de ellos fueron asesinados en Cataluña de 1936 a 1939, muchos previo paso por checas. ¡Fue el 0,28% de la población catalana! ¿No debería haber hecho algo Companys para protegerlos?
-¿Qué se debería haber hecho?
-No sé, obligar a las patrullas a llevarse a los detenidos a la cárcel Modelo, y tutelarlos allí todo el tiempo necesario, evitándoles torturas y preservando de ese modo sus vidas.
-¿Qué tipo de torturas se infligía a los detenidos en las checas de Barcelona?
-Hierros candentes, picanas eléctricas en genitales, levantamiento de uñas, palizas, ahogamientos con agua, mutilaciones… ¡Y el diseño de las checas era una tortura!
-¿Por qué?
-Porque eran cúbicos de 2x1,5 metros de planta y dos metros de alto, con un camastro de obra con una inclinación del 20%: si te dormías, caías al suelo. ¡Y en el suelo estaba erizado con una serie de tochos que obstaculizaban los pies si intentabas caminar…¡
-Buf, que crueldad…
-Además, las paredes se calafeteaban de alquitrán por fuera y por dentro, con lo que el bochorno era sofocante. Y en una de las paredes se pintaban dameros, espirales, líneas y círculos con el fin de marear al preso…
-¿Tan sofisticado era aquello?
-Sobre todo desde mayo de 1937 hasta el final de la guerra, en abril de 1939.
-¿Por qué? ¿Qué pasó en ese periodo?
-Que tomó las riendas de las checas Alfonso Laurencic, refinado estalinista al frente del Servicio de Investigación Militar (SIM), la policía política del gobierno de la República… y las persecuciones se incrementaron.
¿Y qué pasó con los anarquistas?
-Los anarquistas y plumistas (troskistas) habían peleado en las calles de Barcelona contra las milicias comunistas del (PSUC) y las milicias de la Generalitat, y perdieron: fueron los Fets de Maig de 1937, que se cobraron 500 muertos. Después de eso, la República envió al SIM a poner orden en Barcelona.
¿Algún anarquista acabó en las checas?
-Sí, algunos izquierdistas fueron torturados y asesinados por no ser de la línea comunista estalinista, o por recelos internos…
-¿Se sabe cuantos?
-Sí: 139 izquierdistas no estalinistas. Se asesinó a 2039 religiosos y a 2163 civiles por no ser de izquierdas, y a 1199 carlistas y… Bueno, al final, como digo, fueron 8352 catalanes asesinados…, a los que los historiadores tienen muy injustamente olvidados.
-¿Por qué cree qué están olvidados?
-No les interesa remover el pasado… Pero creo que hoy estamos en condiciones de contar ya toda la verdad sin miedo.
-¿Acaso alguien tiene miedo?
-De entrada, los propios supervivientes: han querido olvidar… Uno de 90 años, me relataba su historia en tercera persona: “¡Para que no vengan a por mí!” ¡Y han pasado ya 70 años…! Era carpintero, católico y sobrevivió a tres años de checa y checa y a que, en la retirada republicana, se lo llevase de rehén hasta Francia… Lo suyo es un milagro.
-Cuénteme algún caso.
-Es horrible el de Eusebio Cortés Puigdengolas: fue descuartizado en la checa de Sant Elies y dado de comer a los cerdos…
-Qué espanto…
-Su delito: ser católico. Y la familia quedaba desamparada. A algunos los mataban en el mismo comedor de su casa, ante sus hijos… No hubo ni un juicio. A unos novios que sorprendieron casándose, los detuvieron y mataron, a ellos y al cura. ¡Para aquellos revolucionarios, casarse por la Iglesia era un delito que merecía la muerte!
Víctor-M. Amela
La Vanguardia
19/07/05
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