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Simón, vida de Bolívar, José Ignacio García Hamilton le devuelve al hombre de bronce su dimensión humana y lo muestra como un ser creíble que, más allá de su relevante periplo, padece las debilidades de cualquier persona: el huérfano indefenso, el diplomático rechazado por homosexual, el demagogo que adula a los mestizos, el militar ambicioso, el hombre que se va convirtiendo en comandante implacable que fusila sin piedad a los prisioneros y se constituye en dictador.
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Simón es posible vislumbrar al Bolívar símbolo de una América paradójicamente esclavizada por sus supuestos libertadores, luchador por la independencia y amante del poder absoluto.
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