Aunque los temas populares y de folklore no me van en absoluto, dejo un hilo curioso que he hallado al azar.

. .ETNOLOGÍA - Mancheguismo
VOCABULARIO CLÁSICO Y VULGAR EN LA MANCHA

(NOTA: Este texto ha sido extraído del capitulo dedicado por el gran folklorista Pedro Echevarría Bravo, al habla vulgar en tierras de La Mancha, en su Cancionero Manchego; más información el Blog de su hija María Luisa www.aldonzafolk.blogspot.com)
Con este trabajo hemos pretendido realizar un recuento de palabras de uso restringido, antiguas, en desuso (o casi), vulgarismos fonéticos y morfológicos, que hacen a nuestra habla un poco particular o restringida, aunque no sea exclusiva (en general) de nuestros límites locales. Así hemos ido relacionando alfabéticamente todos los vocablos encontrados, están las palabras aquí recogidas en trance de desaparición en buena parte. Y esto es así porque la palabra desaparece cuando desaparece el instrumento que le dio vida. Este marcado carácter agónico de muchas de ellas, así como la uniformidad fonética que los medios de comunicación han propiciado en los últimos tiempos, es lo que nos ha llevado a recopilarlas. Que no se pierdan del todo. Son parte de nuestro carácter o el recuerdo de nuestras costumbres.
Así hemos ido relacionando alfabéticamente todos los vocablos encontrados, señalando con una # los que no aparecen en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, o, si aparecen, no con esa acepción, y con un * los vulgarismos fonéticos y morfológicos.
El modismo regional manchego, esta impregnado de una gran cantidad de vocablos arcaizantes, coplas, rimas, refranes, cuentos, adivinanzas y romances. Ello es producto de la gran inventiva que da el saber popular de esta región sin igual, cuya gente parda (pequeños propietarios que, en unión de sus familiares, cultivan la tiera y sus viñejas) " se complace más en aumentar su caudal que en acrecentar el número de sus amigos", como afirmaba el Bachiller de Osuna.
El caracter manchego es de por sí bonachón, campechano, algo socarrón y, al mismo tiempo recelosillo y picaresco, muy parecido al de Sancho Panza, prototipo y estampa del aldeano manchego. "Ande yo caliente y riase la gente " o "dame pan y dime tonto" son algunos de los refranes que definen el caracter manchego. Por algo decía Cervantes que " los manchegos son gente envalentonada, de los de Cristo me lleva sintiendo el amor a mojicones. Y el famoso escudero en la segunda parte del Quijote, nos dice que la gente manchega es tan colérica como honrada.
En esta región hay muchos mancheguismos sin recoger y determinados cambios fonéticos, producto casi siempre de una pronunciación viciosa, como los que abarcan los vocablos siguientes:
alberido por albedrio
cautivar por cultivar
descubrido por descubierto
dispierto por despierto
mujuer por mujer
pelegrina por peregrina
cocote por cogote
ivierno por invierno
jumaera por humareda
lavija por clavija
sepoltura por sepultura
salampión por sarampión
premiso por permiso
pisebre por pesebre
mandurria por bandurria
tubillo por tobillo
uguas por uvas
alvellana por avellana
an cá por en casa de
antigüismo por antiguo
antiayer por anteayer
almenaque por almanaque
alcagüete por cacahuete
rilera por hilera
trompezar por tropezar
Existen también diversos giros y modismos en el hablar, frases o palabras sueltas, con distinto sentido al de otras regiones. De este género son las siguientes:
¿Ande fiste? por ¿Dónde fuiste?
aína si llego por apenas si llego
si fuas ido por si hubieses ido
sigún quiá por según quiera
¿sois vais ya? por ¿os vais ya?
veste de aquí por vete de aquí
vídolo venir por lo vió venir
¿vies solo? por ¿vienes solo?
vis con Dios por a la paz de Dios
Hay otros casos de metátesis, como :
bulra por burla
cudiao por cuidado
niervos por nervios
pedricar por predicar
trempano por temprano
Muchas veces suprimen la consonante r en los verbos terminados en ar, cuando llevan cualquier pronombre enclítico, verbigracia: convidalo, por convidarlo; remojalo, por remojarlo. En algunos verbos como verse, mirarse y hablarse, omiten la letra r y añaden una n al final. Por ejemplo: "Al vesen , se abrazaron". En otros por el contrario, suprimen las dos últimas letras, como: "Le tién envidia".
Las terminaciones de los participios pasivos regulares, de las conjugaciones (ado, ido), las convierte en ao, io, suprimiendo la de, como: pasao, por pasado; comío, por comido, etc.
En aquellos nombres cuya terminación es idéntica a los participios pasivos, suprimen la última silaba. Por ejemplo: almoha, por almohada; temporá, por temporada; na, por nada.
En algunos casos, la letra l la convierten en r, como arbañil, por albañil; barcón por balcon; y a la inversa, como alfileles, por alfileres; talleles, por talleres; y en otros, en cambio suprimen la letra d y r cuando los nombres terminan en dor o ra, por ejemplo: lañaor, por lañador; herraúra, por herradura.
También encontramos diversos vocablos que empiezan con la vocal u, como urraca, usagre, a la cual anteponen siempre la consonante bpara decir: burraca, busagre. Sin embargo se convierte casi siempre la silaba cu o gu en bu, como buchillo, por cuchillo; bujero, por agujero; buardián, por guardián; busano, por gusano, y al reves, dicen goína, por boina; gufanda, por bufanda.
Cuando la letra h se encuentra, generalmente, entre dos vocales, la convierten en b, así: abora, or ahora; buérfano, por huerfano; bueso por hueso, etc.

Particularidades del habla vulgar de La Mancha