La mayoría eran hijos de familias burguesas con estética "progre", "radika" o hasta "punk". Muchos iban fumando porros mientras estaban en la manifestación.
En general era gente que se gasta entre 50 y 100 euros cada fin de semana, tienen internet, videoconsola y moto y o son eternos estudiantes o no son capaces de conservar un trabajo más de dos o tres meses.
El ambiente era similar al de las pseudomanifestaciones antgloba de BCN de hace unos años. Son personas demasiado narcisistas, y esclavas de unas poses y unas estéticas propias de nuestro mundo capitalista, como para significar cualquier amenaza. En realidad estas manifas interesan para presionar un poco a las inmoviliarias y contructoras.
El verdadero problema de la vivienda está en el hecho de que en pocos años España haya alcanzado 45 millones de habitantes y que la cifra no deje de subir a un ritmo brutal.
Marcadores