Re: El mito de la Ciencia.
De antemano quiero dejar sentado que el Sr. PUNSET no es alguien que me caiga mal por si mismo. Tampoco tengo fijación alguna con él, es más, esta es la primera ocasión que lo cito desde que me registré en este sitio. Pese a su postura positivista y materialista, reconozco que resulta más amable y respetuoso que personajes como R. Dawkins, cuyas aviesas intenciones son evidentes, o igualmente con respecto a S. Hawking, investido de cierta aura de respetabilidad por la lástima que inspira, pero aficionado a sacar los pies --y hay que ver lo difícil que le debe resultar al pobre-- del tiesto puramente científico. Es un personaje muy aficionado a jugar a filósofo con bola de cristal de filosofía parda, de la de andar por casa, mezclándola con la Cosmología y, claro, los filósofos se echan las manos a la cabeza. Por supuesto, tengo no sólo por costumbre, sino porque forma parte de toda labor empírica, el mencionar mis fuentes, apoyarme en ellas y realizar la correspondiente cita de cada una, --léanse todas las menciones realizadas en este mismo hilo--, si, en alguna ocasión la cita queda suelta, suele obedecer al hecho de que no dispongo del dato específico en ese momento.
Por tanto, y acorde a lo que acabo de expresar, he aquí una muestra de lo que he afirmado sobre S. Hawking:
"También se trata de un libro acerca de Dios..., o quizá acerca de la ausencia de Dios. La palabra Dios llena estas páginas. Hawking se embarca en una búsqueda de la respuesta a la famosa pregunta de Einstein sobre si Dios tuvo alguna posibilidad de elegir al crear el Universo. Hawking intenta, como él mismo señala, comprender el pensamiento de Dios. Y esto hace que sea totalmente inesperada la conclusión de su esfuerzo, al menos hasta ahora: un universo sin un borde espacial, sin principio ni final en el tiempo, y sin lugar para un Creador." Carl SAGAN en Prólogo de:
Historia del Tiempo. Del Big Bang a los agujeros negros, AUSTRAL, ESPASA-CALPE, Madrid reedición 2007 de la versión de 1988.
Lo primero que uno piensa es ¿acaso este señor es teólogo?, quizás, tal vez, ¿se trata de algún especialista en Ontología? Pues la verdad es que no, este señor es y ha sido siempre un matemático que ha elaborado modelos cosmológicos, además, eso sí, de haber sido en su tiempo titular de la cátedra de Newton, el cual, por cierto, era cristiano. Luego, sus modelos cosmológicos no tienen otra consistencia que la de una pizarra llena de números y fórmulas que otros escriben por él. Y lo que sucede al respecto es que las mismas dificultades que entrañan para él sus especulaciones matemáticas, se reflejan en los argumentos precisos que otros han de hacer para desmontar sus hipótesis. De vez en cuando una cena apostada perdida y no pasa nada más. ¿Nada, de nada?
Pues no se, porque la pretensión a la que aspira, --usted mismo lo ha afirmado en su primer mensaje en este hilo--, es una quimera (aunque usted no haya usado esta expresión la da claramente a entender), y es que nadie ha logrado científicamente demostrar la existencia de Dios, pero igualmente negarla. Como ha dicho usted "sería el primero". Dejemos aparte, al menos por el momento, enfoques teológicos, metafísicos o de fe sencilla. Entonces, el Sr. Hawking en todos estos años ha cometido, no sólo un error al escribir el libro mencionado, sino un enorme fraude intelectual. Él en ningún momento ha podido llegar a conclusión alguna, carece de todo fundamento para ello, luego, con lo que concluye no es sino con una "convicción personal subjetiva" y nada científica, es decir, completamente fuera de la ciencia de la Física.
Por supuesto, podemos anticipar que el Sr. Hawking ya tenía entonces el ánimo o intención de sacar a la luz un nuevo refrito de todo lo anterior, se puede deducir de los términos de C. Sagan: "al menos hasta ahora". Recapitulando: Hawking pudo haber escrito su Historia del Tiempo en contra de Dios, ¿de Dios o de los creyentes? ¿Está Dios acaso al alcance de un pobre ser como Hawking, o se trata de lavar el cerebro de gente indefensa y acrítica? De cualquier modo, el invento funciona y él sigue llenándose los bolsillos porque el negocio editorial a la postre es lo verdaderamente importante.
Aún resulta más curioso y peculiar que el prologuista sea precisamente C. SAGAN. Este personaje famoso no por sus aportaciones a la ciencia, pese a trabajar en la NASA, sino por su famoso programa "Cosmos", cuando explicaba el modelo oscilatorio del Universo, lo hacía leyendo pasajes de las escrituras hindúes, concretamente las relativas a los años cíclicos de Brahma con la finalidad de ilustrar en qué consistía el universo oscilante --hipótesis ya abandonada desde los años 70 del siglo pasado-- y, por supuesto, sin hacer partícipes a sus espectadores-seguidores (hoy siguen siendo multitud) del absurdo de tales argumentos, así como de lo erróneo de tal teoría.
Sus obras divulgacionistas publicadas no resultan muy recomendables que digamos. Algunas son verdaderamente infumables, como El mundo y sus demonios y otras como La conexión cósmica son de traca. En ésta última, mucho menos conocida que las otras, el autor se explaya en fantasías que dejan a George LUCAS en pañales. Es un libro de ciencia-ficción y no me refiero a Contact, sino a que deja escapar sus fantasías sobre civilizaciones extraterrestres que ríase usted de Javier SIERRA.
¿Y quién lee estos temas? Básicamente gente muy joven, sin formación suficiente y adecuada, sin maduración alguna personal e intelectual, y dígales a esos jóvenes que se están equivocando. En este hilo intento llamar la atención sobre este problema, sobre lo preocupante que resulta que esa gente "crea" que eso es la ciencia. De vez en cuando suelo navegar por blogs y foros, en los que no me registro obviamente, que me dejan estupefacto. A veces me veo obligado a leer con detenimiento para captar las barbaridades que se escriben. No es que sean ateos, de estos los hay que al menos intentan razonar mediante argumentos, no, hablo de barbarie mental, de verdaderas lobotomías y ¿adivine de quienes son entusiastas seguidores? No importa que sean incapaces de entender una línea seguida de las que redacta Hawking, --con Sagan lo tienen más fácil--, pero como tienen un común denominador, todos participan de la misma falacia, no se nota mucho, o eso creen ellos.
Por supuesto, ignoran la existencia de otros hasta más divertidos que estos mencionados, y es que no hace falta ser un "divulgacionista" más o menos popular, para soltar toda clase de barbaridades, eso si, con "sello científico". De eso tengo intención de hablar, de destacar todo un conjunto de cuestiones mostrencas de puro abstrusas, con sus citas correspondientes, porque quienes somos católicos tenemos el derecho que nos asiste a la legítima defensa ante tanta agresión diaria en cualquier parte.
Última edición por Valmadian; 18/02/2011 a las 01:13
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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