Búsqueda avanzada de temas en el foro

Resultados 1 al 3 de 3

Tema: Dios y el principio antrópico del universo

  1. #1
    Avatar de ALACRAN
    ALACRAN está desconectado "inasequibles al desaliento"
    Fecha de ingreso
    11 nov, 06
    Ubicación
    Madrid
    Mensajes
    3,688
    Post Thanks / Like

    Dios y el principio antrópico del universo

    Dios y el principio antrópico del universo


    Ignacio Munilla.
    www.periodismocatolico.com 12/02/2004


    Cuando el hombre contempla con los medios científicos actuales la grandeza del universo, se siente abrumado. La Tierra es uno de los 9 planetas alrededor de
    la estrella Sol. Por su parte, el Sol es una de las 100.000 millones de estrellas que forman la Vía Láctea. Y, por último, al alcance de nuestros telescopios, hay unas 100.000 millones de Vías Lácteas.

    Sabemos hoy que esta inmensidad del universo está todavía en expansión. Hace 15.000 millones de años, toda la masa del universo estaba en un único punto, tal vez más pequeño que un átomo; de forma que tuvo lugar una tremenda explosión desde la que se ha formado el universo. Esta teoría del Bing-Bang, ya no es discutida por nadie. Se considera suficientemente probada. También sabemos que, por mucho que el universo sea inmenso, es finito, y acabará siendo una gran burbuja de vacío, oscuridad y frío; ya que todas las estrellas terminarán por apagarse.

    Pero más allá de los fríos datos científicos, nos planteamos legítimamente la pregunta por el sentido del universo. Algo así ocurre cuando el arqueólogo encuentra en una tumba antigua un artefacto desconocido. No le basta con que el estudio químico le explique sus componentes o que el físico le defina su masa, densidad o dureza; sino que inevitablemente se preguntará el "para qué" de ese artefacto. Y bien, ¿qué sentido tiene el universo? ¿Para qué existe algo tan grandioso que luego termina en nada? ¿Cuál es su finalidad? Sin duda alguna, la fe nos da respuesta a estas preguntas, pero la ciencia también nos presta una gran ayuda para contestarlas, en base al conocido como "principio antrópico".

    La palabra "antrópico" viene de la palabra griega "anthropos", que significa "ser humano". Y el principio antrópico viene a responder a la pregunta sobre la relación que hay entre la enormidad del universo y nuestra existencia. Y lo que afirma es que, por los datos y cálculos de la física, la conclusión más lógica es que "hay universo para que se dé la existencia humana". Cualquier cambio en los parámetros de la materia o de las condiciones iniciales y desarrollo de la evolución habría tenido como consecuencia la inexistencia de vida humana. Hubo un momento en el que estuvo de moda afirmar, en los ambientes científicos, que el hombre es una partícula de polvo sin importancia alguna en el universo. Sin embargo, como decía Louis Pasteur, "un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a Él". Y en el momento presente, una buena parte de la clase científica se maravilla al comprobar que todo parece estar pensado para que la vida humana haya sido posible en la evolución.

    Manuel Carreira, doctor en ciencias físicas, teología y filosofía, así como reputado astrofísico, señala que, si masa del universo en vez de ser 1056 hubiese sido 1057 ó 1055, las consecuencias habrían hecho imposible la vida humana. Y si la relación entre la carga positiva y negativa del protón y el electrón fuese distinta a la que es; es decir, si el protón no fuese 1836 veces más pesado que el electrón, entonces no estaríamos aquí. Y si la interacción de las fuerzas electromagnéticas y las gravitatorias fuese distinta a la actual; es decir, si dejase de ser la electromagnética 10 veces mayor que la gravitatoria, entonces también dejaríamos de existir. Y si el Sol fuese un 10 por ciento mayor o menor de lo que es, no estaríamos aquí. Ni tampoco sería posible la vida humana si la Tierra estuviese un 10 por ciento más cerca o lejos del Sol o si la Luna no estuviese en torno a la Tierra a la distancia y con la masa con la que está.

    Por limitarnos a un ejemplo concreto, la incidencia del planeta Luna en la vida humana es del todo fundamental ya que, sin ella, la Tierra giraría con mucha mayor rapidez sobre sí misma y se originarían unos vientos huracanados que harían imposible la vida humana. La gravedad de la Luna sobre la Tierra provoca que el eje de giro de la Tierra no sea perpendicular al plano de su órbita, lo que provoca las 4 estaciones (primavera, verano, otoño e invierno) con la consiguiente renovación de la naturaleza, y se distribuye el calor del sol de una forma mucho más uniforme en toda la superficie terrestre. Si no existiese la Luna y la Tierra tuviese en consecuencia el giro vertical, habría una franja central abrasada de calor y dos franjas extremas heladas impracticables para la vida humana. Todo ello sería incompatible con la evolución vital. Sin embargo, la Luna actúa como balancín y mantiene la inclinación del eje de la Tierra a 23´5 grados, justo lo necesario para que las condiciones de vida sean posibles.

    Es decir, el mundo ha sido creado con un ajuste finísimo en sus parámetros, hasta el decimal 50 de algunas de las constantes que definen las propiedades de la materia, para que haya sido posible que en la Tierra haya aparecido la vida inteligente. Einstein afirmaba en los últimos días de su vida, que para él la gran pregunta era si el Creador tuvo alternativas cuando creó el mundo o si, una vez que tomó la decisión de crearlo, tuvo que hacerlo exactamente como lo ha hecho, para que la vida humana fuese posible. Desde el punto de vista de la fe, el principio antrópico se entiende a la perfección. El hombre es la cumbre de la creación; todo el universo fue creado a su servicio.

    2004-02-17

    http://www.quenotelacuenten.org/apol...5.html?id=3490
    Última edición por ALACRAN; 10/12/2020 a las 18:36
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)



  2. #2
    Avatar de ALACRAN
    ALACRAN está desconectado "inasequibles al desaliento"
    Fecha de ingreso
    11 nov, 06
    Ubicación
    Madrid
    Mensajes
    3,688
    Post Thanks / Like

    Re: Dios y el principio antrópico del universo

    El “principio antrópico”
    Por fuerza la cosmología conduce a cuestiones fronterizas entre ciencia experimental, filosofía y religión. No es solo el caso de los sabios antiguos. También los físicos de hoy se plantean preguntas de esa clase, sobre todo a propósito del llamado “principio antrópico”. A partir de los conocimientos actuales, este principio señala que las leyes y magnitudes físicas fundamentales parecen cuidadosamente afinadas para que la formación y el desarrollo del universo pudieran dar lugar a la vida en la Tierra.

    Octavio Rico 162/2003

    El término “principio antrópico” fue propuesto por Brandon Carter en el transcurso de una célebre conferencia que este cosmólogo pronunció ante la Unión Astronómica Internacional en 1974. La idea de Carter (expresada durante dicha conferencia) se resume en pocas palabras: “Aunque nuestra situación [en el universo] no es necesariamente central, es necesariamente privilegiada en algún grado”. Según dicho principio, la vida en la Tierra y la presencia del hombre guardan una estrecha relación con el origen del universo, con su mucha edad y su enorme tamaño. En pocas palabras: el universo es como es porque el hombre existe. En su Historia del tiempo, Stephen Hawking lo dijo escuetamente así: “Vemos el universo de la forma que es porque si fuese diferente no estaríamos aquí para observarlo”.

    Gran parte del revuelo que produjo, sobre todo en medios científicos, este planteamiento, se debe a una razón: el principio antrópico “razona al revés” de como lo hace, por ejemplo, la biología evolutiva u otras ciencias positivas. En efecto, en vez de decir que la vida en la Tierra apareció porque ciertas condiciones, como la temperatura o la composición de los océanos primitivos, fueron favorables, este principio mantiene que la existencia de seres inteligentes en la Tierra puede ser utilizada para explicar por qué el universo es como es y por qué las leyes físicas son como son.

    Huéspedes privilegiados

    Naturalmente, esta clase de razonamientos ha sido y sigue siendo objeto de intensos debates. En cualquier caso, y a pesar de que ha sido muy combatido por la corriente materialista, el principio antrópico ha supuesto un acercamiento del hombre al universo, hasta el punto de que algunos científicos han llegado incluso a hablar del universo como de un hogar para el hombre. Tal es el caso del famoso físico relativista John A. Wheeler, uno de los más destacados defensores del argumento antrópico.

    Según el principio antrópico, el universo está adaptado al hombre, como si hubiese sido expresamente diseñado para que él lo habitase. Este principio, que en su forma débil es aceptado por los cosmólogos, dada su evidencia, viene a decir: las cosas en la Tierra son como son, porque en el universo fueron como fueron. Y si no hubieran sido como fueron, nosotros no existiríamos.

    En términos más científicos, en dicha forma débil, el principio antrópico fue enunciado así por Barrow y Tipler en 1986: “Los valores observados de todas las cantidades cosmológicas y físicas [del universo] no son igualmente probables sino que aparecen restringidos por el requisito de que existan lugares donde pueda surgir vida basada en el carbono y por el requisito de que el universo posea bastante edad para que ello haya sido ya así”. Ambos autores lo calificaron como “uno de los más importantes y bien fundados principios de la ciencia”.

    Una inteligencia superior

    Algunos destacados científicos, de entre los que se confiesan más bien poco afines a los planteamientos teleológicos –como es el caso, por ejemplo, de Stephen Hawking, quien en su Historia del tiempo dedicó varias páginas al principio antrópico–, se han expresado también en términos favorables en relación con dicho principio. En este sentido, cabe recordar también aquí al astrónomo Fred Hoyle, quien al reflexionar sobre las resonancias nucleares que tuvieron lugar al sintetizarse los núcleos atómicos en el interior de las estrellas –y sin las cuales la vida en el planeta hubiera sido infinitamente menos probable–, afirmaba: “Una interpretación razonable de los hechos es que una inteligencia superior ha jugado con la física, con la química y con la biología, y que no existen fuerzas ciegas en la naturaleza”.

    En esa misma línea, el físico John A. Wheeler, en el Prefacio de El principio cosmológico antrópico, escribía: “No es únicamente que el hombre esté adaptado al universo. El universo está adaptado al hombre. ¿Imagina un universo en el cual una u otra de las constantes físicas fundamentales sin dimensiones se alterase en un pequeño porcentaje en uno u otro sentido? En tal universo el hombre nunca hubiera existido. Este es el punto central del principio antrópico. Según este principio, en el centro de toda la maquinaria y diseño del mundo subyace un factor dador-de-vida”.

    Carter también enunció el principio antrópico fuerte, según el cual “el universo debe tener aquellas propiedades que permitan el desarrollo de la vida en él, en algún periodo de su historia”. Este, al ser menos evidente que el principio antrópico débil, ha tenido menor aceptación entre los cosmólogos. De hecho, la corriente materialista buscó enseguida el modo de neutralizarlo con las teorías de los universos múltiples. De estas teorías, entre otros temas, se trató en la conferencia que, con el título El futuro de la cosmología, tuvo lugar del 10 al 12 de octubre en la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Estados Unidos), en la que se dieron cita un buen número de especialistas en la materia.

    ¿Física o filosofía?

    Alguno de los participantes en la citada conferencia de Case Western Reserve, como John Peacock, cosmólogo de la Universidad de Edimburgo, se declararon abiertamente a favor del principio antrópico, rechazando la idea relativamente extendida de que este principio representaba un paso atrás frente a la física. Otros, en cambio, hablaron de ese principio como de una idea más filosófica que científica. Tal es el caso del astrofísico Lawrence Krauss, de la Case Western Reserve, quien caracterizó el principio antrópico como “una forma de matar el tiempo” cuando los físicos no tenían una idea mejor. Durante uno de los debates, el mismo Krauss se mostró crítico con aquellos razonamientos antrópicos que se hallan en consonancia con la idea de que Dios había creado el universo sólo para nosotros.

    Steven Weinberg, quizás el más destacado científico de los que participaron en la conferencia, suele ser citado como uno de los teóricos que ha aceptado el principio antrópico a regañadientes, como una especie de trágica necesidad para explicar el problema más complejo de todos: es –afirmaba en su conferencia, refiriéndose al principio antrópico– “el tipo de materialización histórica que los científicos se han visto obligados a realizar de vez en cuando…”. De hecho, en su disertación comparó la situación con la de una persona que, en un torneo de póquer, recibe una escalera real a la primera. “Podría ser casualidad…”, dijo Weinberg.

    Del cosmos al tapete

    La probabilidad de recibir casualmente una escalera real a la primera es del orden de una entre casi cien millones de jugadas posibles diferentes. De modo que, como dijo Weinberg, “podría ser casualidad”; aunque hay que reconocer que se trataría de una casualidad prácticamente milagrosa.

    Otros grandes científicos piensan de manera bien diferente. Así, Carlo Rubbia, premio Nobel de Física (1984), en el curso de una entrevista se expresaba así: “Cuando observamos la naturaleza quedamos siempre impresionados por su belleza, su orden, su coherencia (…). No puedo creer que todos estos fenómenos, que se unen como perfectos engranajes, puedan ser resultado de una fluctuación estadística, o una combinación del azar. Hay, evidentemente, algo o alguien haciendo las cosas como son. Vemos los efectos de esa presencia, pero no la presencia misma. Es este el punto en que la ciencia se acerca más a lo que yo llamo religión” (El País, 20-VII-1985).

    http://www.quenotelacuenten.org/apol...5.html?id=3490
    Última edición por ALACRAN; 10/12/2020 a las 18:48
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)



  3. #3
    Avatar de ALACRAN
    ALACRAN está desconectado "inasequibles al desaliento"
    Fecha de ingreso
    11 nov, 06
    Ubicación
    Madrid
    Mensajes
    3,688
    Post Thanks / Like

    Re: Dios y el principio antrópico del universo

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    Del cosmos al tapete

    La probabilidad de recibir casualmente una escalera real a la primera es del orden de una entre casi cien millones de jugadas posibles diferentes. De modo que, como dijo Weinberg, “podría ser casualidad”; aunque hay que reconocer que se trataría de una casualidad prácticamente milagrosa.
    Esta apelación del texto anterior relativo "a recibir casualmente una escalera real a la primera es del orden de una entre casi cien millones de jugadas posibles diferentes como prácticamente milagrosa" comparada con fenómenos complejísimos como el funcionamiento del ojo, la formación de un ser vivo, etc es indignante y poco afortunada; siempre entra dentro de la posibilidad sacar al azar alguna combinación de cartas, la que sea, y al azar siempre saldrá alguna; pero los fenómenos de la biología son de otro orden infinitamente superior al azar, que es casual: jamás al azar podrá formarse un ojo, ni un cerebro, ni un perro, ni un árbol ni ningún ser vivo, que suponen una inteligencia ordenadora infinitamente superior a ellos.
    Última edición por ALACRAN; 10/12/2020 a las 22:39
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)



Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. La NASA y un inquietante universo paralelo
    Por Erasmus en el foro Ciencia
    Respuestas: 5
    Último mensaje: 30/05/2020, 03:49
  2. ¿Puede autocrearse el Universo?
    Por Valmadian en el foro Ciencia
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 12/12/2015, 18:52
  3. Dios ha creado el Universo y a Fred Hoyle
    Por Valmadian en el foro Ciencia
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 22/09/2014, 22:37
  4. ¿Es el universo infinito?.
    Por Aliocha en el foro Religión
    Respuestas: 22
    Último mensaje: 14/11/2008, 13:18
  5. @Aliocha: ¿por qué se expande el Universo?
    Por Erasmus en el foro Cultura general
    Respuestas: 4
    Último mensaje: 21/03/2008, 17:08

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •