Estoy completamente de acuerdo contigo Antonio,

precisamente tenemos en San Francisco de Asís el primer gran ecologista. El amor a la Naturaleza debe partir de la idea del amor a la creación de Dios.

Sin embargo el ecologismo moderno, pretende vender que la defensa de la Naturaleza tiene que pasar necesariamente por la aceptación de una determinada cosmovisión con decisivas consecuencias a nivel espiritual, social y político.
Esta limitadora clasificacion, es algo muy propio de nuestro tiempo...

Quizás muy importante en ésto es el neoecologismo de grupos postcomunistas como fórmula de supervivencia tras la caida del Muro de Berlin (Izquierda Unida en España es el gran ejemplo), algo que todavía ha encasillado más al ecologismo moderno. Pero me parece que es algo que ya venía de antes.

Sobre lo que comentas de los ultraecologistas, anarcoprimitivistas y demás gentes, me he acordado de una entrevista leida en El Mundo hace pocos días. Ahí podrás encontrarte con uno en toda su magnitud.

He buscado el enlace y aquí lo pongo:
Interstitial - Noticia