El triunfo de Tomás y Conde en la pasada Feria de Nimes es un claro reflejo de la aceptación de la Fiesta en Francia (1). Nicolás Sarkozy y Simón Casas, en los toros (2)

Los políticos se involucran en la defensa de los toros con una carta dirigida a los diputados


Los franceses apoyan la Fiesta en Cataluña


14 Diciembre 09 - Madrid - Patricia Navarro

A cuatro días de que se vote en el Parlamento Catalán si prospera la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pretende abolir la Fiesta de los toros en Cataluña, LA RAZÓN ha sabido que los políticos franceses han manifestado su apoyo a la Fiesta a través de una carta que va dirigida a los diputados catalanes.
Más de un centenar de presidentes de región, alcaldes y senadores de las zonas donde se dan toros en la vecina tierra de Francia, entre los que destaca el presidente de la diputación de la Cataluña norte, Pyrènèes Orientales, Christian Bourquin, han querido unir fuerzas y hermanar así culturas ante uno de los momentos más difíciles de la Historia de la Tauromaquia. La misiva, que reproducimos de manera íntegra, hace referencia a los valores del toreo pero dejando en el horizonte el valor más universal que es el de la libertad.

Ante la Unesco

Francia representa un ejemplo en la manera de gobernar la fiesta de los toros, sobre todo en el entramado empresarial y en la forma de encontrar el equilibrio entre postura enfrentadas. De hecho, en la reunión mantenida el sábado por la Unión de Ciudades Taurinas Francesas se aprobó por unanimidad emprender todas las acciones necesarias para que la Fiesta sea declarada Patrimonio inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
El auge de la Fiesta se encuentra en la zona sur del país mientras que en la norte están prohibidas las corridas de toros.
En el Tribunal Supremo francés se han frustrado en más de una ocasión el objetivo de algunos grupos antitaurinos de abolir las corridas en ciudades en las que están muy arraigadas, tanto como en España. Aprincipios de 2008 Nicolás Sarkozy enterró la idea de prohibir la entrada a las plazas francesas a los menores de 15 años al defender que los toros «son una tradición» y que hay «muchos franceses vinculados a la misma». En más de una ocasión el dirigente francés ha acudido a festejos en nuestro país.
A pesar de que no se celebran corridas en muchas partes de Francia, en otras la Fiesta goza de una vida intensa como en Nimes, Arles, Beziers y una gran multitud de localidades donde los toreros españoles y franceses miden su categoría.

Primera batalla

El próximo viernes día 18, en el último Pleno del año en el Parlamento Catalán, se llevará a cabo la primera votación en la que se sabrá si la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), presentada por Prou!, no se tramita y la Fiesta resulta ganadora en la batalla o si el 2010 nos traerá un duro año de exposiciones.

Misiva a una «decisión difícil»

Reproducimos la carta enviada a los diputados catalanes por los políticos franceses:
«Nos permitimos dirigirnos a usted en el desarrollo de una tarea que tenemos en común: el ejercicio de la política. Usted en Cataluña y nosotros en Francia, incluso algunos de nosotros en la Cataluña norte, pero compartiendo dentro de la UE tareas y tradiciones culturales.
Usted en breve tendrá que votar la eventual prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Querríamos compartir unas reflexiones sin ánimo de meternos donde no nos llaman. Tanto la sociedad catalana como la francesa son ejemplos de libertad, democracia y respeto a las minorías, es importante preservar estos valores de libertad individual, de contrastes de parecer y respeto de los gustos, aficiones y tradiciones culturales de cada uno.
En el caso de los toros la legislación francesa, como quizás sabrá esta basada en la tradición y legitima las corridas en las zonas de tradición taurina ininterrumpida, es el caso de todo el sur de Francia donde en muchas localidades los toros representan uno de los espectáculos más multitudinarios del calendario festivo y una de las manifestaciones, junto con el Rugby de catalanidad más importantes.
Usted mejor que nadie sabe, por su pasado reciente, que el estado no ha de erigirse en tutor de los ciudadanos imponiendo tradiciones o prohibiciones. La norma ha de ser el respeto a la diferencia y voluntad individual. Si los toros dejan de gustar a una sociedad se dejarán de organizar corridas y desaparecerán de forma natural. Ha de tomar una decisión difícil, no exenta de matices. Le deseamos acierto, prudencia y coraje. Nos gustaría que rechace esta prohibición, pero es su decisión. Mucha suerte y muchas gracias».



Fuente: Los franceses apoyan la Fiesta en Cataluña