Para que eso ocurriera primero tendrían que explotar, al menos, un par de bombasde efecto PEM (pulso electromagnético) para que dejaran inutilizados para siempre todos los aparatos receptores de televisión. Porque mientras la gente pueda seguir mirando la TV, la esperanza de que eso ocurra, de tan remota que es, me parece casi absurda.
Si en tiempos de Don Pelayo hubiera existido la tele, hoy día todavía nuestras mujeres llevarían burka (cosa que tampoco nada mal les vendría a algunas en estos días...).
Un saludo
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P.D.: Como te decía antes, los rusos... Adriano, los rusos...; y dejemos ya de soñar en otras milongas. Los rusos o la parusía. Y punto pelota, que decía mi abuela...
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