La Vanguardi.-SILVIA FERNÁNDEZ - 27/05/2006


LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.- Las desafortunadas declaraciones realizadas por el secretario general del Partido Popular (PP), Ángel Acebes, el miércoles en el Congreso de los Diputados, en las que vinculaba las avalanchas de inmigrantes a la delincuencia, han comenzado a tener consecuencias. Al día siguiente, los vecinos de un pequeño barrio del municipio de Garachico (Tenerife) recibían con gritos e insultos a un grupo de 32 menores inmigrantes que, por orden de la fiscalía de Menores, eran trasladados a un albergue juvenil procedentes de la comisaría del sur de Tenerife. Además, los vecinos llevaban una pancarta que decía: "No inmigración. Zapatero soluciones". Los jóvenes, procedentes de Mali y Senegal, tenían edades comprendidas entre los 13 y 17 años.

Los vecinos de La Montañeta, que así se llama el pueblo, no se consideran racistas o xenófobos pero temen, según indica la portavoz vecinal, Jennifer León, por su seguridad. En sus palabras, el albergue no cuenta con las condiciones necesarias - en lo que a verjas se refiere- para retener a los jóvenes, quienes, según la portavoz, podrían salir en cualquier momento para entrar a robar a sus viviendas.

"No sabemos si son delincuentes o no, o si tienen enfermedades, y el recinto no tiene condiciones para impedir que estos jóvenes se escapen", señala León. Los vecinos quieren que lo antes posible se traslade a los inmigrantes a otro centro.

Por otro lado, ayer llegaron a Canarias dos cayucos con 161 inmigrantes a bordo, lo que eleva a 8.198 los que han llegado en lo que va de año. Por cuestiones de capacidad, unos 5.200 indocumentados han sido trasladados desde Canarias a la Península.