-
Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Sirva este mensaje de primera piedra en la construcción de una personal Antología dedicada a la memoria del escritor hispano Francisco de Quevedo y Villegas.
"Basta por autoridad la etimología y ocasión que hallan en el hombre Plutarco y Plinio, venerables autores. Arcadia también se llamó Pania; y eso tiene más claridad y ocasión de ser así, pues fue Pan siempre llamado dios de Arcadia; y si allí dicen que estuvo por los muchos ganados que hay, bien pudo por lo mismo reinar en España, pues en tiempo de los Geriones tanto celebró la Antigüedad la copia de ganados suya, que ahora es la propia, por la mucha y buena hierba.
Mas ¿cómo averiguaremos estas historias con los que hacen fábula moral al mismo Pan, que en griego es lo mismo que todo y copia, y por eso preside al campo? Dion Chrisóstomo, 'De Fortuna', dice: 'Con muchos nombres ha sido nombrada la Fortuna. Su nombre igual es Némesis, el incierto, esperanza, el necesario, el hado, el justo, fas o lícito, diosa de muchos nombres y muchas costumbres. A ésta llamaron los labradores Ceres y los pastores Panos y los navegantes Leucothea, etc'. Así que la Fortuna, según esto, fue la que pasó a España, o la fábula en hábito de historia. Dirán que fue otro Pan, y no el de la Arcadia, el que vino con Dionisio, y no les quito que lo digan. Mas no lo creo yo sin más razón que decirlo. El doctor Bernardo de Alderete, en su 'Origen de la Lengua Castellana', dice que a Pania que se llamaba, le añadieron la 's', diciéndola Spania, porque a muchas palabras la añadieron, no por letra, sino por acento sonoro, que es propiamente y en el efeto silbido".
Francisco de Quevedo, 'España defendida y los tiempos de ahora de las calumnias de los noveleros y sediciosos', Madrid, 1609, en Felicidad Buendía (ed.), "Obras completas, I, Obras en prosa", Madrid, Aguilar, 1958.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"La justicia se muestra en la igualdad de los premios y los castigos, y en la distribución, que algunas veces se llama igualdad. Es una constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que le toca. Llámase 'idiopragia', porque sin mezclarse en cosas ajenas, ordena las propias: 'aprosopolepsia', cuando no hace excepción de personas. A los hipócritas llama Cristo 'acceptores vultus'. Esta virtud, que entre todas anda con mejores compañías, o con menos malas, pues sola ella no está entre dos vicios, siendo la que gobierna y continúa y dilata el mundo, quiere ser tratada y poseída con tal cuidado y moderación, como aconseja el Espíritu Santo cuando dice: 'Noli nimium esse justus': pecado en que incurren los que tienen autoridad en la república, y son vengativos: que hipócritas de la justicia de Dios hacen venganza y afrenta y arma ofensiva. Estos son alevosos, no jueces; traidores y sacrílegos, no príncipes". Francisco de Quevedo, 'Política de Dios y gobierno de Cristo', Zaragoza, 1626.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Al que sabe ser pastor, y desquijarar leones, y vencer gigantes, óiganle los reyes, aunque sea tañer; que eso les será grande provecho". Francisco de Quevedo, "Política de Dios y gobierno de Cristo".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Arte de Dios derribar al levantado para izarle, cegar al que ve para que sepa ver". Francisco de Quevedo, "Política de Dios y gobierno de Cristo".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Quien no se precia de su oficio, nunca fue en él eminente". Francisco de Quevedo, "Política de Dios y gobierno de Cristo".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Gracias Triaca por recordarnos y traernos al genio insigne de Francisco de Quevedo!
Obra piadosa esta que haces como ocurre tambien con Cervantes.
Y que provechoso para todos nosotros!
Que el buen Dios te lo retribuya con creces.
Aprovecho para agradecer un aporte tuyo, de una frase de San Agustín en su obra de oratione: "La belleza de todas las cosas se representa en cierto modo a partir de antítesis, es decir de los contrarios".
No sabes lo bien que me vino, para mi lectura del "enigmático" de Efeso, quien atravez de la ley de la armonía de los contrarios, tuvo la percepción la unidad.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Muy estimado Sr. Juan Vergara:
Quien tiene que dar las gracias por estas palabras de encomio de las que no soy merecedora soy yo. Que Dios le bendiga a usted por su bondad extrema y a todos nosotros.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"El señor perpetuo de las edades es el dinero: o reina siempre, o quieren que siempre reine". Francisco de Quevedo, "Marco Bruto".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Buenos libros son los muertos, y mejores las muertes". Francisco de Quevedo, "Marco Bruto".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Las cosas grandes no las consigue quien no las aventura". Francisco de Quevedo, "Marco Bruto".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Son tan inseparables la paz y amor de Dios, que no gozará déste el que se hallare sin aquélla; y aunque es cierto que esto rigurosamente se entiende de la interior paz del alma, también lo es que sin la exterior se halla pocas veces. En cuya conformidad dijo el divino Isidoro, en el libro tercero 'De sumo bono': 'Los amadores de la paz aman a Dios, autor della'. Y de su contraria, la discordia, dijo el dotor de la Iglesia San Agustín: 'Ninguno en discordia bendice al Señor'. De donde se colige fácilmente que los autores, motores, incitadores, solicitadores y conservadores de la guerra entre príncipes cristianos (aunque tengan el nombre de tales) se hacen sospechosos en el primer fundamento y puerta de la religión, que es la fe; y más si para fomentar y adelantar sus intentos se valiesen de enemigos della y tomasen medios ajenos de la piedad, la verdad y valor que pide la profesión católica, que en este caso estaría la sospecha muy en su punto". Francisco de Quevedo, "Relación en que se declaran las trazas con que Francia ha pretendido inquietar los ánimos de los fidelísimos flamencos a que se rebelasen contra su Rey y Señor natural".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"La vida es representación, Dios el autor; a él toca dar largo o corto el papel, y repartir los personajes de rey, de vasallo, de pobre o rico. A mí sólo me toca hacer bien el que me repartiere lo que me durare". Francisco de Quevedo, "De los remedios de cualquier fortuna, libro de Lucio Anneo Séneca, filósofo estoico, a Galión, traducido por don Francisco de Quevedo Villegas, con adiciones suyas en el fin de todos los capítulos, que sirven de comentarios".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Mas ¡de cuántos instrumentos se vale Dios para labrar grande un corazón! No está la valentía en acometer al contrario, sino en resistir los golpes del enemigo, dijo discreto el filósofo; y, como advirtió Santo Tomás, la virtud de la fortaleza más consiste en el sufrimiento que en el impulso; pues éste se deja gobernar de la imaginación que le persuade a que es más poderoso que su enemigo; y así, emprende la batalla por el interés de la victoria. Pero el que se resuelva a sufrir, es porque, humilde, juzga no hará poco si sus fuerzas consiguen la gloria de la paciencia. La igualdad de ánimo: sólo esto ha de desear; pues, al fin, es promesa del apóstol San Pablo que no está en acometer el triunfo, sino en sufrir al contrario; siendo de esta verdad la mejor prueba la que se funda en testimonios divinos, no los que observan profanas historias, y más cuando es el motivo merecer con Dios". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Instrumentos músicos figura de las virtudes en que el alma se ejercita". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Querer privar del quejido al lastimado, es tomarse con la naturaleza, porque el golpe de sonido ejemplo es: que la naturaleza dejó a los hombres privilegio de quejarse". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"No puede ofender la queja que procede de dolor, porque es afecto natural como el sonido del golpe". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"No dé golpes el que se ofende del sonido". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"No se aseguren privados de príncipes a letra vista, ni se fíen en sonido de palabras que sean halagüeñas, que también padece el sentido del oído sus engaños como los demás sentidos. No se canse el autor en templar la ambición humana, que no hay tahur que por consejos deje el juego, ni por tormentas, la mar, el marinero". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Quien comunica despierto a Dios, durmiendo trata con Él". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Si os gobernárades por mis preceptos, perseguiréis a vuestros enemigos y caerán delante de vosotros; cinco de los vuestros vencerán cien de los suyos, y cien vuestros a diez mil dellos; caerán a fuerza de la espada vuestros enemigos; en vuestra presencia; pero si no me oyéredes a mí caeréis vosotros delante de vuestros enemigos; y seréis sujetos a los que os aborrecen y huiréis sin que nadie os persiga. Daré miedo en vuestros corazones, espantaros ha el sonido de la hoja que vuela, y huiréis della como de la espada, caeréis sin que nadie os derribe. Caeréis cada uno sobre vuestros ojos como huyendo de las batallas; ninguno de vosotros se atreverá a resistir a vuestros enemigos". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Son de un parto villanos y porfías". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Nadie se fíe en servicios pasados, que el caballo m[i]entras dura la posta se estima; corrida, se arroja". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Muchas veces el silencio prudente venció enojos de ánimos ensangrentados". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Turban los ánimos humanos los males ajenos y repentinos, y muchas veces (a modo de cobardes palomas, a quien altera el sonido de la honda vacía) nos acobarda no sólo el golpe, sino el chasquido". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Cita:
Iniciado por
Triaca
"Son de un parto villanos y porfías". Francisco de Quevedo, "Migajas sentenciosas".
Como con tan escasas palabras se puede acertar tanto!
También es muy bueno el del prudente silencio.
Cuanto enriquece el genio de Quevedo!
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Gracias por sus palabras, Don Juan Vergara.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"No ha de dividirse el corazón, ya aquí, ya allí, un día dejándose llevar a la iglesia, luego a la comedia, ya al paseo, ya a las estaciones; pues, aunque parezcas virtuoso y santo, no lo creerá la mayor ciencia". Francisco de Quevedo, [Consideraciones sobre el Testamento Nuevo y Vida de Cristo].
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Si tomas mi consejo y el del Sabio, que dice: 'Mejor es ir a la casa donde hay lágrimas que a la del convite, y mejor es el día de la muerte que el del nacimiento', tú oirás de buena gana y buscarás las conversaciones donde se tratare de la muerte, y a solas no te acompañarás de otra cosa que de su memoria; y así verás que la mucha conversación en ella, como en otras cosas, será causa de menosprecio. Dichoso serás y sabio habrás sido si cuando la muerte venga no te quitare sino la vida solamente; que en los necios no sólo quita la vida, sino la confianza necia, el descuido bestial, el amor de las cosas temporales; todo lo cual habrás dejado tú antes, y así aliviarás mucho la postrera hora. ¡Dichoso aquel que en su fin da a la muerte lo que pide, y desdichado del que se defiende a ella, y la niega lo que la debe y ha de cobrar!". Francisco de Quevedo, "La cuna y la sepultura".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
TÚMULO A FRAY FRANCISCO XIMENEZ CISNEROS
“Esta que ves colgada y muda trompa,
que en el silencio sacro
honra de tal varón la noble pompa
y el triste simulacro,
ya fue tiempo que el viento
le dio fuerza de ley en la batallla
que dio a España más gloria y ornamento.
Vesla agora que calla,
dando lugar a que la Fama suene
lo que en los labios tiene,
por ser en alabanza de su dueño.
Ves las banderas que en el alto ceño
de las torres de Orán, hechas pedazos,
al suelo dieron paz y al aire abrazos;
las armas que vestía,
donde, aumentando en luz, vio al Sol el día.
Así que, aquestas señas, pasajeros,
os ahorrará el consultar la losa
que nombra al gran Ximénez de Cisneros:
suya es aquesta tumba dolorosa.
Agraviará sin duda a tanto luto
quien de aquí se partiera el rostro enjuto.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Gracias pero el mérito es de Francisco de Quevedo.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Dios me ayude y me mire en la cara de Cristo."
De su última carta, tres días antes de morir.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.
El amigo ha de ser como la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Francisco de Quevedo
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
En los más ilustres y gloriosos capitanes y emperadores del mundo, el estudio y la guerra han conservado la vecindad, y la arte militar se ha confederado con la lección. No ha desdeñado en tales ánimos la espada a la pluma. Docto símbolo de esta verdad es la saeta: con la pluma vuela el hierro que ha de herir.
Francisco de Quevedo
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Dijo uno mal de ti; no digas tú mal de él, siquiera por no parecerte a él y por no imitarle. Dirás que quién podrá acabar consigo eso. Respondo que cualquiera que conozca que no hay mayor venganza del que hace mal que sufrille con paciencia, que lo que pretendía era acabártela; y del que dice mal, desmentirle con las obras. Francisco de Quevedo, "La cuna y la sepultura".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"No dejes de la mano los 'Sapienciales' de Salomón y la 'Dotrina' de Epicteto, el 'Comonitorio' de Focílides y Theógnis, los escritos de Séneca, y particularmente pon tu cuidado en leer los libros de Job; que aunque te parece que te sobrará tiempo, por ser pequeños volúmenes, yo te digo que si repartes tu vida en leerlos y en entenderlos y en obrarlos, imitando los unos y obedeciendo los otros, que la has de haber gastado bien y lográdola mejor, y que no te ha de sobrar tiempo. Será estudiante y bueno si la lección de San Pablo fuere tu ocupación, y el estudio de los santos tu tarea". Francisco de Quevedo, "La cuna y la sepultura".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"La Iglesia católica nos ha enriquecido con la doctrina de tantos santos padres y doctores, que no tenemos ocasión de mendigar enseñanza de los filósofos". Francisco de Quevedo, "Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"¿Queréis ver cómo hace Dios beneficios castigando, cómo da con lo que quita, cómo levanta al que derriba? Poned los ojos en San Pablo; espántale para animarle, derríbale del caballo para levantarle, quítale la vista para dársela y para que la dé a las gentes. Lo que conviene es saber recibir cualesquiera dádivas de Dios; no escoger unas por beneficios y dejar otras por trabajos". Francisco de Quevedo, "Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Al ver el romance quevediano de la boda de mendigos que ha puesto Triaca en otro hilo me he acordado de esta otra boda de nuestro genial Quevedo. Políticamente incorrectísima, pero no hay que verle ninguna mala intención, sino sano humor:
BODA DE NEGROS
Vi, debe de haber tres días,
en las gradas de San Pedro,
una tenebrosa boda,
porque era toda de negros.
Parecía matrimonio
concertando en el infierno,
negro esposo y negra esposa,
y negro acompañamiento.
Sospecho yo que acostados
parecerán sus dos cuerpos,
junto el uno con el otro
algodones y tintero.
hundíase de estornudos
la calle por do volvieron,
que una boda semejante
hace dar más que un pimiento.
Iban los dos de las manos,
como pudieran dos cuervos;
otros dicen como grajos,
porque a grajos van oliendo.
Con humos van de vengarse,
que siempre van de humos llenos,
de los que por afrentarlos,
hacen los labios traseros.
Iba afeitada la novia
todo el tapetado gesto,
con hollín y con carbón,
y con tinta de sombreros.
Tan pobres son que una blanca
no se halla entre todos ellos,
y por tener un cornado
casaron a este moreno.
Él se llamaba Tomé,
y ella Francisca del Puerto,
ella esclava y él esclavo,
que quiere hincársele en medio.
Llegaron al negro patio,
donde está el negro aposento,
en donde la negra boda
ha de tener negro efecto.
Era una caballeriza,
y estaban todos inquietos,
que los abrasaban pulgas
por perrengues o por perros.
A la mesa se sentaron,
donde también les pusieron
negros manteles y platos,
negra sopa y manjar negro.
Echólos la bendición
un negro veintidoseno,
con un rostro de azabache
y manos de terciopelo.
Diéronles el vino tinto,
pan entre mulato y prieto,
carbonada hubo, por ser
tizones los que comieron.
Hubo jetas en la mesa,
y en la boca de los dueños,
y hongos, por ser la boda
de hongos, según sospecho.
Trujeron muchas morcillas,
y hubo algunos que, de miedo,
no las comieron pensando
se comían a si mesmos.
Cuál por morder el mondongo
se atarazaba algún dedo,
pues sólo diferenciaban
en la uña de lo negro.
Mas cuando llegó el tocino
hubo grandes sentimientos,
y pringados con pringadas
un rato se enternecieron.
Acabaron de comer,
y entró un ministro guineo,
para darles agua manos
con un coco y un caldero.
Por toalla trujo al hombro
las bayetas de un entierro.
Laváronse, y quedó el agua
para ensuciar todo un reino.
Negros dellos se sentaron
sobre unos negros asientos,
y negras voces cantaron
también denegridos versos.
Negra es la ventura
de aquel casado,
cuya novia es negra,
y el dote en blanco.
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"No por esto dejo de confesar que hay pobres soberbios. Es cierto que los hay y que son los más insufribles de todos, porque su arrogancia nace de la iniquidad y desorden de sus potencias. Son soberbios rabiosos. La soberbia es una misma en el que tiene mucho y el que tiene nada. Aquél tiene con qué ser soberbio, y éste lo es porque no tiene con qué". Francisco de Quevedo, "Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Grande encarecimiento del poderío de la soberbia es, según pondera el gran Padre, que turbe más con sus nombres vanos y su pompa hechicera el seso de los magistrados representantes en la comedia de la vida, que el de los que para espectáculo representan en el teatro; pues estos en el vestuario de la farsa se desnudan con alegría las ropas y las coronas y los triunfos de que se adornan, conociendo lo que antes eran, y que lo que se vestían era representación que presto dejaría de ser; y aquellos llegan al vestuario de la muerte, donde desnudan la figura y máscara de su oficio, sin conocimiento de que son representantes desta comedia, que se acaba presto y que siempre se está acabando, en quien no hay número de jornadas ni actos ciertos: porque el fin della muchas veces se adelanta al empezar de la primera jornada, y otras veces no admite el principio de la segunda; y ningún personaje desta comedia sabe si saldrá de la primera escena, porque ven muchos que apenas mediaron el prólogo". Francisco de Quevedo, "Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Oigamos las palabras de Beda: Para que la causa de todas las enfermedades se curase, que es la soberbia, descendió y fue hecho humilde el Hijo de Dios". Francisco de Quevedo, "Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Siempre la hambre es medicina, siempre el ahíto, enfermedad. Más fácilmente se añade lo que falta, que se quita lo que sobra. El mendigo pide que le den lo que no tiene, el rico que le añadan lo que le sobra. Al opulento, a pesar de lo que tiene, le hace mendigo lo que desea; porque no se juzga rico el que tiene mucho, si no lo tiene todo. Cierto es que nadie puede en este mundo tenerlo todo, empero despreciarlo todo puede cualquiera. Uno solo le ofreció todo a uno, y ése fue Satanás; el sagrado Evangelio nos enseña que aquella no fue dádiva sino tentación". Francisco de Quevedo, "Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Nacemos para vivir, y vivimos muriendo y para morir, y morimos para nacer a segunda vida". Francisco de Quevedo, "Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Mejor séquito tiene el morir que el nacer; a la vida sigue la muerte; a la muerte la resurrección." Fracisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Lo que fue, como no es, no puede dejar de haber sido: lo que es, como no era poco antes, dejará de ser poco después; lo que aún no es, si se desea o si se teme, se padece". Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"No hace la codicia que suceda lo que queremos, ni el temor que no suceda lo que recelamos". Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Nadie ofrece tanto como el que nada puede cumplir". Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Ninguno se desprecia más que se desprecian los aduladores y lisonjeros a sí propios; y sólo es más despreciado dellos el que los cree". Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Los pretendientes exceden a éstos [los aduladores] en el desprecio: desaparécense en la profundidad de las reverencias, agonizan la habla, y con voz desahuciada más pronuncian cuitas que razones. Traen la vista arrastrando por la tierra, y no hallan dignos los ojos de su cara de otra puntería que la de las suelas de sus zapatos. Ocúpanse en levantar lo que se cae, en enfadar los rincones de las antecámaras, para adquirir conmiseración. Estudian semblantes angustiados, gestos y meneos mendigos; requiebran a todos los criados de los ministros; introdúcense en las limpiaderas contra las motas y pelusa de los ferreruelos de los porteros, y en las casas de los príncipes no hay telaraña segura de sus capas". Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Aflíjase el celoso del bien público viendo despreciado al benemérito, con la caridad bien ordenada. No se aflija el despreciado; ocúpese empero en agradecer a Dios en su menosprecio su paz, su defensa, su medicina y su libertad". Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"¡Oh cuán sacrosanto precepto del apóstol San Pablo ejecuta el que es despreciado porque no es bueno para partícipe con los ministros de la injuria" (Epístola de San Pablo a los Efesios, 4)".
Francisco de Quevedo". Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Milicia es tu vida; no dejas de ser soldado en tanto que eres hombre; no dejas de vencer en tanto que perseveras en ser buen hombre".
Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Seamos despreciados, no despreciadores de los otros; y no sólo no aborrezcamos a los que nos desprecian, antes los miremos con el afecto que el enfermo a la medicina preservativa de todas sus dolencias".
Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Bien puede temerse que quien tiene por cosa torpe el ser despreciado, no tendrá por torpeza el despreciar; porque quien busca media contra la virtud, la hace extremo y viciosa; pues ella es el medio: si no arismético [sic] ni geométrico, lo es músico".
Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Estas tres cosas son en toda enfermedad graves: miedo de la muerte, dolor del cuerpo y intermisión de los deleites".
Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Quien teme la muerte tiene miedo de sí propio. No es la muerte cosa forastera; con nosotros nace, y crece, y vive".
Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Dice el gran padre Jerónimo: 'La fortaleza del cuerpo es enfermedad de la muerte, y la enfermedad del cuerpo es fortaleza del alma'. Y esto porque acuerda al hombre de Dios y de sí, despierta su advertencia y castiga su presunción; desátala del sueño ignorante para que se levante".
Francisco de Quevedo, "Contra las cuatro fantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"¿Piensa el hombre que porque en la cama no hace alguna cosa está ocioso? Engáñase; que la cama con la enfermedad es teatro para ostentar las fuerzas del alma y las del cuerpo. Sus batallas tiene el lecho, y sus hazañas, la dolencia. Si el hombre luchando con los dolores los vence, más es buen soldado que mal enfermo; si agradece al mal la intermisión de los deleites, gloriosa victoria adquiere su alma; gran valentía es luchar bien con la calentura y demás accidentes: si no te fuerzan, si no te afligen, si no te derriban, grande y provechoso ejemplo eres".
Francisco de Quevedo. "Contra las cuatro pantasmas. Virtud militante".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Afecto fervoroso del alma agonizante con las Siete Palabras que dijo Cristo en la Cruz
http://www.cervantesvirtual.com/s3/B...ce6064_228.jpg
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"La enfermedad que con más universal contagio ha sido y es peste de las almas, fue el no saber en qué consiste la verdadera sabiduría, cuáles son sus efectos, cómo y con quiénes los obra, dónde se ha de buscar, cómo y a quién ha de pedirse".
Francisco de Quevedo, "Lo que pretendió el Espíritu Santo con 'El Libro de la Sabiduría' y el método con que lo consigue".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Para ser capaces de la sabiduría con que se deje juzgar la tierra, es necesario amar la justicia, porque la sabiduría es justicia".
Francisco de Quevedo, "Lo que pretendió el Espíritu Santo con 'El Libro de la Sabiduría' y el método con que lo consigue".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Venganza canonizada volver en medicina el veneno, el mal en bien".
Francisco de Quevedo, "El martirio pretensor del mártir. El único y singular mártir solicitado por el martirio venerable, apostólico y nobilísimo. Padre Marcelo Francisco Mastrili".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"El temor de Dios es principio de la sabiduría, y ella fue el principio de todo; el temor de Dios es el vientre donde el amor de Dios se concibe; y aun la Madre 'pulchrae dilectionis', la Virgen María, temió para concebir a Dios".
Francisco de Quevedo, "La constancia y paciencia del santo Job en sus pérdidas, enfermedades y persecuciones".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"El hombre en la dicha no se conoce; en la desdicha ninguno le conoce".
Francisco de Quevedo, "La constancia y paciencia del santo Job en sus pérdidas, enfermedades y persecuciones".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Colaborando con la estimada Triaca introduzco en este hilo una cita del ilustre Francisco de Quevedo:
"No he callar por más que con el dedo, ya tocando las boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo. ¿No ha de haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿ Nunca se ha de decir lo que se siente?
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
Gracias, Don Juan por su apoyo y sus amables palabras.
"La última villanía del ánimo es temer su obligación".
Francisco de Quevedo, "La constancia y paciencia del santo Job en sus pérdidas, enfermedades y persecuciones".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"El ciego que teme lo que no ve es prudente".
Francisco de Quevedo, "La constancia y paciencia del santo Job en sus pérdidas, enfermedades y persecuciones".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Milicia es la vida del hombre".
Libro de Job citado por Francisco de Quevedo en "La constancia y paciencia del santo Job en sus pérdidas, enfermedades y persecuciones".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"En ninguna cosa se echa de ver con tanta infamia del entendimiento humano la torpeza bestial, y la noche que derrama e introduce en el hombre el pecado y el vicio como en haber necesitado de que se escriba y defienda que hay Dios, que su providencia gobierna el mundo, y que las almas son inmortales".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Si dijeres, sacrílego y blasfemo, que no hay demonios, responderéte que ¿cómo, si no los hay, estás endemoniado?".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Mejor guía el palo al ciego que una hacha".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Quién dijera que la víbora, con cuerpo habitado de peste, era antídoto al veneno, si no lo aprendiera de la triaca".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Recorre tu memoria por toda la jerarquía de innumerables mártires, y los verás dar música con himnos a los garfios que los arrancan las entrañas, abrazar cariñosos las cruces que los suspenden, salir a recibir con las gargantas el golpe de los cuchillos; bendecir las fieras que los despedazan, y ser apacible alimento a su hambre; guisarse en el fuego con alegría, que los sazona para Dios en la inmortalidad".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Decir que hay Dios, es repetir lo que siempre han dicho todas las criaturas: las racionales, con las palabras; las irracionales, con todas sus acciones; los elementos, con religiosa obediencia; toda la monarquía del universo con la providente consonancia de tan fecunda armonía".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Muchos fueron buenos hasta hallar quien los tuviese por tales; infinitos se hicieron malos luego que los premiaron por buenos".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"La víbora, que en los círculos de su cuerpo se flecha arco y saeta homicida, en la triaca se opone a las heridas de su diente. No de otra manera los tesoros, las felicidades, las honras, los grandes puestos, la pobreza, la calamidad, el abatimiento son venenos en unos, y remedios y antídotos en otros. En el efecto que hacen, no en el nombre que tienen, está la verdad de lo que son".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Los ricos que no pueden ver a los ciegos, peores ciegos son; quien ve al ciego que no puede verle, ese es sus ojos; quien va al tullido que no puede venir a él, es sus pies y sus pasos".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Ahora padecemos largamente los males de la paz: más crueles que las armas, se apoderaron de Roma las delicias; y dan venganza della al mundo, que ella venció".
Francisco de Quevedo, Providencia de Dios. Padecida de los que la niengan y gozada de los que la confiesan".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Sólo Dios saber hacer de los venenos remedio".
Francisco de Quevedo, "Vida de San Pablo Apóstol".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Es la plebe pólvora en cohete, que tocada levemente en cualquier chispa, le sube con bravatas de rayo, le ostenta en los confines de las nubes estrella, y le hace descender, confesando en ceniza las ridículas bravatas del papel. Juntamente se leen y lloran estos sucesos en las historias humanas".
Francisco de Quevedo, "Vida de San Pablo Apóstol".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Iguales fueron en San Pablo la valentía, la humildad, el imperio, la obediencia, la sabiduría elocuente y el gobierno prudencial".
Francisco de Quevedo, "Vida de San Pablo Apóstol".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"De Deo, etiam vera dicere periculosum est".
San Agustín, citado por Francisco de Quevedo en "Homilía a la Santísima Trinidad".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Lo que advierte San Agustín, lib. 1, 'Contra mendadium': Que se puede mudar de parecer por razón de las diferentes circunstancias".
Francisco de Quevedo, "Vida de San Pablo Apóstol".
-
Re: Relectura fragmentaria de las obras de Francisco de Quevedo
"Más fruto hace quien al soberano, para que haga lo que no quiere, le dice que lo hace, que quien le reprehende el no haberlo hecho o le dice que lo haga con resabios de mandarle".
Francisco de Quevedo, "Vida de San Pablo Apóstol".