De Huelva a los Algarves :



Las mañanas y los atardeceres,

Me van anunciando la primavera,

Las nocturnas brisas van adornando,

Donde rompen las olas con voz sincera,



Marzo, bendito Marzo de agüilla, que

Los árboles ya se notan coquetear,

Dulces paseos por la atlántica costa,

Los pinares muy pronto ya osarán exclamar….,



Por Punta Umbría, Lepe, Cartaya, Isla Cristina,

Y Ayamonte, terruños de marineros, de buen fandango,

Y de ironía, poco a poco me voy alejando, para divisar,

Tierra portuguesa; melancolía de mi más tierno pasado,



Siempre me sentí especialmente unido a

Esta tierra; lo voy notando en Castro Marim,

En Vila Real do Santo António, en Tavira, en Faro….,

¡ Oh Algarve ¡, ¡ Qué dulces encantos para sentir ¡,



Playa de Montegordo, donde el azul se va

Confundiendo con el verde; dulce y cantarín

El acento; el fado como estandarte real,

De tan hondo sentimiento, de maestría de Avís,



La espléndida y farense muralla bizantina,

Se erige presuntuosa ante la sensación de tristeza,

La noche se abriga con la luminosidad estelar,

La tierra se embriaga de tan antigua entereza,



La luna recibe los cantos de las sirenas,

Que se esconden para no atormentar a las playas,

Los tímidos bosques se esconden ante los ruidos,

Se huelen los vinos que desde Oporto viajan,



¡ Qué magia, qué paz, qué libertad ¡, ¡ Qué sensación

De bondad ¡ suspiro por poder volver a divisarte,

Sur Portugués, Sur Hispánico, Sur Característico,

Allí se cantan los amores de María como estandarte…,



Fina inspiración de la más dulce poesía, comparte,

Según Cervantes, el dulzor lingüístico con Valencia,

Las palabras se las lleva el viento, las fuertes corrientes

Del Atlántico, no obstante, claman con exigencia,



Tierra lírica, según Sardinha y Menéndez Pelayo,

Tierra de santuarios y romerías, de pastores, de guerreros,

De marinería intrépida, de comercios, paladín del ansia de

Un norte africano, tierra de sabios y duros abolengos,



Se nota la cercanía al Alemtejo, a Huelva, a Sevilla….

Tierras hermanas de la misma y grande Ibérica Patria,

Puedes confundirlos con extremeños, lisboetas o gallegos,

Mas no, son del Algarve, y se erigen como orgullosos jerarcas,



A través de la Vieja Onuba te conocí, recorriendo los

Tartéssicos caminos, la antigüedad de la Vieja Lusitania

Y de la Vieja Bética se entrelazan para dar vida al presente,

Es el corazón de tanta historia, de tanta magia,



Caminos de gloria y libertad, donde reina la altura de

Las hierbas, ¡ Oh Algarve, qué suaves senderos ¡, ¡ Oh

Algarve, cuánto misterio, cuánta tradición…! Me embriago

En tus calles, a través de mis sentidos, y del corazón,



Algarve, espada de Ceuta, Algarve, fortaleza indomable,

Lindos recorridos a pie o a caballo, o en máquinas nuevas…,

En mi regreso a la onubense costa dejar de pensar en ti

No puedo, me cautivas, soy prisionero de tus cuevas…,



Trazados sinuosos, pueblo que no siento como extraño,

Como ajeno, cuando vengo a verte, a través de tu lado,

Me convenzo a mí mismo, y a los demás, de que somos

De la misma patria…¡¡ De que somos hispanos ¡!,



Notables escapadas de locura temperamental propia,

De una inocente juventud, calma ante tanto malestar,

Rincón de amor, épica, la respiración adormece….,

Donde la buena vida es sinónimo de grata humildad,



De Huelva a los Algarves, me voy conociendo, voy

Sintiendo, corto pero intenso viaje, que siempre repetir

Quiero, qué bonita franja de tierras y Océano, donde el

Sol luce sus mejores galas y se resiste a morir…..