ENTREVISTA AL CIENTIFICO MANUEL TOHARIA
Advierte nada más comenzar la entrevista que él no da grandes titulares porque huye de las exageraciones que rodean al cambio climático. Sin embargo, la postura del científico Manuel Toharia Cortés (Madrid, 1944), actual director del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia y conocido por sus programas divulgativos en televisión, llama la atención precisamente por ofrecer mesura en un contexto en el que las noticias sobre catástrofes climáticas se suceden a diario.
Su libro El Clima va por la tercera edición en menos de un año, y su conclusión es la siguiente: «Sabemos cosas preocupantes, pero esto no es un drama, tenemos que intensificar la lucha contra el desperdicio energético y, aparte de reducir los gases de efecto invernadero, como sea, hay que seguir investigando. No dedicamos suficiente dinero a la investigación seria en torno al clima, a sus riesgos a largo plazo».
-Usted no es catastrofista con el cambio climático, ¿por qué?
-Creo que no hay teorías catastrofistas ni tranquilizadoras. Hay una serie de conocimientos que nos preocupan a todos. Hay mucho desconocimiento que también nos preocupa porque puede ser que la cosa no sea tan grave o que sea peor. Pero desde luego, no somos capaces de determinar cuánto desconocimiento alteraría el conocimiento que creemos tener, y hay muchas cosas que tememos. Algunos datos son preocupantes, y otros bastante difícil de precisar si son buenos o malos, y en todo caso no es una catástrofe, al menos a corto plazo, como todo el mundo dice.
-¿Y por qué lo dicen?
-Eso forma parte de la comunicación, por desgracia, y lo digo como comunicador. Soy presidente de la asociación española de periodismo científico y los periodistas tenemos tendencia a dar noticias llamativas. Lo llamativo no es decir lo que yo acabo de decir, lo llamativo es decir que va a pasar no se qué, que el Katrina es parte del cambio climático, lo que hace Al Gore, que para mí son exageraciones... Mucho de la amplificación del terror a las cosas que no estamos seguros provienen del afán mediático de encontrar noticias sensacionalistas de un tema que va a largo plazo.
-¿Qué cosas no son ciertas?
-Por ejemplo, se habla mucho de la subida del nivel del mar. El nivel del mar no va a subir mucho porque está bastante demostrado que en la Antártida, que es el mayor reservorio de agua dulce continental que hay en el mundo, más del 95% del agua está ahí, las temperaturas no están subiendo, más bien están bajando. En las peores previsiones, hasta donde sabemos, el nivel del mar ni siquiera subirá hasta 30, 40, 50 centímetros máximo.
-¿Y el hecho de que se dé un aumento no es preocupante?
-A mí me preocupa lo que ocurra el año que viene, la prevención de riesgos de la vida que yo conozco, porque lo que ocurra dentro de un siglo dependerá de lo que ocurra en este siglo que queda. Echa la vista atrás y mira lo que ha pasado en este siglo. Hace cien años no había ni luz eléctrica, ni coches, ni aviones, ¿qué habrá dentro de cien años como para dar con precisión y seguridad una predicción tan rotunda? Dependerá mucho de la emisión de gases invernadero. ¿Habrá coches eléctricos de gasto cero porque tengan células solares dentro de cincuenta años? ¿Por qué no? Fíjate lo que había hace 50 años.
Cambio climático como dogma
-Pero si seguimos como hasta ahora no vamos bien.
-Claro. Lo que sabemos seguro es que hay una emisión muy elevada de gases invernadero en los últimos cien años y sabemos que es la causa más probable del cambio. Se calcula que un 30% del CO2 ha subido en los últimos cien años, y es una subida muy fuerte. Si en el siglo XX las temperaturas subieron entre medio grado y casi uno según los sitios, igual en el siglo XXI suben dos grados que es lo que viene a decir el IPPC (el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU). Todo lo demás, déjate. En todo caso, lo que está claro es que nuestro modelo energético es excesivamente dependiente de la emisiones de gases de efecto invernadero. Y todo el mundo está de acuerdo: hay que reducirlos.
-¿Qué consecuencias tendría esa subida de 2 a 4 grados?
-Parece que va a subir más en las zonas templadas y frías que en las zonas tropicales. ¿Consecuencias? Dependerá de los sitios, en Noruega estarán encantados. De hecho, están encantados. El otro día estuve en Finlandia dando una conferencia y un profesor me dijo que en los últimos 20 años los inviernos en promedio tenían dos grados más que hace 20 años. Y eso había significado un consumo de energía eléctrica de un 20% menos durante el invierno. Eso supone el ahorro de millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.
- Ante la incertidumbre, ¿no es mejor prevenir y dibujar un futuro negro que decir que la cosa no es tan grave?
-Puede, no estoy muy seguro. A mí me aterra que tomen decisiones equivocadas, porque a veces es peor el remedio que la enfermedad. Si tomas decisiones conscientemente sí, pero si las tomas en función de impulsos emocionales derivados de ese asusto colectivo inducido por la exageración, no, porque entonces tomarás decisiones equivocadas. Hay que actuar como el animal en alerta, que está
-¿Y los que dicen que la tienen?
-Se engañan a ellos y al gran público. En este tema, la ciencia nunca tiene absolutos, sólo da relativos, certidumbres dentro de una probabilidad. En cambio, las creencias, los dogmas dan absolutos, siempre. Por eso la ciencia no es dogmática, y el cambio climático se ha convertido en una creencia en muchos aspectos dogmáticas y no admite discusiones. Yo les digo esto a amigos ecologistas y se ponen como motos: la verdad científica que defienden no es verdad. Algunos científicos han caído también en eso. Pero en general, la ciencia es cauta.
2003, símbolo del cambio
Toharia cree que la ola de calor de 2003 es símbolo del cambio climático: «Veranos como éste hay dos en cada siglo. Con que haya dos más en lo que queda de siglo, ya habrá cambiado el clima, porque el clima son promedios. Y los promedios son como mínimo de 30 años. ¿Pero quién se acuerda de los promedios? Además, que ocurran tres en lugar de dos, el ciudadano medio no se entera», dice, para añadir que «lo que los medios llaman cambio climático es cambio meteorológico». «Mira qué verano más mierda hemos tenido este año. ¿Eso es que el cambio climático va para abajo? No». El científico también asegura que el cambio climático es tan viejo como el planeta: «La tierra, por razones naturales, ha pasado siempre por convulsiones enormes, pero hablo de millones de años. Lo que ha pasado ahora es preoupante porque ha pasado en un siglo. Y entre cien años y un millón de años hay nada menos que un millón de aceleración. ¿Cuánto de preocupante es eso? Cuando mínimo es mosqueante.
Gabriel González - Diario de Navarra
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