Madrid, 25 junio 2007. A medida que van conociéndose más detalles sobre el ataque en el sur del Líbano que mató a seis soldados españoles e hirió a otros dos, va quedando más patente la criminal responsabilidad del Gobierno. Hoy mismo el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, admitió que el BMR del Ejército español en el que viajaban las víctimas no llevaba inhibidores de frecuencia. La disminución hasta el ridículo del presupuesto de defensa, con unas Fuerzas Armadas reducidas al papel de ONG y nunca empleadas en defensa de la independencia y de los intereses de España, hace que las tropas españolas sean empleadas en misiones intolerables sin siquiera la protección que la tecnología puede prestarles.
Las Juventudes Tradicionalistas de España empezaron a difundir la noticia antes que ningún medio español. El Gobierno constitucional de España y la ONU fueron renuentes a confirmarla durante horas, una muestra más de la ocultación sistemática de información que ejercen estas dos agencias del mundialismo.
Poco tiempo después de que la delegación nacional de Juventudes Tradicionalistas emitiese su segundo comunicado, que se reproduce a continuación, el Ministerio de Defensa admitió la muerte de otro de los heridos, el soldado sevillano David Puerta Ruiz, de 19 años. Con él se eleva a seis la cifra de soldados españoles muertos, de la Segunda Bandera de la Brigada Paracaidista. Dos siguen gravemente heridos. Un BMR fue completamente destruido y otro quedó dañado.
Soldados españoles muertos en el Líbano. Gobierno culpable
Segundo comunicado de las Juventudes Tradicionalistas
Horas después del comunicado que a continuación se reproduce, el Ministro de Defensa ha comparecido en rueda de prensa para informar del ataque. Mientras tanto murió uno de los heridos, con lo que tenemos cinco muertos y tres heridos de nuestras tropas en el Líbano.
Denunciamos la vileza de dividir, en la información proporcionada, a los soldados muertos en colombianos y españoles. Españoles eran todos, porque servían bajo la bandera de España (aunque el Gobierno cipayo los hubiera colocado bajo la de la ONU), y porque los colombianos son españoles de Nueva Granada. Nuestro más sentido pésame y nuestras oraciones por Jefferson Vargas Moya, de 21 años de edad; Jackson Castaño Abadía, de 20 años; Juan Erickson Posada, de 20 años; Jonathan Galea García, de 18 años de edad; y Juan Vidoria Díaz, de 20 años.
Y nuestros deseos de pronta recuperación para Enrique Vázquez Matei, David Puerta Ruiz y Juan Paz Soler. Que estén pronto entre nosotros, para defender a España.
Primer comunicado
Los medios estadounidenses acaban de dar la noticia de que la explosión de una bomba en el sur del Líbano ha matado a cuatro soldados españoles y herido a otros cuatro. A esta hora (18:45, hora de Madrid) la ONU, el Gobierno de España y los grandes medios españoles remolonean y no han dado aún la noticia.
La presencia de militares españoles fuera de nuestras fronteras sólo podría justificarse en defensa de los cristianos perseguidos y de los intereses nacionales, y siempre bajo mando propio, nunca bajo el de la ONU, la OTAN o la UEO. Ninguna de esas condiciones se cumple.
La retirada de Iraq fue sólo una cortina de humo para ocultar el envío de buena parte de los pocos efectivos militares que le quedan a España a Afganistán, Líbano y otros lugares de máximo riesgo, así como para el empleo de la Armada en acciones de guerra también en Iraq. Mientras tanto nuestro flanco sur, bajo constante amenaza, está desprotegido, y la invasión de pateras, cayucos y fronteras continúa.
Los jóvenes carlistas exigen el retorno inmediato de todas las tropas españolas destacadas en misiones internacionales que nos son completamente ajenas, y la depuración de elementos mahometanos en las Fuerzas Armadas, para evitar que las bombas empiecen a estallar dentro de nuestras unidades.
Domingo 24 de junio de 2007.
Juventudes Tradicionalistas
Apartado de Correos 50.571
28080 Madrid
El vehículo que hizo explosión al paso del BMR español era una furgoneta Renault con matrícula falsa y número de bastidor trucado, lo que permite suponer que procediese de fuera del Líbano. La coalición Hezbolá condenó el atentado en un comunicado leído ayer en su canal de televisión, Al Manar. Se apunta como posibles autores al grupo Fatah Al-Islam, sin seguridad aún sobre ello. Ninguna hipótesis puede descartarse en el confuso sur del Líbano.
La explosión fue muy potente y pudo oírse en varios kilómetros a la redonda de Sahel al Derdara, una aldea cercana a Khiyam o Jiam, la mayor población de la demarcación de seguridad del sector español. Los civiles libaneses ayudaron a rescatar y evacuar a los heridos. El ataque ha tenido lugar cuando se encontraba en el Líbano el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida.
Los militares españoles estaban integrados en la Fuerza de Interposición en el Líbano de la ONU (FINUL). El Gobierno mantiene en el sur del país un contingente de unos 1100 militares, la mayoría pertenecientes a la Brigada de Infantería Ligera Paracaidista Almogávares VI, cuyos acuartelamientos están en los términos municipales de Paracuellos del Jarama y Alcalá de Henares. El resto del contingente pertenece a la Fuerza Logística Terrestre, con cuartel general en Sevilla, y a distintos regimientos con sede en Valencia. Estaba previsto el reemplazo de estas tropas a partir del próximo 7 de julio progresivamente hasta el día 16 del mismo mes.
La zona en la que están destinadas las tropas españolas está infestada de minas, bombas de racimo y artefactos sin desactivar tras las incursiones que el verano pasado llevaron a cabo las fuerzas del Estado de Israel. Sin embargo, el mandato de las fuerzas de la ONU no incluye ni defender a la población y al territorio libanés de las agresiones sionistas, ni desarmar a los grupos mahometanos, ni proteger a los cristianos. Así, poner tropas españolas bajo el mando de la organización mundialista no puede resultar más indigno ni más injustificable.
La muerte de estos seis soldados eleva a 135 los militares españoles fallecidos en el extranjero desde 1989, desde que el Gobierno del PSOE, en tiempos de Felipe González Márquez, reanudó la costumbre de los gobiernos liberales decimonónicos, de emplear tropas y recursos españoles al servicio cipayo de las potencias de las que el Gobierno dependía; costumbre que ha sido continuada por los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE, con el agravante de la reducción lamentable de las Fuerzas Armadas y de sus presupuestos. La muerte en acto de servicio es un honor; pero el servicio debe ser el de Dios y de España, no el de los caprichos y de los compromisos inconfesables de gobernantes corruptos e ilegítimos.
Sobre la amenaza mahometana y sus aliados en España, lea el despacho de ayer de FARO La indignidad y la anti reconquista. Despachos anteriores de FARO en las áreas Mensajes y Archivos de nuestras páginas para suscriptores
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Ayuda a los cristianos del Líbano. Association Malte Liban, fundada y presidida por S.A.R. la Infanta Doña Francisca de Borbón, Princesa Lobkowicz, hermana de S.A.R. el Abanderado de la Tradición. http://www.malte-liban.org/
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