LA TRADICIÓN
En estos tiempos la palabra TRADICIÓN, es considerada como una expresión pasada de moda, una cosa trasnochada y fosilizada, no obstante hay quien la combate y escarnece. Por ello es preciso conocer lo que es Tradición en todo su significado.
Es un sentimiento transmitido por nuestros antepasados, costumbres creencias; es una herencia espiritual, no individual sino colectiva, es permanente, inmutable y eterna, por no ser patrimonio de nadie, sino trascendental y sobrehumana.
En la Tradición está el predominio del espíritu en la vida humana, actitudes heroicas y varoniles, la disciplina, el orden, la personalidad, la historia, la lengua y la raza.
Actualmente es atacada y escarnecida, solapadamente mediante infiltraciones que parten de marxistas, liberales, sistema capitalista, sionistas y otros grupos de muy dudosa factura, enquistados en un materialismo aterrador que es la negación de los valores espirituales tradicionales, de nuestro pueblo.
El gran tribuno Juan Vázquez de Mella, decía lo siguiente:
«La Tradición es tan esencial en el hombre, que no se puede negarla más que para establecer otra original o importada. Ninguna tradición fundamental desaparece tradicionalmente sino revoluconariamente, y la revolución que la derriba invoca otra tradición, aunque hable de novedad. Si algo ha germinado en la sociedad, es una tradición que empieza y quiere crecer y continuarse para suplantar otra que está establecida.
Por eso la traducción de las tradiciones las llama la revolución, conquistas, se invoca para sostenerlas, los esfuerzos, la sangre los sacrificios y tiempo que se necesitaron para conseguirlas, es decir. La tradición de los antecesores inmediatos. El sentimiento de tradición, mirando hacia atrás, supone el respeto de los antepasados que ha llegado en algunos pueblos a construir un culto y que no se pierde por completo más que en los degenerados y, mirando hacia adelante, en el deseo de la inmortalidad en que expresamos un tributo al espíritu».
Con la Tradición podemos estar seguros de caminar en sentido recto sin producirnos alteración los avatares de esta época materializada; la Tradición es la piedra angular donde descansan todas las virtudes de nuestra raza, de nuestra historia, de nuestro pueblo.
Por ello hemos de considerar subversivo todo aquello que no reconozca los valores permanentes, porque las relaciones con Dios y la naturaleza humana que ordena son las más antiguas y respetables de todas las tradiciones.
JUAN LUIS PACHECO PÉREZ
Ecce Christianus
Marcadores