Intrigas políticas en 1955 desde Leiza en plenos "santiburcios"
Querido lector, voy a seguir avanzando con la biografía del aitacho, pero para eso tengo que hacer un resumen de algunos acontecimientos que ya hemos tratado desde el final de la guerra hasta 1955, cuando ocurrió lo que quiero narrar hoy, un hecho muy poco conocido.
Muerto el pretendiente D. Alfonso Carlos sin descendencia, por mandato suyo quedó D. Javier de Borbón Parma encargado de buscar sucesor a la dinastía (pinchar aquí).
Acabada la guerra, el carlismo que tanto había dado durante la misma, fue totalmente abandonado y olvidado, sintiéndose por ello traicionado; su jefe, D. Javier, preso por los nazis en Dachau; Posteriormente dividido: Javieristas, Carlos-octavistas, Juanistas, más adelante Regencia de Estella o Sivattistas, etc.
En esta situación, los partidarios de D. Javier seguían en la brecha enfrentándose al gobierno para conseguir que su pretendiente fuera proclamado Rey. Así, en estas circunstancias, se produjo la liberación de D. Javier del campo de concentración nazi. En la festividad de San Francisco Javier, el 3 de diciembre de 1945, al conocerse la noticia de dicha liberación se organizó un acto y los carlistas llenos de júbilo salieron a la calle, con sus boinas coloradas, henchidos de alegría, para festejar dicho acontecimiento produciéndose, después de comer en el Círculo Carlista, ubicado en la Plaza del Castillo, un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad que terminó, lo que se suponía un día de alegría, a tiros en dicha Plaza con once heridos y en la cárcel un buen número de carlistas, tuvieran o no que ver en los acontecimientos, pues estaban fichados por la policía como activistas en contra del régimen. Casa Baleztena fue registrada por la policía armada (pinchar aquí).
El 31 de mayo de 1952, coincidiendo con el Congreso Eucarístico, tras muchas vacilaciones y por qué no decirlo, intrigas de unos y otros, D Javier de Borbón Parma asumió los derechos a ocupar el Trono de España ante el Consejo de la Comunión Tradicionalista en Barcelona. Esto debería haber cerrado las escisiones de los octavistas y juanistas, pero como veremos esto no fue así.
A pesar de todo ello y de la efervescencia existente a favor de D. Javier en 1955, estando en Leiza disfrutando de las fiestas patronales, es decir, el 11 de agosto, nos llegaron noticias de que en San Sebastián se hallaba Don Javier, hospedado en casa de Rafael Olazábal, amigos de la familia, y a la sazón, juanistas [1], que pretendían llevarlo a Lisboa para que renunciara a sus derechos y reconociera a don Juan de Borbón como legítimo heredero de la monarquía carlista y proclamarlo el pretendiente a la corona por parte de los carlistas y así unir las dos tendencias. Muy posiblemente en esta operación estaban involucrado el Ministro de Justicia Antonio Iturmendi. Esto a mi padre le causó verdadera indignación, y su cacumen empezó a funcionar para evitar tamaño desacato. Y como siempre, nos enhuertó a toda la familia.
El plan urdido por el aitacho llevaba sin duda su peculiar “firma” y consistía en lo que veremos en la próxima entrada si Dios quiere.
[1] Partidarios de D. Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII (dinastía liberal)
Fuente: PREMÍN DE IRUÑA
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