Re: UN saludo y una queja....

Iniciado por
niko choki
Puedes tener razón pero me parece injusto no poder utilizar la musica de tu patria para un video para honrarla, ademas el autor de la cancion vende o dona la composicion al gobierno, por lo que el gobierno para comprarla usa dinero nuestro por lo que deberia ser publica, digo yo....
Si el autor la vende o la dona es porque es su propietario y está en su derecho hacer lo que crea oportuno con su obra, excepto si tiene unas obligaciones contractuales previas con una casa discográfica, o con auditorios en los que se va a interpretar su pieza, etc. Luego, si la dona el Estado no paga nada, si la vende el Estado paga una cantidad irrisoria de los fondos públicos que maneja. Además, dicha posible compra se hace en nombre de todos, tal como dices, pero ello no incluye que se convierta en un bien cultural de libre disposición, como tampoco lo son las carreteras, ferrocarriles, aeropuertos, puertos navales (si los hubiese), empresas nacionales, compañías públicas de gas, petróleo, electricidad... Según tu planteamiento también deberíais tener gratuita la luz, el agua, el petróleo y todos los demás servicios públicos.
Saludos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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