Tambien te comentare algo: entre algunos ciudadanos de Almeria, Granada y Jaen han elaborado una plataforma llamada "Andalucia Oriental" que postula una nueva autonomia para estas 3 provincias, por un lado, ni Almeria pretende ser murciana o levantina, y por otro, dicha plataforma no incluye Malaga

¿Tu afirmas que la Andalucia de 8 provincias de Blas Infante es una farsa? Pues.. tal vez si.. tal vez no, yo desde luego pienso qe no, pero ya cada cual como lo quiera ver
Lo que es curiosisimo de veras, es que esa "falsa Andalucia" es la que actualmente está implantada y.. más curioso aun es que tu.. siendo sevillano... digas que es una farsa.. puesto que fue tu propia provincia de Sevilla la que mas se dijo el SI en las elecciones de 1980


Hablamos de hechos objetivos. Hasta la desastrosa administración de De Burgos, que curiosamente Blas Infante, que comenzó en la masonería y acabó convertido al islam, se agarró como un clavo ardiendo, en las Andalucías no existieron problemas en cuanto a esto. Será que con la Tradición nos iba mejor. No era un paraíso en la tierra, pues eso lo dejamos para revolucionarios de toda clase. Pero no se entiende por qué se cambió lo bien unido en siglos, o sí, para el beneficio de la casta burócrata caciquil.


Dos comunidades andaluzas es el mismo engendro que el actual. Un imposible que no irá a ninguna parte y en todo caso engrosará la casta politiquera y su enchufismo.


Curiosamente, los que se dicen andalucistas son los que más fomentan las absurdas rivalidades hasta en el fútbol. Gracias a los infantianos del Canal Sur nos hemos enterado que un Sevilla-Málaga o un Cádiz-Córdoba son derbys de máximo riesgo. Bonita forma de unir esa Andalucía que desde Argantonio ya estaba preparada para hablar árabe y convertirse al islam. Blas Infante inventó una farsa puesto que no se basaba ni en la tradición ni en la historia ni en la cultura, sino en el exotismo romántico que inventaron extranjeros del siglo XIX que no conocieron estos terruños más que por algún viaje esporádico, y muchos de ellos, como el mismísimo Merimée, acabaron decepcionados al no encontrar aquí una Arabia feliz.

No tiene sentido histórico ni nada esta falsa Andalucía, y tampoco la " capitalidad sevillana ", que no es más que un califato sociata. No tiene sentido que esto lo introdujera alguien que no era andaluz propiamente dicho como Blas Infante. Y no tiene sentido puesto que se ve en la práctica que es un auténtico desastre que sigue repercutiendo política, social y económicamente a andaluces y granadinos.


Y los almerienses no son ni murcianos ni andaluces, son del Reino de Granada. Esto ni es bueno ni es malo, es que es así. No vale la " excusa del sentimiento " a la que con tanta vagueza acude el ex-peperoni Pimentel, adobándonos encima a los andaluces y a los granadinos con un falso sensualismo pacifista del que nunca hicimos gala.


Ya basta de administraciones corruptas, ya basta de engendros imposibles, ya basta de lobos con piel de cordero y de falsas " unidades " que no generan más que odios cerriles y esquizoides. Recolectemos lo mejor de nuestro pasado y sírvanos para el mañana.