No os canséis con ése, es nacionalista.Hablarle de historia es cansarse inutilmente: en cuanto estás cinco minutos revatiéndoles sus 'argumentos', se cortocircuitan y comienzan a hablar del 'sentimiento' que poseen -o que los posee a ellos, sería más exacto decir-.Y si no fuera suficientemente estúpido ese recurso al 'sentimiento', a esa especie de 'pulsión', lo hacen olvidando que se lo han inoculado mediante una estrategia perfectamente diseñada.Insistidle un poco más y, si vuelve a aparecer por aquí, ya veréis como al final termina apelando a ello.Siempre les pasa lo mismo, ya sean nacionalistas de a pie o dirigentes en debates televisivos.Otra versión es la de aquellos que sientan una serie de axiomas como si fueran evidentes por sí mismos y en base a ellos argumentan.Os pondré uno de los ejemplos más burdos -los hay más elaborados-:'los vascos no somos españoles porque tenemos otra lengua (sic)'.Sin comentarios.Ya os digo que a los que hay que intentar salvar de sus garras con paciencia y espíritu pedagógico, con un trabajo continuo de difusión, es a los que ahora son niños e incluso a los que aún no han nacido - ni nacerán con esta natalidad, a este paso-.Ésos deben ser el objetivo primordial.La inmensa mayoría de los nacionalistas adultos están perdidos sin remisión, para su propia desgracia.