Sobre este tema del "Holocausto" es el artículo más profundo que he leído en muchos años. Nos da la clave de todo el entramado del asunto: Los judíos son la víctima propiciatoria y ocupan como pueblo el lugar de Jesucristo. Ellos son como un "Mesías colectivo" cuyo destino, después de haber servido como propiciación ante Dios por los pecados del mundo, les hace acreedores de ser los señores de ese mundo. Aquí esta la clave del dogma del Holocausto. Es una clave diabólicamente perversa y por eso se niegan a cualquier discusión o investigación o crítica o estudio. Por eso se niegan a que se busque la Verdad. Se implanta un dogma de fe ante el cual cualquier duda se convierte en crimen o complicidad y por lo tanto cualquiera que dude o simplemente pida libertad para conocer la Verdad, es reo de persecución, pérdida de sus bienes, encarcelamiento y hasta muerte. El Pueblo Judío es así el cordero sacrificado, el profeta perseguido, el "varón de dolores" de Isaías y finalmente el Hijo de Dios resucitado que adquiere el Reino de manos del Padre. Notemos la perversión de todos estos conceptos que expulsan de la historia la vida, muerte, resurrección, ascensión y reino universal de Jesucristo, poniéndose ellos, el Pueblo Elegido, en el lugar de Cristo y ejerciendo el poder de ser ellos y solo ellos, como ente colectivo, Rey y Juez de todos los hombres. Terrible cosa y blasfema pretensión, pero este es el fondo y esencia de la obsesión judaica en mantener el Holocausto como algo indiscutible, indudable, sagrado y único. La nueva fe del nuevo orden mundial.
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