Muchas gracias por vuestras respuestas. Hoy que me encuentro un poco más sosegada, reflexionaré sobre ellas.
Un saludo
Muchas gracias por vuestras respuestas. Hoy que me encuentro un poco más sosegada, reflexionaré sobre ellas.
Un saludo
“La verdadera fe es incolora, por decirlo así, como el aire y el agua; medio transparente a través del cual el alma ve a Cristo. Nuestros ojos no ven el aire y de la misma manera nuestra alma no se detiene a contemplar su propia fe. Cuando, por consiguiente, los hombres toman esta fe como si dijéramos en las manos, la inspeccionan curiosamente, la analizan, se absorben en ella, se ven forzados a materializarla, a darle color para que pueda ser tocada y vista. En otros términos, sustituyen a ella, colocan sobre ella, cierto sentimiento, cierta impresión, cierta idea, cierta convicción, algo en fin en que la atención pueda prenderse. Cristo les interesa menos que lo que llaman ellos sus experiencias. Los vemos trabajando para seguir en sí mismos los signos de la conversión, la variación de sus sentimientos aspiraciones y deseos: los vemos ponerse a conversar con los demás sobre todo esto. ”. John Henry Newman
Hola, estimada Christabel
Tienes toda la razón para indignarte. Como persona, porque te han molestado sabiendo de antemano que lo harían por conocerte; eso demuestra que esa gente no te respeta y les importa muy poco como te sientes en relación a la exposición corporal y las bromas promiscuas (para mí el erotismo puede ser algo muy bueno, inseparable del amor entre marido y mujer). Y como no, en cuanto mujer, pues la vulgarización del cuerpo femenino y la insinuación permanente del sexo por todos los pretextos (hasta para vender coches) disminuye públicamente la mujer a su dimensión física y sexual, a su conformidad con padrones de belleza física.
Te diré un poco de mi perspectiva como hombre casado (que lo soy, no que lo estoy). He prometido ante Dios amar, respetar y ser fiel a mi mujer hasta que la muerte nos aparte. A esa promesa siempre me atuve y seguiré ateniendo. Respetarla significa, entre muchas otras cosas, no humillarla comentándole el cuerpo de otras mujeres o tirar a su cara bromas lubricas o promiscuas sobre otras mujeres. De la misma forma, impedir que otros le falten al respeto dos veces, si ella no puede valerse para tanto - con hombres por ejemplo. Si un cualquier marido cristiano no lo hace estará rompiendo lo que ha prometido a su mujer ante Dios.
Christabel, te estaría mintiendo si te dijera que por ser casado dejé de mirar una mujer guapa o de apreciar su belleza; por cierto mi mujer también no perdió la vista por casarse conmigo (gracias a Dios!). Como suele decirse, ya no toreo pero quedé aficionado. Sin embargo, el respeto que me merecen mi mujer y todas las otras me impelen a guardar para mí esos "reposos de los ojos" que no tocan ni un pelo al amor que solamente a mi mujer voto.
Claro, pero lo que está mal no es mirar a una mujer guapa, sino mirarla con mirada sucia o con malos deseos. Ya dijo el Señor que todo el que mira a una mujer deseándola adultera con ella en su corazón. Pero mirar a una mujer no supone en sí necesariamente el deseo de poseerla, todo depende de la intención. Se puede apreciar la belleza de su rostro, su sonrisa, su simpatía, sus buenas cualidades y estar a gusto en su presencia sin desearla como un objeto con el que satisfacer el propio placer. Es lo mismo que cuando admiramos la belleza de la casa de un amigo; no quiere decir que codiciemos esa casa y deseemos quitársela. Me refiero naturalmente al trato normal de cada día con personas del otro sexo, no a las ubicuas imágenes que utilizan a la mujer con fines comerciales, claro.
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