Juicio frentepopulista contra José Antonio (Alicante, 1936): en el que José Antonio estuvo durísimo contra las derechas, pero muy blandito con los rojos y frentepopulistas
Aun reconociendo que José Antonio Primo de Rivera, prisionero en Alicante (1936) , se jugaba la vida en su propia defensa, y que no le convenía, por tanto, irritar al Tribunal rojo que le amenazaba con pena de muerte (lo que al final sucedió), la verdad es que su perorata desmerece mucho respecto a lo que cabía esperar de una persona de su talla política y moral, al menos , tal como se nos ha hecho llegar por sus incondicionales.
• Ninguna palabra de José Antonio contra los criminales del Frente Popular, que asesinaron y asesinaban ya no sólo a derechistas y religiosos sino a sus camaradas falangistas (pues ellos y sus contrarios “se mataban entre sí"); o sea, deportivamente, algo así como "tanto montan ellos como nosotros"…
• Trato irreverente a Calvo Sotelo, asesinado por el Frente Popular poco antes: mencionándolo no como asesinado sino sólo como “muerto”; sin reproches al tribunal rojo como cómplice político de tal asesinato (mejor ocasión imposible)
• Insultos brutales a las derechas (de la que ningún purista se priva, ni entonces ni hoy); pero por supuesto, ninguno a las hordas frentepopulistas; o sea, el enemigo de José Antonio eran únicamente Calvo Sotelo y similares (Goicoechea, Maeztu, Lerroux... Gil Robles, pero no el rojo-republicano Azaña (al que hasta piropea), ni el socialista Largo Caballero, ni la Pasionaria comunista, quienes. todo lo más, le parecían “equivocados” en matices…
• Condena José Antonio el Movimiento y alzamiento militar del 18 de Julio, repitiendo mil veces que, “él estaba en la cárcel y no sabía nada ni tenía nada que ver; que todo eran sospechas, reniega de Sanjurjo, y de cualquier complicidad... Lo cual, aunque fuera cierto, lavándose él así las manos, no le deja en muy buen lugar a efectos, digamos, patrióticos.
• Reconocimiento y respeto al (ilegalmente constituido, como todos los similares) “Tribunal Popular” frente populista… que le iba a mandar al paredón sí o sí.
¿O acaso buenamente creía el pobre José Antonio que alegando y razonando, iba a salvarse de la pena de muerte, decretada ya de antemano por tal “popular” tribunal? Cuando ya el fiscal empezó diciendo: "Falange Española es una asociación de tipo dictatorial, que aspira a un régimen político de tipo dictatorial", ¿qué esperanza le quedaba a José Antonio; y más cuando otros dirigentes de Falange habían sido ya asesinados?
En fin, cabe la duda de si sus afirmaciones eran reales en conciencia o si iban sólo encaminadas a salvar su vida.
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