D. JOSÉ MARÍA MORENO BECERRIL, RIP
Ayer, viniendo del tajo, mi primo Guillermo ( Quien también venía de aceituneras labores )me montó en el coche para comunicarme que nuestro tío José María había fallecido. Fernando, el tractorista oriundo de Almonte, me había dicho que no me entretuviera después del tajo cuando cargábamos; pero como tanto andamos de guasa, no le di demasiada importancia a esas palabras. Mi compañero Juan miró hacia adelante cuando, una vez en el coche, le dije que iría a trabajar el domingo. Hechos que sólo supe interpretar cuando mi primo me dio la triste noticia....El 5º de los 7 hermanos que componían mi familia paterna, ha acompañado a su hermano Felipe hacia el Reino de los Cielos. Mi tío José María era una persona en perfecto estado físico, no fumaba y apenas se bebía una cerveza de higos a brevas. Ayer fue a tirar la basura de su jardín, se sintió mal en el coche y aparcó en la cuneta; allí se quedó, casi sin enterarse. No le dio tiempo ni a quitar el contacto. Un chaval que pasó por allí corriendo avisó a un picadero de caballos cercano para que llamaran a la ambulancia, cuando llegó, ya había muerto. Con 64 años. Mi primo Gonzalo - Su segundo vástago -, que es médico, dice que ha sido hemorragia cerebral, aunque la autopsia se realiza en estos momentos. Deja esposa y 3 hijos. Ahora que estaba jubilado, con sus hijos situados y en buena situación económica, nos ha dejado. Su padre, a quien yo no tuve el gusto de conocer, murió en condiciones parecidas con 71 años. Mi tío Felipe murió con 52; pero al menos sabíamos que padecía del corazón desde la infancia. Por parte de madre, vivimos una muerte repentina, la de mi tía Aurora con 58 años. Mi amigo Ignacio murió con apenas 20 añitos; pero también sabíamos de sus padecimientos desde que nació. Uno debe pensar que esta noble gente está con Dios y mejor que nosotros; pero como uno es egoísta, quisiera tener a los seres queridos siempre al lado. Han sido varios mazazos ya, y será que yo soy muy sentimentaloide, porque no termino de acostumbrarme.
Con mi tío me unía una relación muy especial, era una persona cultísima, apasionado de la música y la literatura; me animaba mucho a escribir y se leía y releía todas mis poesías. El pobre decía que yo había sacado el talento que a él se le había negado; y eso que su hijo Gonzalo es un guitarrista flamenco de primera. Era un caballero de los que ya quedan pocos; tanto es así que no se me ocurre otra imagen mejor que el caballero de la mano en el pecho que nos legara el Greco. El entierro no será hasta el martes a las 5 de la tarde ( En Villanueva del Ariscal ), pues su primogénito, mi primo Raúl, es agregado comercial de la embajada española en Honduras y no llega hasta mañana por la tarde-noche; y mi tía Pilar no quiere que sea el entierro hasta que Raúl llegue, como es lógico y normal. Os ruego oraciones por su alma; en la Paz de Dios ha fallecido.
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